La vuelta a la rutina tras el verano, con el regreso a colegios, universidades y centros de formación, trae consigo una preocupación latente en la sociedad actual: la prevención de contagios. En este contexto, la calidad del aire que respiramos en espacios cerrados se ha convertido en una prioridad, especialmente en aquellos lugares donde la concentración de personas es elevada. La tecnología BioZone emerge como una solución avanzada para abordar esta inquietud, ofreciendo un sistema integral que actúa tanto sobre el aire como sobre las superficies, con el fin de eliminar organismos perjudiciales para la salud humana.
La Importancia de la Calidad del Aire Interior
La calidad del aire en un recinto cerrado se puede medir a través de la tasa de intercambio de aire, que cuantifica cuántas veces se renueva el aire interior con aire exterior en un período de una hora. Esta tasa está intrínsecamente ligada a las dimensiones del espacio y al número de personas que lo ocupan. Los expertos sugieren que, para una habitación de aproximadamente 3x3 metros con tres o cuatro ocupantes, un ritmo de seis ciclos de renovación de aire por hora se considera adecuado para mantener un ambiente saludable. Sin embargo, en situaciones donde la ventilación natural es limitada o la densidad de personas es alta, esta tasa puede ser insuficiente para mitigar la propagación de patógenos.

BioZone: Plasma de Oxígeno Frío y Luz Ultravioleta
BioZone introduce en España una tecnología pionera basada en el plasma de oxígeno frío. Este sistema ha sido sometido a rigurosas pruebas y certificaciones por parte del Laboratorio Nacional Francés, demostrando su eficacia contra virus de alta preocupación como el H5N1 (gripe aviar) y el SARS-CoV-1 (coronavirus de 2002). Además, estudios científicos respaldan su capacidad para neutralizar la COVID-19 cuando el virus entra en contacto directo con la luz ultravioleta (UVC) emitida por el dispositivo. Esta combinación de tecnologías ofrece una defensa robusta contra una amplia gama de microorganismos patógenos.
El funcionamiento de BioZone se basa en la generación de plasma de oxígeno frío, un proceso que utiliza energía para convertir el oxígeno del aire en una forma reactiva. Esta forma de oxígeno, junto con la luz ultravioleta, actúa de manera sinérgica para desintegrar el material genético (ADN o ARN) de virus, bacterias, mohos y otros microorganismos perjudiciales. A diferencia de otros métodos de purificación que pueden requerir el uso de desinfectantes químicos, la tecnología BioZone es respetuosa con el medio ambiente, no produce residuos químicos y su consumo energético es notablemente bajo, equiparable al de una bombilla de 15W.

Aplicaciones y Beneficios en Diversos Entornos
La necesidad de contar con purificadores de aire se extiende a una gran variedad de establecimientos públicos cerrados. Más allá de los entornos educativos como escuelas y universidades, oficinas, restaurantes, hoteles y centros sanitarios se benefician enormemente de esta tecnología. En el sector hostelero, por ejemplo, la preocupación por garantizar a los clientes un ambiente interior seguro y libre de virus y bacterias ha impulsado la demanda de dispositivos de purificación como los de BioZone. La capacidad de este sistema para destruir el ADN de los microorganismos, eliminar mohos y neutralizar malos olores lo convierte en una solución integral para mejorar la calidad del aire y la percepción de seguridad.
La versatilidad de los purificadores BioZone se manifiesta en su adaptabilidad a diferentes tamaños de espacios y a distintos niveles de uso. La empresa ofrece varios modelos diseñados para cubrir áreas de diversas dimensiones, permitiendo su aplicación tanto en entornos de uso continuo como en aquellos con ocupación intermitente. El modelo Mini Power Zone, por ejemplo, es particularmente útil en espacios con ventilación limitada, como coches, aseos públicos o habitaciones de hotel, aprovechando los momentos de menor afluencia para realizar un tratamiento de desinfección eficaz.
Eficacia Comprobada y Certificaciones
La eficacia de la tecnología BioZone no es una mera afirmación, sino que está respaldada por pruebas y certificaciones de laboratorios de prestigio. El Laboratorio Nacional Francés ha validado su efectividad contra el virus H5N1 y el SARS-CoV-1. Los estudios científicos realizados confirman que la luz ultravioleta, un componente clave del sistema, es capaz de eliminar hasta el 99.99% de ciertos tipos de SARS y muestra un claro potencial para neutralizar la COVID-19. Este mecanismo de acción se basa en la penetración en las células de los patógenos, dañando su material genético y deteniendo su capacidad de replicación.
El proceso de certificación para la COVID-19 se encuentra en sus etapas finales, lo que subraya el compromiso de la compañía con la validación científica de sus productos. El equipo de ingeniería de Bio Light ha llevado a cabo ensayos y mediciones in situ para determinar las concentraciones de ozono (O3) y los tiempos de desinfección necesarios para garantizar la eliminación del 99% de los virus. El tiempo de tratamiento requerido para alcanzar este nivel de desinfección en aire y superficies depende de factores como el volumen de la habitación, el grado de desinfección deseado, la humedad relativa del aire y las características del suelo, como si es liso o alfombrado.
Un Compromiso con la Salud Pública y el Medio Ambiente
En la era post-pandemia, donde la movilidad se incrementa y la posibilidad de contagios sigue siendo una preocupación, la implementación de sistemas de purificación de aire se vuelve indispensable. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido la transmisión aérea del COVID-19, lo que refuerza la urgencia de adoptar medidas preventivas efectivas. Los purificadores de aire BioZone ofrecen una solución tecnológica que no solo aborda la preocupación por la salud pública, sino que también lo hace de manera sostenible.
El diseño de los purificadores BioZone se caracteriza por la ausencia de filtros reemplazables, lo que reduce los costes de mantenimiento y minimiza el desperdicio. Esta característica, combinada con su bajo consumo energético, posiciona a BioZone como una opción eficiente y económica a largo plazo. La facilidad de mantenimiento y la alta eficacia son pilares fundamentales de su propuesta de valor.
La tecnología BioZone ya está siendo utilizada en reconocidas instituciones y establecimientos a nivel mundial. Hoteles de cadenas como Marriott, Hilton, Sheraton y Novotel, así como el nuevo Four Seasons de Madrid, bancos internacionales como HSBC y Barclays Capital, y aeropuertos de gran envergadura como los de Dubái, Hong Kong y Heathrow, son algunos de los ejemplos que avalan la confianza y efectividad de esta tecnología en entornos de alta concurrencia y exigencia sanitaria.

Purizone: Adaptabilidad y Eficiencia
Dentro de la gama de productos BioZone, Purizone se destaca como un purificador de aire adaptable y versátil. Está diseñado para optimizar la calidad del aire en una amplia variedad de entornos, incluyendo oficinas, hogares, centros sanitarios, instituciones educativas y el sector de la hostelería. Su funcionalidad se ve potenciada por múltiples velocidades de ventilador y ajustes de potencia, lo que permite una personalización precisa de la limpieza del aire según las necesidades específicas de cada espacio. Purizone es eficaz en la eliminación de olores persistentes y contaminantes, al tiempo que contribuye a la reducción de alérgenos y partículas suspendidas en el aire, promoviendo así un ambiente consistentemente fresco y limpio.
Especificaciones Técnicas y Componentes
Los equipos BioZone presentan una construcción robusta, con materiales como el acero inoxidable (Inox). Cada unidad incluye elementos esenciales para su funcionamiento, como un interruptor de encendido/apagado (switch on/off), un fusible de protección, una lámpara UV generadora de ozono, un balasto, un partidor y un cable de 3 metros para la conexión a la red eléctrica. La característica principal de su acción desinfectante se basa en un gas oxidante, el ozono (O3), con número CAS 10028-15-6 y número EG.
La empresa BioZone ha diseñado un purificador de aire que funciona a partir de una tecnología novedosa: el plasma de oxígeno frío. Entre sus principales características, BioZone destaca por una tecnología que tiene el potencial de prevenir la propagación de virus y bacterias antes de que ingresen en el cuerpo. La combinación de la luz ultravioleta con un catalizador genera una combinación purificadora de plasma y ozono, una metodología probada de desinfección contra virus y bacterias, tanto en aire como en superficies. Su eficacia está probada y certificada por el Laboratorio Nacional Francés contra el virus H5N1 (gripe aviar) y SARS-CoV-1 (coronavirus 2002). La tecnología de luz ultravioleta mata en un 99.99% el SARS y tiene un claro potencial para hacerlo también con el COVID-19. Según informa la empresa, diversos estudios científicos confirman su eliminación al penetrar en las células de los patógenos y dañar el ADN o el ARN que contienen su código genético. Se prevé que el proceso de certificación se completará para finales de este año. La empresa apuesta por tres modelos de purificadores de aire que podrán adquirirse a partir del mes de julio y que son aptos para áreas de distintas dimensiones. Los tres se pueden utilizar para liberar el aire de bacterias nocivas para la salud, tanto en hogares como en espacios públicos de elevada utilización y donde las condiciones sanitarias son especialmente importantes, como serían oficinas, clínicas o salas de espera entre otros. Además, el modelo Mini Power Zone se puede emplear en espacios menos ventilados aprovechando el momento en que no están ocupados, tales como coches, lavabos públicos y habitaciones de hoteles.
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