La gestión del agua a bordo de las embarcaciones es un aspecto crucial que impacta directamente en la comodidad, seguridad y, cada vez más, en el cumplimiento de normativas ambientales. Desde la necesidad de agua potable para la tripulación e invitados hasta la correcta evacuación de aguas residuales, los sistemas de depuración y tratamiento de agua han evolucionado significativamente. Nunca antes de la primavera de 2021 habíamos oído hablar tanto del Canal de Suez y de los buques que transportan miles de contenedores, lo que ha puesto de relieve la importancia de la logística marítima y, por ende, de las infraestructuras y tecnologías que permiten su funcionamiento eficiente y responsable. En este contexto, la Organización Marítima Internacional ha implementado nuevas normativas para el tratamiento y desinfección de las aguas de lastre, así como para la gestión de aguas residuales generadas por las propias embarcaciones.

Tratamiento de Aguas de Lastre: Protección de los Ecosistemas Marinos
Las aguas de lastre, fundamentales para la estabilidad de los buques, pueden transportar especies invasoras que amenazan la biodiversidad de los ecosistemas marinos. Para mitigar este riesgo, la Organización Marítima Internacional implementó nuevas normativas para el tratamiento y desinfección de las aguas de lastre. Estos sistemas emplean diversos métodos, entre los que se incluyen la filtración, la esterilización o la ósmosis.
Existen sistemas de tratamiento de las aguas de lastre por uso de luz ultravioleta o el uso de biocidas. La aplicación de ultrasonidos en el agua de lastre de los barcos para la destrucción de bacterias, de plancton y organismos más grandes es un método muy eficaz. Estos avances tecnológicos no solo buscan cumplir con la normativa, sino también proteger la salud de nuestros océanos.
Producción de Agua Potable a Bordo: Autonomía y Calidad
La disponibilidad de agua dulce de alta calidad es una necesidad primordial a bordo de cualquier embarcación, especialmente en yates y cruceros donde el confort de la tripulación e invitados es una prioridad. La producción de agua potable a partir de agua de mar se ha convertido en una solución esencial, proporcionando autonomía y reduciendo la dependencia de suministros externos.
Potabilizadoras marinas Schenker proporcionan agua potable y de proceso a partir del agua de mar. Estos sistemas son sistemas listos para usar, montados sobre patines y fáciles de operar. Su diseño es compacto, con baja demanda energética y alta recuperación; son sistemas completamente automáticos, controlados por microprocesador. Nuestros equipos de ósmosis inversa de flujo directo son ideales para yates que quieren disfrutar de una agua para beber de excepcional calidad. Son ideales para filtrar el agua producida de la potabilizadora o de la marina y beber agua fresca y buena. La posibilidad de suministrar agua fría, del tiempo, con gas y caliente a 95ºC para su tripulación o invitados eleva significativamente el nivel de confort a bordo.
La ósmosis inversa (OI) es uno de los métodos más avanzados y efectivos para convertir el agua de mar en agua potable. Este sistema utiliza membranas semipermeables para filtrar el agua salada, eliminando la sal, los contaminantes y las impurezas, y convirtiéndola en agua pura. Es ideal para yates que navegan en zonas donde no hay acceso a fuentes de agua potable. Los sistemas de ósmosis inversa para yates son compactos, eficientes y fáciles de instalar. Además, permiten obtener agua potable en cantidades suficientes para cubrir las necesidades diarias de los tripulantes y pasajeros, garantizando que nunca falte este recurso vital durante el viaje.
El agua dulce es una necesidad importante en la industria del barco. Se requiere para casi todo en términos de preparación, lavado y uso general de agua mientras está a bordo. Aunque el agua dulce se transporta a bordo para aplicaciones generales, también ocupa bastante espacio e, inevitablemente, peso que puede ser fácilmente reemplazado por un sistema de filtración de agua para evitar adicionalmente la necesidad de rellenar los tanques de agua. El acceso a la producción continua de agua dulce a bordo mediante un sistema de desalinización como la ósmosis inversa es una solución primordial para muchos de los inconvenientes que imponen los tanques de agua. Este proceso es uno de los métodos más efectivos para suministrar agua dulce a bordo. Un sistema de ósmosis inversa ahorrará el peso y el espacio de los tanques de agua mientras produce agua dulce a bordo a pedido. A medida que el peso en el barco disminuye, el barco simultáneamente ahorrará energía y combustible durante la empresa. Además, el espacio que normalmente utilizan los tanques de agua y puede ocuparse para otros fines, como carga adicional o quizás más espacio para mayor comodidad. Tener una cantidad ilimitada de suministro de agua también elimina el límite de restricción de viaje que requiere el suministro de agua dulce. Con un sistema de desalinización, no existe un rango que pueda vincular a una empresa de viajes, ya que no sería necesario rellenar los tanques de agua o preocuparse por una cantidad limitada de suministro de agua. El agua dulce que se produce también se puede utilizar para mantener el barco en sí. El sistema de ósmosis inversa de agua de mar es un sistema de desalinización que puede producir agua dulce de la fuente de agua de mar. A través del proceso de ósmosis inversa, el agua se presuriza a través de membranas semipermeables que solo permiten que las moléculas de agua pasen; dejando atrás todos los contaminantes incluidas las sales. Este proceso genera un flujo permeado de agua dulce y un flujo de rechazo de sales concentradas y contaminantes que se eliminan por la borda. Dado que la fuente de alimentación del sistema es el agua de mar, el sistema puede funcionar continuamente y producir agua potable fresca durante el tránsito.
Los sistemas de filtración son una excelente adición a los equipos de tratamiento de agua en los yates, ya que ayudan a mejorar aún más la calidad del agua. A través de filtros de carbono, arena y otros materiales, se eliminan sedimentos, cloro y otros contaminantes, proporcionando agua más limpia y de mejor sabor. La combinación de ósmosis inversa y sistemas de filtración asegura que el agua tratada sea segura, libre de impurezas y agradable para beber. Además, estos sistemas requieren un mantenimiento regular para garantizar que sigan funcionando de manera eficiente.
La esterilización ultra violeta en su circuito de agua potable en su barco es otra medida de seguridad. Estos equipos pueden monitorear la cantidad de energía aplicada para garantizar una desinfección segura.
Gestión de Aguas Residuales: Cumplimiento Normativo y Sostenibilidad
La gestión de los residuos, una de las principales preocupaciones ambientales de todos los países, se agudiza en el caso de los buques, por la existencia de ciertos problemas derivados de la necesidad de espacio suficiente para su tratamiento. Adicionalmente, estas dificultades se ven agravadas cuando el número de tripulantes y pasajeros de ciertos buques es elevado. Este condicionante provoca que desde las fases iniciales del diseño de los barcos sea necesario tener en cuenta que el sistema de gestión de residuos deberá actuar de manera eficaz y sin entorpecer la misión principal de los buques.
Los buques no dejan de ser como pequeñas ciudades que generan vertidos, emisiones y residuos contaminantes. El sistema de control de la contaminación ambiental consta de tres áreas independientes que manejan los diferentes tipos de residuos. Las aguas residuales, que se generan en el normal funcionamiento del buque, se definen como aquellas que representan un “peligro”, y que por lo tanto deben ser desechadas, debido a que contienen una gran cantidad de sustancias y/o microorganismos contaminantes. Las aguas sucias (o residuales) se clasifican en aguas negras, procedentes de retretes y urinarios, y aguas grises, procedentes de lavabos, duchas, lavanderías y cocinas.
Existen diversos convenios internacionales relativos a la prevención de la contaminación marítima, pero de todos ellos, el convenio MARPOL (International Convention for the prevention of pollution from ships), es el más importante, ya que contiene las reglas referentes a la construcción y equipamiento de los buques para la prevención de la contaminación marítima. El anexo IV del citado convenio es el que afecta a la contaminación provocada por descargas de aguas sucias al mar, y en su regla 8 se describen las limitaciones para la descarga de aguas residuales. Como regla general, solo estarán permitidas las descargas de aguas negras tratadas a más de doce millas de la costa, y por supuesto, nunca en puerto. Por todo ello, los buques deben cumplir este convenio para la prevención de la contaminación en la mar (MARPOL 73/78) en todo lo referente a descargas de hidrocarburos, basuras, y aguas negras y grises. Por lo tanto, el sistema que se diseña en los buques debe ser capaz de tratar y eliminar las aguas negras y grises, tanto mientras los buques están en puerto, como cuando están transitando por aguas restringidas o no restringidas.

Los buques de guerra tienen una serie de características que, desde el punto de vista ambiental, los diferencian de los buques mercantes, con la excepción, tal vez, de los buques de pasaje, por el alto número de pasajeros que transportan. Una de ellas radica en que, en comparación con un buque mercante, un buque de guerra tiene una dotación relativamente mayor, que siempre vive a bordo en puerto cuando el buque se encuentra fuera de su base.
Las aguas negras (fecales), las aguas grises (sucias) y las restringidas están definidas en las reglas MARPOL 73/78, Anexo IV. Como ya se ha indicado, las aguas grises son aquellas aguas generadas a partir de actividades domésticas tales como lavandería, lavavajillas y baño, es decir, aquellas descargas de líquidos procedentes de cualquier lavabo, ducha, accesorio o dependencia que en conexión con un sistema sanitario no reciba sustancias fecales u orina; mientras que las negras corresponden a aquellas aguas residuales que contienen materia fecal u orina que procede de la habilitación de la tripulación (retretes y urinarios). Los residuos sanitarios, aquellos derivados de actuaciones sanitarias, necesitan un tratamiento especial, por la posibilidad de contener gérmenes patógenos o restos de medicamentos. Los residuos tóxicos y peligrosos, por su gran poder contaminante, deben recibir un tratamiento específico. Obviamente está prohibido su descarga, por lo que deben ser almacenados a bordo, debidamente embalados y etiquetados, para su posterior entrega al centro de gestión de residuos correspondiente.
El proceso del tratamiento de las aguas residuales es de vital importancia, por lo que se debe evitar que se lleve a cabo de manera incorrecta motivado por error en el envío a la planta de residuos de otro tipo de desperdicios que no deberían ser tratados en ese equipo (por ejemplo, restos de comidas, grasas, aceites, objetos sólidos, etcétera). Destacar que la recolección de aguas negras en los buques modernos se hace siempre por vacío, mientras que la recogida de aguas grises generalmente se lleva a cabo de manera mixta, por gravedad y vacío. Generalmente, en buques de gran porte, se suele disponer de dos plantas a bordo, las cuales deben estar interconectadas y servir una como reserva de la otra. Las aguas grises recogidas por gravedad se suelen recoger en uno o varios tanques de almacenamiento para este tipo de aguas. Estos tanques deben tener suficiente capacidad para almacenar las aguas grises producidas en el buque por lo menos durante un periodo de veinticuatro horas. Destacar que a medida que la planta TAR va procesando aguas residuales y descargando agua limpia al mar, va generando lodos que se van acumulando en volúmenes reservados en la planta de tratamiento. Si los residuos se trasladaran por las tuberías correspondientes solo mediante la fuerza gravitatoria, se producirían obstrucciones de manera constante, por ello los sistemas de vacío evitan estos problemas y cuentan con la ventaja añadida de que el diámetro de las tuberías puede ser mucho más pequeño. Finalmente, si el buque dispone de un incinerador, los lodos pueden ser incinerados.
¿Cómo funciona una planta de tratamiento de aguas residuales?
Las plantas de tratamientos de aguas residuales se han dividido tradicionalmente en dos tipos diferentes: biológicas y físico-químicas. El tratamiento de aguas residuales, ya sea biológico o químico físico, como ya se ha comentado, siempre genera cierta cantidad de desechos (lodos). El funcionamiento de las plantas biológicas se basa en la separación de la materia orgánica en un tanque de aireación mediante microorganismos especializados, que después pasa a través de un decantador, donde se eliminan los sólidos pesados y flotantes, a un proceso de desinfección mediante cloro u otro sistema como radiación ultravioleta, ozono, etcétera. Si se dispone de volumen suficiente en el buque es posible diseñar estas unidades de forma que se elimine la totalidad de la materia orgánica y solamente se producirían lodos inertes minerales. Las principales características y ventajas de estas plantas se plasman en una operación sencilla, de bajo mantenimiento y bajo coste de repuestos y consumibles, y de operación totalmente automática (máquina desatendida). Por su lado, el funcionamiento de las plantas físico-químicas se basa en la separación de los sólidos por procesos puramente físicos por decantación, después de un proceso químico de coagulación y floculación para obtener unos flóculos de volumen suficiente para ser separados en el decantador. Una vez separados los sólidos se someten a un proceso de desinfección, tal como en el caso de las plantas biológicas. Estas unidades están diseñadas para procesar aguas negras y aguas grises procedentes de duchas y drenajes (residuos humanos), por lo que no están preparadas para tratar grasas, como las procedentes de los residuos abundantes de comidas, que deberían ser tratadas por otros medios. En estas plantas existen dos bombas de proceso que aspiran a través de los filtros del tanque colector las aguas residuales que se descargan en el tanque de desinfección. Estas dos bombas están dispuestas en un “dúplex”, y normalmente solo trabaja una de ellas, excepto en los periodos de flujo punta, en los que cuando se alcanza un nivel predeterminado en el tanque colector durante más de dos minutos, arranca automáticamente la segunda bomba de proceso. El tanque colector está dividido en tres diferentes zonas. La primera zona es una zona de reserva que se utilizará en casos de navegación en Zonas de Descarga, la segunda zona es el Tanque Almacén de Lodos y la tercera zona es el colector propiamente dicho donde se reciben todas las aguas residuales que entran a la planta. El tanque de desinfección está dividido en dos secciones, la sección de clarificación y la sección de desinfección. El flujo entra por la parte superior de la sección de clarificación y fluye a una velocidad calculada, con lo que los sólidos en suspensión son recogidos en la parte inferior de este tanque.
Soluciones para Puertos y Operadores Marítimos: Eficiencia y Respeto Ambiental
Los operadores de puertos necesitan equipos respetuosos con el entorno. Es una demanda de sus clientes y es imprescindible para que sus instalaciones resulten atractivas, y por tanto, para su éxito económico. Y no solo eso: también están obligados a cumplir la normativa legal sobre descarga de aguas sucias. Cada vez son más habituales las embarcaciones equipadas con depósitos de aguas residuales.
Las unidades PierPump de Vogelsang son la solución de evacuación más sencilla y fiable para este tipo de depósitos. Lo primero que llama la atención son sus compactas dimensiones, lo que significa que el operador del puerto no pierde espacio de amarres. Son unidades muy fáciles de usar: tan sencillo como repostar combustible en un surtidor. PierPump Easy es nuestra solución de evacuación de aguas residuales más asequible, pensada para operadores portuarios con limitaciones presupuestarias. La PierPump S160/B160 se utiliza para evacuar aguas residuales y agua de sentina de barcos y yates. La PierPump SB160 de Vogelsang es la solución perfecta para operadores que buscan un sistema dos en uno, capaz de evacuar tanto aguas residuales como agua de sentina.
En los productos con bombas lobulares de la serie VX se ha aplicado un concepto de diseño sofisticado, el diseño QuickService. Este permite un mantenimiento y reparación de la tecnología especialmente sencillos. Nuestros productos para el sector de transporte de pasajeros (aplicaciones ferroviarias, de autobuses y náuticas) pueden ofrecerse opcionalmente como equipos estacionarios o móviles. En el modelo estacionario, BioUnit, PierPump y RoadPump están montados de forma fija en su lugar de emplazamiento previsto. De forma opcional es posible el emplazamiento exterior e interior.
El PierPump es un sistema completamente cerrado, lo que permite reducir considerablemente los malos olores. Cada vez son más frecuentes las embarcaciones equipadas con depósitos de aguas residuales. En algunos países existe normativa sobre evacuación de aguas residuales de barcos y yates. Y en los que aún no, la conciencia medioambiental cada vez es mayor. Nuestra PierPump es la solución más sencilla y fiable para la evacuación de aguas residuales, tanto para escalas cortas como para largas travesías. Funciona de forma rápida y eficaz. Solo hay que conectar la manguera al depósito de la embarcación y poner la bomba en funcionamiento. Tarda menos de 5 minutos en vaciar un depósito con una capacidad normal.
Las bombas Vogelsang disponen de protección contra el funcionamiento en seco y tienen una capacidad de aspiración sobresaliente, lo que las convierte en una solución ideal para uso en puertos deportivos. Además, gracias a nuestro concepto especial QuickService, las labores de mantenimiento resultan muy sencillas e increíblemente rápidas. Disponen de calefacción para funcionar sin problemas en invierno.
Ofrecemos soluciones versátiles. Podemos suministrar unidades PierPump móviles montadas en un carro. También hemos desarrollado un sistema PierPump multiestación, pensado como una solución para grandes puertos deportivos con varios puntos de evacuación de aguas residuales. Esta solución consiste en una estación de bombeo central conectada a los distintos puntos de aspiración. Podemos adaptar siempre nuestras soluciones a las necesidades de cada cliente en particular.
Un Futuro Sostenible en el Mar
Cambiar hoy a un futuro más sostenible con nuestras soluciones es un objetivo alcanzable. Con cada pequeña acción, como la adopción de filtración que ayudan a reutilizar o ahorrar en agua, reducir la huella de carbono y eliminar el plástico de un solo uso. Juntos, cuidamos el planeta y nuestro bienestar. Los sistemas de tratamiento de agua para yates son una inversión esencial para garantizar la comodidad, la seguridad y el cumplimiento de las normativas medioambientales. Ya sea a través de la ósmosis inversa, la filtración o el tratamiento de aguas residuales, contar con soluciones eficientes y confiables mejora la calidad de vida a bordo, permitiendo disfrutar de cada viaje sin preocupaciones. Todo esto con nuestros servicios y equipo de asistencia técnica con base en Palma de Mallorca y servicio técnico los 365 días del año para ofrecerle el mejor servicio y su tranquilidad.