La gestión de las aguas residuales urbanas constituye un pilar fundamental para la salud pública, la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible de cualquier región. En Andalucía, esta problemática ha sido objeto de análisis y actuación por parte de diversas administraciones, evidenciando la complejidad inherente a la planificación, financiación y ejecución de infraestructuras de saneamiento y depuración. El Procurador del Común, en su labor de supervisión y garantía de los derechos ciudadanos, ha intervenido en múltiples ocasiones para instar a las administraciones competentes a acelerar y mejorar la eficacia en la resolución de las deficiencias existentes.
El Marco Normativo y el Compromiso Autonómico
La necesidad de acometer una mejora sustancial en las infraestructuras de depuración de aguas residuales en Andalucía se fundamenta en el cumplimiento de la Directiva 91/271/CEE, relativa al tratamiento de las aguas residuales urbanas. Ante la evidencia de incumplimientos, el Estado ha declarado la realización de algunas de estas infraestructuras como de interés nacional, asumiendo su financiación. Paralelamente, la propia Comunidad Autónoma de Andalucía, a través del Acuerdo del Consejo de Gobierno de 26 de octubre de 2010, decidió asumir la responsabilidad de ejecutar esta planificación. Este acuerdo implicaba un esfuerzo financiero significativo, tanto con cargo a las previsiones de los proyectos de la Junta de Andalucía como a la recaudación del canon de mejora de infraestructuras hidráulicas de depuración de interés de la Comunidad Autónoma, cuyos ingresos se adscribían a esta finalidad. La Ley de Aguas habilitó el procedimiento de declaración de obras de interés de la Comunidad Autónoma de Andalucía para incluir estas actuaciones.

Los Obstáculos en la Ejecución: Complejidad y Desajustes Financieros
La implementación de estas infraestructuras no ha estado exenta de dificultades. Se ha constatado la imposibilidad de acompasar el gasto con los ingresos generados por el canon, en gran medida debido a los largos periodos de tramitación de las obras, que pueden extenderse entre 4 y 5 años hasta su ejecución final. La complejidad inherente a la gestión integral de un gran número de municipios, la dificultad para obtener analíticas de los vertidos, la selección de las técnicas más adecuadas, la coordinación de los trazados de las conducciones, las incidencias con otras infraestructuras, la aprobación de soluciones por parte de las administraciones locales, la tramitación de expedientes con implicaciones ambientales, la materialización de convenios con las administraciones locales y la propia tramitación de contratación, son factores que han ralentizado el proceso.
Recomendaciones y Respuestas del Procurador del Común
El Procurador del Común ha emitido diversas recomendaciones para mejorar la situación. Una de ellas instaba a la publicación anual en el Portal de la Junta de Andalucía de un balance detallado sobre las infraestructuras de saneamiento y depuración comprometidas en el Acuerdo de 2010. Este balance debía incluir el grado de ejecución, la inversión total y la financiación proveniente del canon. Aunque se percibió una voluntad de cumplimiento, persistía la incertidumbre sobre la contratación de la herramienta informática necesaria para generar dicho balance.
Otra recomendación ponía de manifiesto la priorización de actuaciones que solo atendían a procedimientos sancionadores abiertos por la Comisión Europea. En cuanto al coste de financiación, si bien se reconocía la lógica de establecerlo tras la liquidación final de las obras, se insistía en la necesidad de una valoración previa de los costes. Se tomó nota de la recomendación de incorporar en el balance de ejecución la información sobre las fuentes de financiación, indicando que todas las actuaciones se financiaban con cargo al canon autonómico.
¿Qué es una EDAR y cómo funciona? | Aqualia
Casos Emblemáticos: La Provincia de Málaga y Doña Mencía
La situación en la provincia de Málaga ilustra la magnitud del problema. Un informe enviado a la Comisión Europea en 2015 reveló que de los 64 municipios existentes, 27 incumplían la Directiva 91/271/CEE, lo que ponía de manifiesto la necesidad de una actuación decidida por parte de la Administración estatal, en coordinación con la Junta de Andalucía y los ayuntamientos afectados. A pesar de las intervenciones del Procurador del Común a lo largo de tres años, los avances significativos eran escasos, limitándose las respuestas a la indicación de reuniones o la próxima aprobación de protocolos.
El caso de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Doña Mencía (Córdoba) es otro ejemplo paradigmático de las dificultades y los reproches mutuos entre administraciones. La EDAR, cuya construcción se basó en un convenio entre la Consejería de Medio Ambiente y la Diputación Provincial de Córdoba en 2004, prácticamente no ha funcionado desde su recepción en 2009. Deficiencias en la red de colectores, agravadas por fuertes lluvias, han impedido que las aguas residuales lleguen a la estación. La falta de acuerdo entre la Consejería y la Diputación para poner en funcionamiento la Comisión de Seguimiento del convenio ha generado una parálisis administrativa, afectando directamente a los derechos y la salud de los vecinos, así como a la calidad del agua y la protección del ecosistema acuático.
La Diputación Provincial de Córdoba, si bien coincidía con el diagnóstico del problema, discrepaba del análisis de responsabilidad, señalando que la Junta de Andalucía había asumido la responsabilidad del desarrollo de las infraestructuras, contando con la colaboración de la Diputación y el Ayuntamiento. Sin embargo, el Procurador del Común, si bien reconoció las competencias de las administraciones, enfatizó la importancia de la cooperación y colaboración mutua, principios consagrados en la Ley 30/1992 y en el Estatuto de Autonomía de Andalucía. Se recordó que el derecho a una buena administración garantiza la resolución de los asuntos en un plazo razonable, algo que no se está cumpliendo en el caso de Doña Mencía, donde la EDAR lleva años sin funcionar.

Avances y Perspectivas Futuras
A pesar de los desafíos, se han observado avances en la planificación y ejecución de infraestructuras hidráulicas. La Consejería competente ha iniciado la tramitación de actuaciones para todos los títulos de interés de la Comunidad Autónoma, salvo excepciones. La planificación hidrológica 2021-2027 incluye medidas en saneamiento y depuración en las seis demarcaciones hidrográficas andaluzas, con la administración responsable de su ejecución claramente definida. Para aquellas actuaciones no incluidas en la declaración de interés de la Comunidad Autónoma, se complementa la financiación con fondos europeos FEDER, tanto del marco tradicional como de los Next Generation UE, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de España, que incluye un Plan de Saneamiento y Depuración para aglomeraciones urbanas de 2.000 a 5.000 habitantes equivalentes.
Una EDAR con una capacidad de tratamiento de 90.000 m³ al día y una población de diseño para 350.000 habitantes equivalentes, ejemplifica las capacidades tecnológicas disponibles. Dispone de una Estación Regeneradora de Agua (ERA) para riego y usos recreativos, así como una instalación de Afino con Ultrafiltración y Ósmosis Inversa para tratamiento terciario de nutrientes. Además, cuenta con instalaciones para la recepción, almacenamiento y dosificación de residuos agroalimentarios, permitiendo su valorización y producción de energía.
El Papel del Procurador del Común y la Necesidad de Colaboración
El Procurador del Común continúa desempeñando un papel crucial en la supervisión y la exigencia de responsabilidades. Su labor se centra en recordar el deber legal de las administraciones y en instar a la convocatoria de órganos de seguimiento, como la Comisión de Seguimiento del convenio de Doña Mencía, para abordar las problemáticas que afectan a la ciudadanía. La resolución de la crisis de las aguas residuales en Andalucía requiere un compromiso firme y coordinado de todas las administraciones implicadas, superando los reproches mutuos y priorizando el derecho de los ciudadanos a un medio ambiente sano y a servicios públicos eficientes. La colaboración interadministrativa, el cumplimiento de los convenios y la agilización de los procedimientos son claves para garantizar el saneamiento y la depuración de las aguas residuales, protegiendo así el valioso patrimonio natural y la salud pública de la región.
tags: #depuradora #cerca #de #poblacion #procurador #del