La industria energética es un pilar fundamental para el desarrollo de cualquier sociedad, pero su operación inevitablemente genera impactos en el entorno. En la provincia de Toledo, concretamente en la Central Térmica (C.T.) de Aceca, se ha abordado la ampliación de sus instalaciones con la construcción de un nuevo grupo de ciclo combinado. Este proyecto, si bien busca satisfacer la creciente demanda de energía eléctrica y garantizar un suministro integrado a la zona con tecnologías más eficientes y respetuosas con el medio ambiente, también plantea desafíos significativos en cuanto a la gestión de las aguas residuales y las emisiones atmosféricas, con especial atención al dióxido de azufre (SO2).

Contexto del Proyecto: Expansión Energética en Aceca
La C.T. Aceca, ubicada en el término municipal de Villaseca de la Sagra, ha experimentado diversas fases de desarrollo. Actualmente, cuenta con cuatro grupos de generación eléctrica. Los Grupos I y II, con una potencia nominal de 313,5 MW cada uno, utilizan fuelóleo y gas como combustibles principales. Complementariamente, existen dos grupos de ciclo combinado de 400 MW cada uno: el G.III UF promovido por Unión Fenosa y el G.3 IB promovido por Iberdrola, ambos con Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable emitida en 2002. El proyecto que nos ocupa se centra en la construcción de un cuarto grupo de ciclo combinado, el G.IV IB, también promovido por Iberdrola, con una potencia nominal eléctrica de 400 MW y utilizando gas natural como combustible principal.
La justificación de esta ampliación radica en la necesidad de cubrir la tendencia creciente de la demanda de energía eléctrica en la Comunidad de Madrid. Las tecnologías de ciclo combinado se presentan como una solución óptima por su mayor eficiencia y menores emisiones en comparación con las centrales térmicas convencionales. De hecho, la Autorización Ambiental Integrada (AAI) para el G.III UF estipula la presentación de un plan de cierre y desmantelamiento de los grupos G.I y G.II existentes, lo que subraya la transición hacia tecnologías más limpias.
Tramitación Ambiental y Evaluación de Impactos
El proyecto de ampliación de la C.T. Aceca se ha sometido al procedimiento de evaluación de impacto ambiental, un proceso riguroso diseñado para identificar, predecir y evaluar los posibles efectos de un proyecto en el medio ambiente. La tramitación se inició en octubre de 2003, con la presentación de la memoria-resumen, seguida por un trámite de consultas previas y, posteriormente, la información pública del proyecto y el estudio de impacto ambiental en julio de 2005.
Durante el análisis de la documentación, se solicitó al promotor información complementaria crucial, como datos de calidad del aire del año 2005, emisiones reales y horas de funcionamiento de la central en años previos, así como detalles sobre los caudales de captación, consumo y vertido de agua. Esta demanda de información adicional evidencia la importancia de una evaluación exhaustiva para mitigar posibles impactos negativos.
Gestión de las Aguas Residuales: Un Equilibrio entre Consumo y Vertido
La refrigeración de los grupos de ciclo combinado es un proceso que requiere un consumo considerable de agua. En Aceca, esta refrigeración se realiza mediante un circuito cerrado con una torre de refrigeración húmeda de tiro mecánico, utilizando agua captada del río Tajo. El caudal necesario se toma a través de una tubería ya existente para el G.III UF.
Un aspecto fundamental de la gestión hídrica del proyecto es la segregación y tratamiento de los efluentes antes de su vertido. Siguiendo las directrices de la AAI, se diferencian tres flujos:
- Efluente térmico (flujo térmico): Procede de las purgas de las calderas y del circuito de refrigeración. Este flujo se vierte al canal de descarga a través de una tubería de 350 mm de diámetro y 666 m de longitud.
- Efluentes residuales (flujo físico-químico): Estos efluentes reciben un tratamiento previo antes de ser vertidos directamente al río Tajo a través de una tubería de 250 mm de diámetro y 712 m de longitud.
- Aguas pluviales: Procedentes de zonas limpias, se gestionan de forma separada.
Las infraestructuras para la evacuación de efluentes del G.IV IB se integran con las ya construidas para el G.III UF, optimizando así los recursos y minimizando la intervención en el entorno.
La Calidad del Río Tajo y su Ecosistema
El río Tajo es el principal cauce hídrico de la zona y su calidad es un factor determinante para la salud del ecosistema y el uso humano. Los datos recogidos entre 1999 y 2004 en estaciones de medida de la Red Integrada de Calidad de las Aguas (ICA) revelan una calidad del agua que, si bien presenta valores de DBO5 (Demanda Bioquímica de Oxígeno) generalmente por debajo de 10 mgO2/l, muestra picos puntuales de hasta 23 mgO2/l. El oxígeno disuelto se mantiene en torno a los 4 mg/l, indicativo de una calidad baja. Los sólidos en suspensión, aunque inferiores a 100 mg/l, también presentan picos de hasta 199 mg/l. La conductividad media ronda los 1.900 µS/cm, con incrementos significativos en verano.
Tras la puesta en funcionamiento del G.3 IB, los datos de 2005 medidos en la estación de Mocejón (aguas abajo del vertido) sugieren que los vertidos de las instalaciones no han disminuido la calidad general del agua. Los valores de DBO5 se mantienen por debajo de 10 mgO2/l, con un pico puntual de 17 mgO2/l en mayo. Los sólidos en suspensión son inferiores a 40 mg/l, y el oxígeno disuelto se mantiene alrededor de 8 mg/l.
No obstante, la fauna piscícola del Tajo en esta zona se encuentra mermada, con una presencia mayoritaria de especies adaptadas a tramos medios y bajos, que toleran condiciones de bajo oxígeno, alta carga orgánica y temperaturas elevadas. Esto sugiere que el río ya presenta un estado de estrés previo a la ampliación de la central.

Emisiones Atmosféricas: El Desafío del SO2 y la Calidad del Aire
La generación de energía eléctrica, especialmente a partir de combustibles fósiles, conlleva la emisión de gases contaminantes a la atmósfera. Los datos de calidad del aire en la zona de Aceca, recogidos por las estaciones de la red de vigilancia, indican lo siguiente:
- Dióxido de Nitrógeno (NO2): Durante 2004, los valores medios anuales de NO2 fueron inferiores a 19,9 μg/m3, muy por debajo del límite de 40 μg/m3 establecido para la protección de la salud humana. Tampoco se superó el valor de 200 μg/m3 para el P99,8 de los valores medios horarios. En 2005, con la operación del G.3 IB, los valores medios anuales de NO2 se mantuvieron por debajo de 24 μg/m3, también dentro de los límites legales.
- Dióxido de Azufre (SO2): En ninguno de los años analizados se superaron los 6 μg/m3 de valor medio anual de SO2, cifra muy inferior al límite fijado en 20 μg/m3 por el RD 1073/2002. Esto es particularmente relevante dado que uno de los combustibles utilizados en los grupos antiguos es el fuelóleo, que puede contener azufre. La operación con gas natural en los nuevos ciclos combinados minimiza significativamente las emisiones de SO2.
Generación Electrica Central de Ciclo Combinado
- Ozono (O3): En 2004, se registraron superaciones del valor objetivo para la protección de la salud humana (120 μg/m3) en la estación de Añover del Tajo, con más de 25 ocasiones por año civil. Este es un contaminante secundario que se forma a partir de reacciones fotoquímicas de otros contaminantes, como los óxidos de nitrógeno (NOx).
La modelización del funcionamiento conjunto de las instalaciones existentes y proyectadas ha sido fundamental para determinar el impacto acumulado sobre la calidad del aire, evaluando específicamente las emisiones de NOx, SO2 y partículas.
Otros Impactos Ambientales y Medidas de Mitigación
Ruido
La normativa de protección acústica de Castilla-La Mancha establece límites para las emisiones de ruido. Los terrenos donde se ubica la C.T. Aceca se clasifican como "Área ruidosa". Si bien se han medido niveles de ruido que superan puntualmente los límites establecidos para "Área tolerablemente ruidosa" en el Barrio de Aceca, es importante destacar que se ha implementado una medida significativa para mitigar el impacto acústico en la población: el realojo de los habitantes de la barriada de Aceca al Poblado Residencial de Aceca, situado a unos 2 km al noroeste. Esta reubicación, acordada entre el Ayuntamiento de Villaseca de la Sagra, U. Fenosa, Iberdrola y la asociación de vecinos "La Voz de Aceca", se complementa con la recuperación ambiental de los terrenos liberados, creando un parque de ribera.
Residuos
Durante la explotación de la central se generarán residuos de tipo urbano o municipal y peligrosos. Los lodos procedentes de la clarificación del agua y del tratamiento de efluentes serán caracterizados para su correcta clasificación. Se estima la generación de aproximadamente 11 t/año de residuos inertes, 7.300 t/año de lodos y 50 t/año de residuos peligrosos (principalmente hidrocarburos y aceites usados), que serán gestionados de acuerdo a la legislación vigente y entregados a gestores autorizados.
Paisaje y Espacios Protegidos
El emplazamiento de la C.T. Aceca se caracteriza por ser una zona antropizada y de baja calidad paisajística, lo que minimiza el impacto visual de las nuevas instalaciones. Los espacios naturales protegidos catalogados en la provincia de Toledo se encuentran alejados del área de estudio, fuera de su área de influencia. Sin embargo, en la Comunidad de Madrid, se localizan Espacios Naturales Protegidos a menos de 40 km, siendo el más cercano el LIC "Vegas y Cuestas y Páramos del Sureste" y la ZEPA "Carrizales y Sotos de Aranjuez", ambos situados en la margen opuesta del río Tajo.
Contaminación del Río Tajo: Un Problema Sistémico
La información proporcionada sobre un estudio de la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss arroja luz sobre la problemática de la contaminación del río Tajo a su paso por Toledo. El análisis de datos entre 2014 y 2021 revela niveles de contaminación muy altos por nutrientes, superando en un 74% del tiempo los valores máximos permitidos de amonio y fosfatos, llegando a ser 50 y 25 veces superiores, respectivamente. El estudio identifica el río Jarama como la principal fuente de esta contaminación, aportando el 92,2% de los vertidos con carga orgánica considerable hasta Toledo, siendo el 87,4% de origen depurador. Esto subraya que, si bien la C.T. Aceca gestiona sus vertidos, la calidad general del río Tajo está fuertemente influenciada por otras fuentes de contaminación aguas arriba.
Turbidez en el Suministro de Agua Potable en Toledo
La información reciente sobre episodios de turbidez en el suministro de agua potable en varios municipios de la provincia de Toledo, incluyendo la capital, pone de manifiesto la fragilidad de las infraestructuras hídricas y la importancia de una gestión impecable. Estos episodios, motivados por la reparación de una tubería en el abastecimiento en alta desde el embalse de Picadas, provocaron la acumulación y posterior entrada de suciedad en la red de distribución. La purga de depósitos, como la realizada en el barrio de Buenavista de Toledo, se presenta como una medida necesaria para garantizar la calidad del agua, aunque pueda generar críticas por la pérdida de agua. Es crucial recordar que las redes de abastecimiento, como la del sistema de Picadas que surte a 71 municipios y a más de 300.000 habitantes, requieren un mantenimiento constante y una coordinación eficiente entre administraciones y gestores.
La gestión de las aguas residuales y el control de las emisiones atmosféricas, especialmente el SO2, en el contexto de la ampliación de la C.T. Aceca, representan un desafío complejo. La integración de tecnologías más eficientes, la aplicación rigurosa de la normativa ambiental y una monitorización constante son esenciales para minimizar los impactos y garantizar un desarrollo energético sostenible en la región de Toledo. La problemática general del río Tajo, sin embargo, exige un enfoque más amplio y coordinado que aborde las fuentes de contaminación aguas arriba.