La Planta Desalinizadora de Torrevieja: Un Pilar Fundamental para el Suministro Hídrico en el Sureste Español

La planta desalinizadora de Torrevieja, ubicada en la provincia de Alicante, se erige como una de las instalaciones de desalinización más grandes de Europa y un componente crucial en la estrategia de gestión hídrica del sureste de España. Concebida originalmente en 2007, su historia ha estado marcada por debates políticos, costes de construcción y consumo energético, pero en la actualidad, su relevancia trasciende estas discusiones al convertirse en una fuente vital de agua potable. Su capacidad de producción, ampliada progresivamente, responde a la creciente demanda y a la necesidad de paliar déficits hídricos, especialmente en un contexto de sequía y recortes en trasvases tradicionales.

Vista aérea de la planta desalinizadora de Torrevieja

Orígenes y Propósito Inicial

La concepción de la desalinizadora de Torrevieja surgió como respuesta a la necesidad de cubrir un déficit de riego estimado en 60 hectómetros cúbicos anuales (Hm³/año) en la zona regable del Trasvase Tajo-Segura, y un déficit de abastecimiento de 20 Hm³/año en la comarca de la "Vega Baja Oeste". Desde sus inicios, la instalación se diseñó con una capacidad de producción de 80 Hm³/año, equivalente a 240.000 metros cúbicos diarios, contemplando además la posibilidad de una futura ampliación hasta los 120 Hm³/año. Este enfoque ambicioso buscaba no solo satisfacer las demandas actuales, sino también asegurar la disponibilidad hídrica a largo plazo.

El objetivo fundamental de la planta no era meramente la producción de agua, sino la obtención de un recurso que cumpliera con los más altos estándares de calidad. Se diseñó para producir un agua que no solo se ajustara a la legislación vigente para el abastecimiento humano, sino que también presentara niveles de exigencia superiores, como un contenido de boro inferior a 0,5 miligramos por litro. Esta especificación es de vital importancia para su uso en todo tipo de riegos agrícolas, ya que un exceso de boro puede ser perjudicial para determinados cultivos.

Proceso de Desalinización: De la Captación al Uso

El proceso de desalinización en Torrevieja es un ejemplo de ingeniería avanzada, diseñado para maximizar la eficiencia y la calidad del agua producida. Todo el ciclo se desarrolla en un entorno controlado, donde el agua marina solo entra en contacto con el ambiente exterior en su fase de captación.

La instalación de captación se sitúa estratégicamente junto al faro de poniente del puerto de Torrevieja, cerca de la playa de Los Náufragos. Desde allí, un colector de gran diámetro, con casi dos metros y medio de diámetro, transporta el agua de mar a través del subsuelo del barrio de San Roque hasta la planta desalinizadora. Este flujo es continuo e ininterrumpido, garantizando un suministro constante para el proceso.

La infraestructura de la planta está diseñada para ofrecer máxima fiabilidad y continuidad operativa. Todas las secciones críticas, como las tuberías y los sistemas de bombeo, así como las grandes balsas de filtrado, se encuentran duplicadas. Esta redundancia asegura que, en caso de fallo en una de las líneas o durante operaciones de mantenimiento, siempre se pueda recurrir a la otra, evitando interrupciones en la producción.

El proceso comienza con la eliminación de sólidos en suspensión, principalmente arena, del agua de mar. Posteriormente, se procede a la eliminación de partículas más pequeñas a través de grandes estanques de decantación y una serie de bombeos con filtros de micras cada vez más finos.

La fase principal del proceso tiene lugar en la gran nave central, cuya cubierta está parcialmente cubierta por placas solares. Es aquí donde se aplica la tecnología de ósmosis inversa. Miles de membranas semipermeables, con poros microscópicos, actúan como barreras selectivas. Mediante la aplicación de una alta presión, el agua es forzada a través de estas membranas, dejando atrás las sales y otras impurezas. El ruido perceptible en esta nave es el resultado del intenso bombeo necesario para generar la presión requerida, lo que explica, en gran medida, el considerable consumo energético de la desalinización.

Paradójicamente, una vez que el agua ha alcanzado su máxima pureza, es necesario un paso adicional para hacerla apta para el consumo humano y agrícola. El agua desmineralizada en exceso puede ser deshidratante. Por ello, en una fase final, una pequeña proporción del caudal producido se satura con cal y se diluye en el resto del agua. Este proceso de remineralización, conocido como "aliño" por los técnicos, equilibra la composición del agua.

Tras este tratamiento, el agua, de nuevo mediante sistemas de bombeo que requieren energía, se dirige a las zonas de entrega. Una de estas zonas se ubica en el canal del postrasvase a cielo abierto, cerca de San Miguel, para su distribución a las zonas de riego, especialmente al Campo de Cartagena cuando se destina a uso agrícola. Otra vía de entrega es el embalse de La Pedrera, un punto clave para el abastecimiento en la región.

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Ampliación y Mejora Energética: Hacia una Mayor Capacidad y Eficiencia

La historia reciente de la desalinizadora de Torrevieja está marcada por un impulso significativo en su capacidad de producción y una mejora sustancial en su suministro energético. A pesar de que la obra civil de la planta estuvo terminada en 2009, no fue hasta 2012 cuando se autorizaron los colectores de captación y vertido de salmueras. Sin embargo, el interés renovado en el agua desalinizada ha acelerado los desarrollos.

Red Eléctrica de España ha sido fundamental en este avance, soterrando a marchas forzadas un tendido eléctrico que ha permitido duplicar la capacidad de producción de la planta hasta los 80 Hm³ anuales, sin necesidad de obras adicionales en la infraestructura de desalinización en sí. Esta mejora en el suministro eléctrico, a través de una conexión directa a la Red de Transporte del Sistema Eléctrico a 220 kV, no solo elimina las limitaciones de potencia existentes, sino que también garantiza un suministro de mayor calidad, fiabilidad y a un precio más competitivo.

Para lograr esta conexión, Red Eléctrica de España desarrolló una línea eléctrica y una posición en la subestación de Torrevieja. Paralelamente, la sociedad estatal Aguas de las Cuencas Mediterráneas (Acuamed), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), construyó una subestación eléctrica propia en la desaladora de 220/20 kV y la línea de conexión entre ambas subestaciones. Las pruebas de funcionamiento de estas nuevas instalaciones eléctricas se iniciaron en marzo, culminando con la puesta en marcha de la desaladora alimentada desde el nuevo suministro en 220 kV.

Esta nueva infraestructura eléctrica ha permitido que la desaladora aumente progresivamente su producción hasta alcanzar un ritmo equivalente a 80 Hm³ anuales. Con esta capacidad, se prevé que el coste por metro cúbico de agua desalinizada descienda por debajo de los 0,40 céntimos.

Desafíos y Futuras Ampliaciones

A pesar de los avances, la ampliación de la desalinizadora de Torrevieja ha enfrentado retrasos. El Gobierno de España ha pospuesto en varias ocasiones la puesta en marcha de la ampliación definitiva, que busca incrementar la producción hasta los 120 Hm³ anuales, un aumento del 50% sobre la capacidad actual de 80 Hm³. Los plazos iniciales de ejecución de 20 meses, que comenzaron en julio de 2024, se vieron alterados por la presentación de un proyecto modificado por parte de la adjudicataria.

Este proyecto modificado, aprobado en abril de 2023, ha implicado una revisión del contrato, un aumento de la inversión y una extensión de los plazos. El presupuesto global de esta actuación se ha elevado a 97 millones de euros (IVA incluido), superando los 8 millones de euros de sobrecoste. De este sobrecoste, 2,4 millones se deben a la modificación de precios al alza y el resto a cambios intrínsecos en el proyecto. El nuevo plazo de ejecución se ha fijado en 27 meses y cinco días, incluyendo los 20 meses ya transcurridos, proyectando la finalización de las obras para el 30 de octubre de 2026.

El proyecto de ampliación contempla la incorporación de nuevas instalaciones y la adaptación de las existentes, concebidas desde el diseño original de 2007 para este incremento de producción. Las obras implican la duplicación de la infraestructura de captación y bombeo de agua marina, así como la construcción de una nueva nave de más de cuatro mil metros cuadrados para albergar nuevos sistemas de ósmosis inversa. Además, se habilitarán todos los emisarios submarinos para el vertido de salmueras, aumentando la capacidad de gestión de este residuo. También se ha reforzado y mejorado el sistema de entrega del agua desalada en el embalse de La Pedrera.

La financiación de esta ampliación proviene de fondos europeos Next Generation, enmarcados en las inversiones del Gobierno de España para garantizar los recursos hídricos del regadío del Trasvase Tajo-Segura.

Gestión de Residuos: La Salmuera y su Vertido

La desalinización, si bien resuelve la escasez de agua dulce, genera un residuo: la salmuera, una corriente de agua con una concentración de sal mucho mayor que la del agua de mar. La gestión de este residuo es un aspecto crucial para minimizar el impacto ambiental.

En la planta de Torrevieja, la sal "extirpada" al agua de mar se disuelve de nuevo en el mar a través de un colector con más de sesenta difusores subacuáticos. Estos difusores se extienden en diagonal desde el dique de Levante del puerto de Torrevieja, facilitando la dispersión de la salmuera y minimizando su concentración local. La supervisión de este proceso es constante: una empresa de buzos inspecciona semanalmente el estado del colector, y una red de ocho estaciones monitoriza que la saturación de sales se mantenga por debajo de los límites permitidos.

La ampliación de la planta también contempla la habilitación de todos los emisarios submarinos de vertido para una capacidad de hasta 140 Hm³ de salmueras, de los cuales actualmente funcionan 43 de las 64 bocas disponibles.

Distribución y Uso del Agua Desalinizada

La producción de la desalinizadora de Torrevieja, especialmente tras las ampliaciones, se destina principalmente a dos usos: el abastecimiento urbano y el riego agrícola. La Confederación Hidrográfica del Segura ha adjudicado en firme una cantidad significativa de la producción para estas finalidades.

En diciembre de 2023, se adjudicaron cien hectómetros cúbicos anuales de la desaladora. La producción actual de 83 Hm³/año, que supera la capacidad nominal, ya es un indicativo de la alta demanda. Históricamente, el 80% del caudal desalado se ha adjudicado a la Región de Murcia, con una prioridad especial para la comunidad de regantes del Campo de Cartagena, que recibe 25 Hm³. Otros ocho hectómetros se distribuyen entre las comunidades de regantes de la Vega Baja, incluyendo áreas como La Pedrera, San Miguel de Salinas, Orihuela Costa y Pilar de la Horadada. Cinco hectómetros adicionales se han adjudicado a la Comunidad de Regantes Riegos de Levante Margen Izquierda del Segura.

Con la futura capacidad ampliada a 120 Hm³, los regantes del Campo de Cartagena han solicitado la concesión completa de 20 Hm³, y Riegos de Levante Margen Izquierda, 15 Hm³.

Es importante destacar que, sin la infraestructura definitiva para hacer llegar las nuevas aportaciones al interior de la Región de Murcia y el Camp d'Elx, el agua de la desaladora solo puede llegar directamente a sus beneficiarios del Campo de Cartagena y la Vega Baja. El resto de los usuarios reciben el agua por permuta, es decir, pagan a precio de agua desalada por aportes del Trasvase Tajo-Segura.

Mapa de la cuenca del Segura y zonas de influencia del Trasvase Tajo-Segura

Coste Energético y Subvenciones

El coste energético representa un componente significativo en la producción de agua desalinizada, constituyendo aproximadamente el 60% del coste total por metro cúbico. Generar un metro cúbico de agua del mar desalada tiene un coste aproximado de un euro. Sin embargo, para los usuarios agrícolas beneficiarios de concesiones de estos caudales, el coste se reduce a unos 0,40 céntimos por metro cúbico, siendo el resto subvencionado por el Estado.

Esta subvención estatal, que se extiende hasta 2033, ha sido clave para modular las críticas de los regantes hacia la desalinización y hacerla más viable económicamente. Acuamed cuenta con un contrato de suministro de energía de 55 millones de euros anuales destinado exclusivamente a abastecer la planta de Torrevieja. La inversión en la planta solar fotovoltaica asociada, con una capacidad máxima de 70 MW, adjudicada a la UTE Grusamar Eosol, busca reducir aún más esta dependencia energética y el coste asociado.

La Desalinizadora de Torrevieja en el Contexto Europeo y Mundial

La planta desalinizadora de Torrevieja no solo es un referente a nivel nacional, sino también internacional. Tras su ampliación, se consolidará como la mayor infraestructura de agua desalada de Europa. España lidera la producción de agua desalada en Europa y se sitúa como el cuarto país a nivel mundial en capacidad instalada, con una producción diaria de agua tratada que ronda los 5 millones de metros cúbicos.

La importancia de esta infraestructura queda patente en las visitas de altas autoridades, como la del presidente Pedro Sánchez, quien ha destacado el compromiso del Gobierno en garantizar los recursos hídricos y ha subrayado el papel de la desalinizadora de Torrevieja como un ejemplo de la capacidad de España en este ámbito. Su capacidad para abastecer tanto a la agricultura como al consumo humano, especialmente en regiones con estrés hídrico, la convierte en un activo estratégico para la sostenibilidad y el desarrollo del sureste español.

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