La Planta Potabilizadora de L'Ampolla: Un Pilar Estratégico para el Suministro de Agua en Tarragona

La planta potabilizadora de L'Ampolla, gestionada por el Consorci d’Aigües de Tarragona (CAT), representa una infraestructura vital y en constante evolución para garantizar el acceso a agua potable de calidad en la región. Su relevancia se extiende más allá de la simple potabilización, abarcando desde la gestión eficiente de recursos hídricos hasta la implementación de tecnologías de vanguardia para optimizar el consumo energético y la calidad del agua. Este artículo explora en profundidad las distintas facetas de esta instalación, destacando sus proyectos de expansión, las innovaciones tecnológicas implementadas, los rigurosos controles de calidad y su papel fundamental en la seguridad del suministro para miles de ciudadanos e industrias.

Ampliación Estratégica: El Nuevo Depósito de Agua Cruda

Una de las inversiones más significativas recientes en la planta de L'Ampolla es la construcción de un nuevo depósito de agua cruda. El Consorci d’Aigües de Tarragona (CAT) ha formalizado un crédito de 9.640.000€ con el Institut Català de Finances (ICF) para financiar este proyecto estratégico. La consejera delegada del ICF, Vanessa Servera, destacó la misión de la banca pública de promoción de apoyar proyectos estratégicos para Catalunya, manifestando el orgullo de contribuir a la materialización de este nuevo depósito con condiciones financieras favorables.

Instalaciones de la planta potabilizadora de L'Ampolla

El contrato de financiación contempla un plazo de amortización del capital de once años. Actualmente, el CAT ya cuenta con un depósito de agua sin tratar con una capacidad de almacenamiento de 175.000 m³ en la estación potabilizadora de L'Ampolla. El nuevo depósito se proyecta a escasos metros del original, en una finca de cinco hectáreas recientemente anexionada al recinto de la ETAP. Esta nueva construcción tendrá una capacidad de 185.000 m³, lo que permitirá al Consorci disponer de un total de 360.000 m³ de agua no tratada en L'Ampolla. Esta capacidad ampliada es crucial, ya que sin variación alguna en los caudales de captación, esta reserva de agua no tratada podría garantizar el suministro al territorio durante aproximadamente dos jornadas en caso de una incidencia en el río o en las instalaciones de captación. La licitación de esta infraestructura se prevé en los próximos meses, con un importe estimado de 13.477.441 €, financiado en gran medida por el crédito del ICF.

Eficiencia Hidráulica y Gestión del Agua: Un Compromiso con la Sostenibilidad

La eficiencia en la gestión del agua es una prioridad para el Consorci d’Aigües de Tarragona (CAT). Un estudio anual realizado por el centro específico de investigación CS2AC de la UPC (Universitat Politècnica de Catalunya - BarcelonaTech) ha certificado la alta eficiencia hidráulica de la red de distribución del CAT. Los datos registrados durante el año 2024 revelan una eficiencia del 99,86%, con un intervalo de confianza entre el 99,66% y el 99,96%. Este estudio, desarrollado por investigadores de la UPC, se basa en el análisis de datos de más de 203 sensores de caudal y nivel, generando cerca de dos millones de datos horarios anuales validados.

El presidente del CAT, Marc Brunet, enfatiza la importancia de esta eficiencia hidráulica, cercana al 99,9%, para evitar fugas y pérdidas en la red de suministro. El estudio, que segmenta el trazado del CAT en 15 zonas territoriales, no solo destaca las áreas de alta eficiencia, sino que también sirve como hoja de ruta para identificar puntos que requieren especial atención.

Un dato especialmente relevante que se desprende del análisis es la reducción significativa del índice de Agua No Registrada (ANR), es decir, el volumen de agua producida que no se contabiliza como consumo legítimo. Mientras que en 2023 el ANR era de 303.879 m³, en el último análisis esta cifra se ha reducido en un 66%, alcanzando una cantidad anual de 102.522 m³. El director gerente del Consorcio, Josep-Xavier Pujol, celebra estos indicadores como prueba tangible del compromiso del CAT con una gestión eficiente y sostenible, anunciando la próxima instalación de más de 150 nuevos sensores para mejorar la monitorización hidráulica y de calidad.

Las recomendaciones de los expertos de la UPC para mantener esta alta eficiencia incluyen el recalibrado de caudalímetros imprecisos y una campaña de aforo de todos los depósitos de regulación del CAT.

Modernización Tecnológica: Variadores de Frecuencia para la Eficiencia Energética

El Consorci d’Aigües de Tarragona (CAT) ha dado un paso adelante en la optimización de su consumo energético con la instalación de seis nuevos variadores de frecuencia de alta tensión en la planta potabilizadora de L'Ampolla. Estos equipos permitirán reducir hasta en un 10% el consumo energético asociado al bombeo del agua proveniente del minitrasvase del Ebro.

Diagrama de funcionamiento de un variador de frecuencia

Las seis bombas de la estación potabilizadora del Baix Ebre se han conectado a estos nuevos variadores, que regulan la velocidad de los motores en función de las necesidades energéticas de cada momento. Esta tecnología no solo mejora la eficiencia energética del sistema de suministro de agua potable del CAT, sino que también alarga la vida útil de la maquinaria al evitar picos de corriente y estrés mecánico y térmico.

El proyecto, con un coste de 1,8 millones de euros, ha sido financiado con fondos del PERTE de digitalización del ciclo urbano del agua. Se han instalado seis variadores de frecuencia de 6.000 voltios en un edificio anexo a la estación de bombeo (EB1) de la planta de L'Ampolla, conectados a bombas de 1,3 MW, 1,1 MW y 0,8 MW. Estos equipos permiten una capacidad de distribución de agua que puede variar entre 200 y 4.000 litros por segundo, adaptándose de manera más precisa a las demandas operativas.

El presidente del CAT, Marc Brunet, ha destacado que esta inversión refuerza el compromiso del Consorcio con la innovación, la sostenibilidad y la eficiencia en la gestión del ciclo del agua, posicionando al organismo a la vanguardia en el control y la gestión energética de la distribución de agua en alta. El delegado del Gobierno en las Terres de l'Ebre, Joan Castor Gonell, quien inauguró la instalación, subrayó la importancia de estos equipos para un bombeo más detallado y eficiente.

Los nuevos variadores forman parte del proyecto OPTECAT, que busca mejorar la eficiencia energética de la estación potabilizadora y de bombeo de L'Ampolla mediante gemelos digitales y una planta fotovoltaica de autoconsumo. El proyecto se completará con la instalación de sensores de presión, temperatura y consumos individualizados para cada bomba, permitiendo que un nuevo gemelo digital optimice el funcionamiento de estas infraestructuras clave.

El ahorro energético estimado se traduce en una reducción del 10% en el coste de la energía de la EB1, que actualmente consume aproximadamente el 25% del total energético del Consorcio. Este proyecto se enmarca dentro de un plan de digitalización y optimización energética con una inversión prevista de 23 millones de euros, financiado en parte por el PERTE de digitalización de ciclo urbano del agua y los fondos Next Generation de la Unión Europea. El plan incluye una treintena de actuaciones que ya están en marcha o ejecutadas, alcanzando el 70% de la ejecución presupuestaria, y representa una hoja de ruta clara para transformar al CAT en una entidad más eficiente e innovadora.

Calidad del Agua: Un Laboratorio de Referencia y Rigurosos Controles

La calidad del agua es un eje fundamental en la actividad del Consorci d’Aigües de Tarragona (CAT). La planta potabilizadora de L'Ampolla alberga un laboratorio de control de calidad de agua que aspira a ser un referente en la zona comprendida entre Barcelona y Valencia. La inauguración de este centro, ubicado en las instalaciones del CAT en L'Ampolla, por parte del conseller de Medi Ambient, Francesc Baltasar, marcó la recuperación de un servicio histórico para el municipio.

Equipamiento de laboratorio para análisis de agua

Esta instalación, que entró en funcionamiento de manera inmediata, permite realizar hasta 175 tipos de pruebas analíticas en cuatro unidades de detección especializadas en compuestos orgánicos, inorgánicos, microbiológicos y radiactivos. La inversión de 1,8 millones de euros ha permitido reducir a un tercio el tiempo de respuesta en los análisis, garantizando una mayor celeridad ante episodios de emergencia.

Una de las novedades destacadas de este servicio es la colaboración con la Universitat Rovira i Virgili (URV) en labores de análisis radiológicos, consideradas pioneras en la cuenca del Ebro. La frecuencia de los ensayos se ha establecido de manera rigurosa: los índices de radioactividad se medirán cada 24 horas, los ensayos para metales pesados cada 4 horas, los niveles de elementos orgánicos prioritarios cada 16 horas, y los análisis de microbiología cada tres días.

La Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de L'Ampolla tiene una capacidad de 4 m³/s, produciendo entre 70 y 80 Hm³ al año. El agua cruda se capta en Campredó (Tortosa) y proviene de los canales de riego del río Ebro, abarcando una superficie de cuenca de aproximadamente 80.000 km². A lo largo de sus 30 años de funcionamiento, la línea de tratamiento ha sido adaptada tanto al crecimiento de la demanda como a las variaciones en la calidad del agua superficial y la normativa vigente.

Innovación y Evolución en los Procesos de Tratamiento

La planta potabilizadora de L'Ampolla ha experimentado una notable evolución en sus procesos de tratamiento a lo largo de las décadas para adaptarse a las exigencias cambiantes. En el año 2001, se sustituyó la precloración por dióxido de cloro (sistema cloro/clorito sódico) para mejorar la calidad de los subproductos finales del cloro. Desde 2006, en cumplimiento de la nueva normativa de sustancias para el tratamiento de aguas de consumo, se utiliza un floculante PoliDAMAC en lugar de Poliacrilamida.

La instalación de dióxido de cloro en 2010 requirió una renovación significativa de equipos, y desde entonces se ha planteado la sustitución por un sistema de tratamiento con ozono. En este sentido, el CAT encargó a CETAQUA (Agbar/UPC/CSIC) un proyecto denominado “Bases de diseño de la ETAP del s. XXI (ETAP21)”, finalizado en 2013, que sentó las bases para futuras innovaciones.

Los principios de diseño para la ETAP del siglo XXI contemplan la utilización de oxígeno líquido para la generación de ozono, alimentando la preozonización y postozonización en fase gaseosa. La refrigeración de los generadores de ozono se realiza mediante un sistema "chiller" que recircula etilenglicol/agua desmineralizada al 20%. Para el contacto ozono/agua, se ha optado por un mezclador estático tipo STATIFLO gas/líquido, debido a la limitada disponibilidad de terrenos para un contactor convencional de columna de burbujas.

Para evitar la emisión de ozono a la atmósfera, se emplea un destructor catalítico a base de óxido de manganeso/óxido de cobre. Además, se contempla el dopaje de oxígeno con aire libre de aceite. Los equipos esenciales de generación de ozono son de WEDECO (XYLEM), con tres generadores de 6 kg O3/h y tres de 11 kg O3/h, lo que permite una capacidad global de dosificación de hasta 2 g O3/m³.

Suministro y Abastecimiento: Garantizando la Demanda Regional

El abastecimiento de agua potable en Tarragona se ha visto reforzado en 2025 con una inversión de 17,1 millones de euros por parte del Consorci d’Aigües de Tarragona (CAT). Los proyectos más relevantes de este ejercicio, con una inversión conjunta de 12,2 millones de euros, corresponden a los depósitos de Vila-seca (8,2 M€) y Cunit (4 M€).

Durante el año 2025, el CAT ha suministrado 77,4 hm³ de agua potable a los municipios e industrias consorciadas. Del total distribuido, el 67% se destinó a los 70 municipios consorciados y el 33% a las 27 industrias integradas en el Consorcio. La calidad del agua captada se mantuvo óptima durante este periodo.

En paralelo a las inversiones en infraestructura y tecnología, el Consorci avanza en su compromiso con la sostenibilidad ambiental. Actualmente, dispone de dos parques fotovoltaicos de autoconsumo, con casi 9.000 paneles, que han producido el 8,9% de la energía consumida.

¿Cómo funciona una planta de tratamiento de aguas residuales?

El Consorci d'Aigües de Tarragona (CAT) demuestra así su compromiso continuo con la eficiencia, la sostenibilidad y la seguridad en el suministro de agua potable, posicionándose como un actor clave en la gestión hídrica de la región y un ejemplo de adaptación a los desafíos del siglo XXI.

tags: #com #es #una #planta #potabilizadora #de