Depuración de Aguas en Aragón: Un Laberinto de Proyectos, Costes y Controversias

La gestión de las aguas residuales en Aragón ha sido, durante las últimas décadas, un tema recurrente de debate político y social, marcado por ambiciosos planes, sobrecostes significativos y una profunda desconfianza por parte de muchos municipios. El Plan Aragonés de Saneamiento y Depuración (PASD), impulsado inicialmente durante la legislatura de Marcelino Iglesias, se ha convertido en un símbolo de las dificultades y las polémicas asociadas a la infraestructura hídrica de la comunidad. Este plan, que buscaba fomentar un "boom de la construcción" disfrazado de soluciones de depuración con un coste superior a los mil millones de euros, ha sido objeto de críticas por su insostenibilidad financiera y su ejecución deficiente, tal como señaló la Cámara de Cuentas. La controversia se agudiza con el Impuesto de Contaminación de las Aguas (ICA), cuya imposición a municipios como Zaragoza ha generado una fuerte oposición ciudadana.

La Experiencia de los Municipios: Entre la Solución y el Fraude

La implementación del plan de depuración ha generado experiencias muy dispares entre los municipios aragoneses. En Fabara, el alcalde Francisco Doménech (PSOE) calificó la propuesta de 2002 del Gobierno de Aragón para depurar sus aguas como una "locura económica", estimando unos costes anuales de 600.000 euros. Ante esta situación, Fabara optó por construir su propio sistema verde, negándose a pagar el ICA, considerado por Doménech como "contribuir al sostenimiento de un fraude". A pesar de las presiones iniciales, el alcalde recuerda un encuentro con el entonces presidente Marcelino Iglesias, donde presentó ocho razones para no ceder las competencias, y este último aceptó su postura sin más insistencia. De hecho, Doménech asegura que Iglesias llegó a elogiar la depuradora de Fabara en el futuro. Análisis recientes de la CHE y de la empresa Control 7 han validado la eficacia del sistema de Fabara, legalizado por la CHE en 2010, lo que contrasta con la percepción de ruina de otros proyectos impulsados desde el gobierno regional.

Por otro lado, el municipio de Aguaviva ha vivido una prolongada frustración. El alcalde Aitor Clemente (Ganar Aguaviva) lamentó que "15 años, cuatro proyectos, 250.000 euros pagados después seguimos como el primer día". Tras ceder un terreno al Instituto Aragonés del Agua (IAA) en 2009, un año después el municipio se encontró con una pretensión de cobro de 14.000 euros por ser beneficiario del proceso expropiatorio.

En contraste, el alcalde de Alfamén, Alejandro Gil (PAR), ofrece una perspectiva positiva. Su municipio, con 1.400 habitantes, cuenta desde 2012 con una depuradora gestionada por concesión a 20 años, lo que les ha proporcionado "paz, sosiego y tranquilidad". Gil considera "bochornoso" que Zaragoza no muestre "un gesto solidario" mediante el pago del ICA. Las experiencias en Alfamén también revelan un cierre de puertas a soluciones de "depuración verde" por parte de los técnicos del IAA, quienes desestimaron estas alternativas.

El caso de Lalueza, con el exalcalde socialista Daniel Périz (ahora en Podemos) al frente, ilustra la desconfianza retrospectiva. Périz cedió las competencias a la DGA confiando en su partido, pero a posteriori afirma que no lo habría hecho. A pesar de tener la depuradora en funcionamiento, señala que "no se limpian todas las aguas" debido a un aliviadero que desecha parte de los vertidos antes de la depuración.

En Sariñena, el exalcalde Antonio Torres (PP) defendió la decisión de construir una depuradora dimensionada para 9.000 habitantes, a pesar de contar con poco más de 4.000, argumentando que era la opción técnica más viable según los ingenieros del IAA. Sin embargo, el coste de explotación de 400.000 euros anuales frente a los 150.000 aportados por los habitantes al ICA, plantea interrogantes sobre la eficiencia del dimensionamiento.

Utebo, con más de 18.000 habitantes y dando servicio a otros cinco municipios cercanos, ha vivido un largo proceso. Su depuradora, puesta en funcionamiento en 2017, implicó que los ciudadanos pagaran el ICA desde 2006. El alcalde Miguel Dalmau (PSOE) se refirió a las vicisitudes de la construcción, incluyendo la rescisión del contrato con la empresa concesionaria por no iniciar las obras, y el posterior acuerdo alcanzado por el Gobierno aragonés.

Esquema de un sistema de depuración de aguas residuales

El Caso de Sahún: Innovación y Orgullo Local

Un ejemplo de innovación en el ámbito de la depuración es Sahún, que ha implementado una estación piloto para el tratamiento de aguas residuales urbanas con tecnologías extensivas. Este proyecto, el primero de sus características en la región, se centró en buscar soluciones para los municipios pirenaicos de Bielsa, Plan, Sahún y Fiscal. Los habitantes de Sahún se muestran orgullosos de haber participado en la construcción de esta estación, que, según ellos, resalta los valores ambientales de su municipio.

Tratamiento de Aguas por Método de Lodos Activados

La Sombra de la Corrupción y la Ineficiencia en el Caso Plaza y el PASD

La gestión de Marcelino Iglesias y su gobierno ha estado marcada por graves acusaciones de corrupción, especialmente en relación con el caso Plaza. La sociedad pública Plaza, bajo su mandato, habría malversado más de 147 millones de euros a través de sobrecostes, adjudicaciones amañadas y obras inexistentes. La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado penas de prisión para varios implicados, incluyendo al exviceconsejero Julio Carlos Escó, por delitos de apropiación indebida, malversación y prevaricación. El modus operandi delictivo implicaba el saqueo de recursos públicos mediante adjudicaciones arbitrarias, sobrecostes pactados de antemano y el pago de obras no realizadas. Un ejemplo citado es una depuradora que llegó a tener 4,6 millones de euros en sobrecostes.

El silencio del Gobierno de Aragón (PSOE-CHA) sobre la revisión del Plan Aragonés de Saneamiento y Depuración (PASD) se ha vuelto "crónico". Este megaproyecto, concebido para dotar a la comunidad de depuradoras con un coste superior a mil millones de euros, ha sido denunciado por la Cámara de Cuentas por su insostenibilidad financiera y falta de cumplimiento. La Cámara de Cuentas ha asignado pronósticos de "riesgo alto de incumplimiento" y "altamente improbable que se cumpla" a las tres fases del plan, que requieren hasta 2045 un presupuesto de 3.209 millones de euros. La viabilidad del plan depende del cobro del ICA a los ciudadanos de Zaragoza, a pesar de que ya se han pagado las instalaciones.

La Trama de La Cartuja: Especulación y Dudas Legales

En Zaragoza, la construcción de la depuradora de La Cartuja, a principios de los años 90, también estuvo rodeada de sospechas de movimientos de dinero al margen de la contabilidad oficial. Aunque las investigaciones judiciales no llegaron a demostrar movimientos ilícitos de forma concluyente, la opacidad en las adjudicaciones y la gestión de los contratos generaron desconfianza. La adjudicación a la empresa francesa OTV-Generale des Eaux (OTV-GE) por 25 años estuvo vinculada a presuntos pagos de facturas falsas a una pequeña empresa, cuyos responsables negaron conocimiento del negocio. Un antiguo exdiputado del PSC y exalto cargo del PSOE, con vínculos societarios con OTV y contratado por el ayuntamiento, apareció posteriormente en la Lista Falciani como titular de una cuenta bancaria en Suiza.

Fuentes municipales de la época recuerdan que el proyecto de la depuradora de Zaragoza nunca tuvo un presupuesto cerrado, lo que dificultaba determinar la existencia de sobrecostes. Se especula que pudo ser uno de los primeros ensayos del modelo alemán de peaje en la sombra, popularizado posteriormente por Francisco Álvarez Cascos. Estos episodios, en los que la vertiente económica de infraestructuras clave de la ciudad parecían tener "zonas de sombra", se suman a un contexto de presuntas irregularidades y especulación urbanística.

Mapa de Aragón señalando la ubicación de los municipios mencionados

El Futuro del PASD y la Necesidad de Transparencia

La comisión de investigación impulsada por Podemos en las Cortes de Aragón tiene el desafío de desentrañar las complejidades del Plan Aragonés de Saneamiento y Depuración. El líder de Podemos en Aragón, Nacho Escartín, ha calificado la gestión del plan como "nefasta" y ha expresado la esperanza de que "acabe en los tribunales". La "estafa" del plan, ideado en la legislatura PSOE-PAR, continúa siendo una preocupación central para Podemos, que busca arrojar luz sobre las presuntas sombras de corrupción y la ineficiencia en la gestión de los recursos públicos destinados a la depuración de aguas. La transparencia en la gestión, la rendición de cuentas y la búsqueda de soluciones sostenibles y eficientes son fundamentales para recuperar la confianza de los ciudadanos y garantizar un futuro hídrico seguro para Aragón.

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