El aumento de virus, como la gripe, la gripe A y el COVID-19, especialmente durante los meses de invierno, nos lleva a considerar nuevamente el uso de mascarillas como una medida para prevenir infecciones. Sin embargo, es fundamental no solo utilizarlas, sino también saber cómo hacerlo de manera correcta. La función principal de las mascarillas que usamos habitualmente, las quirúrgicas, es protegernos del contacto por gotitas y salpicaduras que pueden contener virus.
¿Quién Debe Usar Mascarillas Quirúrgicas y Cuándo?
Las mascarillas quirúrgicas son recomendadas para personas que presentan o han presentado síntomas de virus, que han dado positivo en pruebas de gripe o coronavirus, y para aquellas que han estado en contacto con personas con algún proceso vírico o infección respiratoria viral. La Organización Médico Colegial (OMC) subraya la importancia del uso obligatorio de mascarillas en centros sanitarios y hospitales.

Es crucial entender que el uso de una mascarilla por sí sola no es suficiente para garantizar una protección total. Debe ser parte de una estrategia integral de medidas para suprimir la transmisión y salvar vidas. Si la COVID-19 u otro virus se propaga en su comunidad, es esencial adoptar precauciones adicionales como mantener el distanciamiento físico, ventilar bien los espacios, evitar aglomeraciones, lavarse las manos frecuentemente y cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar. Siempre consulte las recomendaciones específicas de su lugar de residencia y trabajo, ya que todas las medidas son necesarias.
La Función Esencial de la Mascarilla Quirúrgica
Las mascarillas quirúrgicas se utilizan principalmente para proteger a los pacientes de infecciones provenientes de los profesionales sanitarios, actuando como una barrera contra agentes infecciosos respiratorios. También ofrecen protección a quien la lleva contra gotas de gran tamaño de fluidos. No obstante, debido a que no crean un sellado completo alrededor de la cara, no son la opción más adecuada en situaciones de exposición a procedimientos que generen aerosoles.
Colocación Correcta: Paso a Paso
La correcta colocación de la mascarilla es tan importante como su uso. Antes de manipular la mascarilla, es imprescindible tener las manos limpias.
Lavado de Manos: Lave sus manos con agua y jabón durante al menos 40-60 segundos antes de tocar la mascarilla, y también antes y después de quitársela. Esta acción evita la transferencia de suciedad o contaminación a la mascarilla.
Identificación de la Cara Externa: Las mascarillas quirúrgicas tienen una parte coloreada (generalmente azul) que es impermeable y actúa como cara externa. La parte blanca o de color más claro es la cara interna, diseñada para absorber la humedad.

Orientación de la Mascarilla: La parte coloreada (impermeable) debe mantenerse como cara externa. Esto se debe a que el filtrado no tiene las mismas características en ambos sentidos. Colocarla al revés, con la parte impermeable hacia adentro, puede dificultar la respiración y provocar acumulación de humedad en la cara. Por el contrario, la cara absorbente de humedad hacia el exterior favorecerá la contaminación de la mascarilla por agentes externos.
- ¿Por qué no se debe colocar al revés? Algunas informaciones sugieren colocar las mascarillas al revés para mejorar la protección, pero esto no es correcto. La parte impermeable (colorida) actúa como barrera externa, mientras que la cara interna, al ser absorbente, está diseñada para retener la humedad que exhalamos. Ponerla al revés puede disminuir la protección y aumentar la incomodidad.
Ajuste a la Cara:
- Coloque la mascarilla cubriendo la nariz, la boca y el mentón.
- Asegúrese de que no queden espacios significativos entre la cara y la mascarilla, ni por arriba, ni por los lados, ni por abajo.
- Si la mascarilla tiene una banda metálica en la parte superior (pinza nasal), ajústela suavemente alrededor del puente de la nariz para asegurar un buen sellado.

Fijación: Si la mascarilla tiene gomas, páselas por detrás de las orejas. Si tiene cintas, átelas en la parte posterior de la cabeza, asegurándose de que la mascarilla quede firmemente colocada.
Uso y Manipulación Durante su Utilización
Una vez colocada correctamente, es fundamental seguir ciertas pautas:
- Evitar el Tacto: No toque la mascarilla mientras la esté usando. Si por alguna razón necesita tocarla, lávese las manos inmediatamente antes y después de hacerlo.
- Posición Correcta: La mascarilla no debe dejarse en el cuello ni en la frente cuando se baja temporalmente. Tampoco se debe colocar sobre la mesa junto a la comida o sujetada en el brazo. Si necesita quitársela temporalmente, guárdela en una bolsa de plástico limpia.
Tutorial sobre cómo ponerse y quitarse la mascarilla quirúrgica (EPI)
Duración y Descarte de la Mascarilla
- Límite de Uso: Las mascarillas quirúrgicas, y también las higiénicas que son las más comunes, no deben usarse por más de 4 horas. La humedad generada por la respiración puede facilitar la acumulación de bacterias y virus en la mascarilla, reduciendo su eficacia y pudiendo convertirse en un foco de infección.
- Retirada Segura: Para quitarse la mascarilla, sujétela por las gomas o cintas, evitando tocar la parte externa. Una vez retirada, dóblela con la cara externa hacia adentro.
- Desecho: Deposite la mascarilla utilizada en una bolsa de papel o en un cubo de basura. En condiciones normales, las mascarillas médicas son de un solo uso y no deben reutilizarse. Las mascarillas de tela, en cambio, deben lavarse diariamente.
Tipos de Mascarillas y Su Uso Específico
Es importante no confundir las mascarillas quirúrgicas con las mascarillas de papel de una sola capa, que no ofrecen el mismo nivel de protección.
- Mascarillas Quirúrgicas: Diseñadas para proteger al paciente de las exhalaciones del usuario y para proteger al usuario de salpicaduras y gotas grandes.
- Mascarillas FFP2 (o KN95): Ofrecen una mayor protección al usuario contra partículas finas y aerosoles, ya que filtran tanto la inhalación como la exhalación. Suelen tener un diseño que se ajusta más a la cara.
Consejos Adicionales para una Protección Óptima
- Ventilación: Asegure una buena ventilación en los espacios cerrados. Abrir ventanas y puertas ayuda a renovar el aire y a reducir la concentración de partículas virales.
- Higiene de Manos: El lavado de manos frecuente es una de las medidas más efectivas para prevenir la transmisión de infecciones.
- Evitar Empañar las Gafas: Si usa gafas, el ajuste correcto de la mascarilla, especialmente la pinza nasal, es clave. Reducir el espacio entre la piel y el tejido evita que el vaho de la respiración empañe los cristales. A menudo, colocar la mascarilla primero y luego las gafas ayuda a minimizar este problema.
El uso correcto y consciente de las mascarillas quirúrgicas, combinado con otras medidas de higiene y prevención, es una herramienta poderosa para protegerse a sí mismo y a los demás. Convertir estas prácticas en un hábito normal dentro de nuestras interacciones diarias contribuye significativamente a la salud pública.
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