La crianza de gallinas y otras aves de corral al aire libre, una práctica tradicional y valorada por muchos por sus beneficios en el bienestar animal y la calidad del producto, se enfrenta a desafíos significativos debido a la persistente amenaza de la influenza aviar. Las recientes medidas implementadas por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en España, que elevan el riesgo de esta enfermedad a un nivel alto, han generado un debate crucial sobre la viabilidad y las adaptaciones necesarias para mantener estos sistemas de producción. Este artículo profundiza en las implicaciones de estas restricciones, las razones subyacentes y las estrategias que el sector está adoptando para garantizar la seguridad y la continuidad de la producción avícola.

Elevación del Riesgo y Prohibiciones Clave
Desde el 20 de enero, España ha establecido un riesgo alto por gripe aviar, lo que ha llevado a la adopción de medidas restrictivas contundentes. Una de las prohibiciones más directas es la de la cría de aves de corral al aire libre en zonas de especial riesgo. Esta decisión no se limita únicamente a las gallinas, sino que abarca a todas las especies de aves de corral. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha ordenado el confinamiento de todas las explotaciones de aves de corral que se crían al aire libre en España. Esta medida amplía a todo el país el confinamiento de las aves de corral, que previamente afectaba a unos 1.200 municipios españoles ubicados en zonas de especial riesgo y vigilancia.
La prohibición se fundamenta en la necesidad de evitar el contacto entre las aves en libertad y las de corral, especialmente en comederos y bebederos, ya que el virus se está extendiendo en Europa entre las aves migratorias que se dirigen hacia España. La influenza aviar, identificada como el virus H5N1 de alta patogenicidad, es conocida por causar cuadros clínicos graves y una alta mortalidad en las aves afectadas. Los expertos señalan que su circulación es estacional, con picos en otoño e invierno, un período crítico para España, que se encuentra en rutas migratorias importantes.
Además de la prohibición de la cría al aire libre, se han implementado otras restricciones significativas. Queda prohibida la cría conjunta de patos y gansos con otras especies de aves de corral. Asimismo, se restringe el uso de aves de los órdenes Anseriformes y Charadriiformes como señuelo en las zonas de especial riesgo. Se prohíbe también dar agua a las aves de corral procedente de depósitos de agua a los que puedan acceder aves silvestres, a menos que el agua esté debidamente tratada. La presencia de aves de corral o cautivas en centros de concentración de animales como certámenes ganaderos, exhibiciones y celebraciones culturales también está restringida, aunque las autoridades competentes podrán autorizar dichas concentraciones bajo ciertas condiciones.
Fundamentos Científicos y Epidemiológicos
La decisión de elevar el nivel de riesgo y activar estas medidas se basa en un aumento significativo del riesgo detectado en un mayor número de comarcas en la última semana, distribuidas prácticamente por la totalidad de las autonomías. El repunte de la influenza aviar ha obligado a la Unión Europea a reforzar la vigilancia. Solo desde el 1 de julio se han notificado 139 focos en aves de corral y 708 en aves silvestres en Europa. En España, hasta la fecha, se han notificado 14 focos de gripe aviar en aves de corral, cinco en aves cautivas y 68 en aves silvestres, todos ellos pertenecientes al subtipo H5N1. La mitad de los focos en explotaciones se han registrado en Castilla y León.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) mantiene el riesgo para la población general en niveles bajos, pero lo eleva a "bajo/medio" para trabajadores avícolas o quienes manipulan animales infectados. La enfermedad tiene un período de incubación de tres a cinco días y provoca síntomas como decaimiento, pérdida de apetito, edema facial y muertes súbitas.
El virus se transmite en las aves a través del aire, la saliva y las heces, y es muy virulento. "En 48 horas pueden morir todos los ejemplares de una explotación, por eso se toman medidas extraordinarias, porque el impacto es enorme", explica Elisa Pérez-Ramírez, veterinaria del Centro de Investigación en Sanidad Animal INIA-CSIC. El contagio a humanos es más complicado. Hasta 2024, todos los casos detectados en el mundo fueron en personas que estuvieron en contacto estrecho con aves infectadas. A partir de ese año, hubo casos en Estados Unidos en explotaciones con vacas infectadas.
La científica asegura que no existe ningún problema en comer huevos o carne de aves, ya que "en España y Europa existe un control sanitario muy estricto y además el virus es muy sensible a la temperatura, y cocinando bien la comida se inactiva".

El Papel de las Aves Migratorias
La situación se complica debido a la migración de aves silvestres. España, situada en importantes rutas migratorias, se convierte en un punto de paso crucial. Las aves, muchas de ellas infectadas, atraviesan el país camino de África o para pasar el invierno. "Este año es el de peor prevalencia del virus que ha habido nunca en Europa, está más extendido y creemos que todas las medidas de precaución son pocas", asegura Marcelino Cardiallaguet, delegado de la ONG de ornitología SEO/BirdLife en Extremadura. "Más vale pasarse que quedarse corto", advierte.
En Europa existen puntos de concentración de aves, como en Francia antes de cruzar los Pirineos, donde se han producido mortalidades de miles de grullas. El contagio entre ellas se produce al beber y alimentarse en los mismos lugares o por sus excrementos. Tras cruzar los Pirineos, muchas de estas grullas aterrizan en la laguna de Gallocanta, el principal humedal salino de Europa occidental, que se ha convertido en un punto foco activo del virus con unas 1.000 grullas muertas por la enfermedad. Estos ejemplares se van desperdigando por toda España, y todavía falta migración.
"Hay una parte importante de aves que están pasando. Este año se ha retrasado la migración por las altas temperaturas, pero si llega una ola de frío polar, en una semana van a aparecer todas por aquí", comenta. El problema, además, es que estas aves se detectan por su tamaño, pero se puede estar transmitiendo a otras especies migratorias menos llamativas, como las palomas. "Puede llegar a transmitirse a buitres e incluso a mamíferos que coman la carroña", advierte el responsable de SEO.
El descenso de las temperaturas, que facilita la supervivencia del virus, junto con la abundancia de aves migratorias en zonas de humedales, habitual en esta época del año, son factores que incrementan el riesgo de expansión de esta enfermedad altamente infecciosa.
Adaptaciones y Alternativas para la Cría al Aire Libre
Las restricciones impuestas afectan directamente a las explotaciones que basan su producción en sistemas de cría extensiva. Sin embargo, las comunidades autónomas tienen la potestad de establecer alternativas de protección. Cuando no sea posible el confinamiento total de las aves de corral, las autoridades competentes de las comunidades autónomas podrán autorizar el mantenimiento de las mismas al aire libre mediante la colocación de telas pajareras o cualquier otro dispositivo que impida la entrada de aves silvestres.
Además, se deberá garantizar que la alimentación de las aves se realice en el interior de las instalaciones o en un refugio que impida la llegada de aves silvestres y su contacto con los alimentos o el agua destinados a las aves de corral. Estas medidas se adoptan de manera cautelar y se suman a otras que las comunidades autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla ya habían aprobado desde el 10 de noviembre, en el marco de la declaración del ministerio de la situación de alto riesgo epidemiológico.
Eloy Ureña, responsable agrícola de COAG, considera que las medidas adoptadas por el Gobierno son las adecuadas. "Es preferible sacrificarse y meter a las gallinas dentro de las granjas que tener influenza aviar, porque esto implica la muerte o sacrificio de todas las aves", explica. Él, que cría pollos de engorde, señala que aunque sus aves siempre están en espacios cerrados, debe implantar medidas adicionales como evitar que el agua que beben pueda provenir de algún lugar contaminado.
José Ramón González, secretario de ganadería de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), hace un llamamiento a la responsabilidad de los ganaderos y propietarios de gallinas para autoconsumo. También aborda la preocupación por la posible subida del precio de los huevos al consumidor, advirtiendo que "el sector no necesita subidas, si la caída es de entre el 3% y el 6% no se justifica un incremento del precio del 15-16%".
La Asociación Interprofesional Española de Carne Avícola (Avianza) ha comunicado que el sector está preparado para responder a esta amenaza y transmite un mensaje de tranquilidad en cuanto al abastecimiento de carne avícola española, asegurando que las exigencias de bioseguridad se han intensificado de forma constante en los últimos años.
¿Qué hacer para control la Influenza Aviar desde los esquemas de Bioseguridad?
Una Medida Temporal y Necesaria
El ministro Luis Planas ha señalado que se trata de "una medida temporal" que se mantendrá "el tiempo que sea necesario". El objetivo de esta decisión "no es alarmar", sino que pretende "tranquilizar" al sector y a los consumidores. "Es un paso más" para prevenir contagios, ha dicho.
La orden publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) entró en vigor este jueves, marcando un refuerzo de las medidas preventivas frente a la influenza aviar. La evaluación del riesgo para la toma de estas decisiones considera factores como el número de focos notificados en Europa, su localización y los movimientos de aves silvestres desde zonas de riesgo en el continente.
Si bien la crianza al aire libre puede verse temporalmente limitada, el enfoque principal recae en la protección de la salud animal y pública. Las adaptaciones requeridas, aunque supongan un esfuerzo adicional para los productores, son consideradas esenciales para mitigar el impacto de una enfermedad con consecuencias potencialmente devastadoras para el sector avícola. La colaboración entre administraciones, productores y organizaciones agrarias es fundamental para navegar esta situación y asegurar un futuro sostenible para la producción de aves de corral.