La determinación precisa de la calidad microbiológica del agua es un pilar fundamental para la salud pública, previniendo la propagación de enfermedades y epidemias. Sin embargo, la fiabilidad de estos análisis depende intrínsecamente de la correcta toma y, crucialmente, de la adecuada conservación de las muestras. Este proceso se vuelve particularmente desafiante cuando las fuentes de agua se encuentran distantes de los laboratorios, obligando a la necesidad de transportar las muestras bajo condiciones controladas. A pesar de que no existe un método universalmente perfecto para mantener la integridad absoluta de una muestra biológica de agua, se han desarrollado procedimientos de conservación que buscan mitigar las inevitables alteraciones químicas, físicas y biológicas que ocurren tras la recolección.
El Imperativo de la Conservación de Muestras de Agua
La preservación de muestras de agua para análisis microbiológico no es una mera formalidad, sino una etapa crítica que influye directamente en la veracidad de los resultados obtenidos. El objetivo primordial de estas técnicas es ralentizar las transformaciones intrínsecas que los componentes de la muestra experimentan una vez separada de su entorno original. Estas transformaciones pueden ser desencadenadas por una variedad de factores, incluyendo la actividad metabólica de los propios microorganismos, las reacciones químicas inherentes o las condiciones ambientales a las que la muestra se ve expuesta durante su transporte y almacenamiento temporal.
En el ámbito del estudio microbiológico de aguas no potables -como son las fuentes de agua natural, corrientes contaminadas, aguas destinadas a uso recreacional o aguas residuales-, las directrices estándar establecen que las muestras deben ser mantenidas a una temperatura inferior a 10 °C durante su transporte. El tiempo máximo permitido entre la toma de la muestra y su análisis no debe exceder las 6 horas. Para el agua de consumo, la normativa se extiende hasta 30 horas, siempre manteniendo la temperatura por debajo de los 10 °C. Estas recomendaciones buscan minimizar el crecimiento o la muerte de las poblaciones microbianas, preservando así una representación lo más fiel posible del estado microbiológico del cuerpo de agua en el momento del muestreo.

La Relación Intrínseca entre DBO5 y la Supervivencia Microbiana
La Demanda Bioquímica de Oxígeno en 5 días (DBO5) es un indicador clave de la cantidad de materia orgánica biodegradable presente en el agua. Existe una correlación directa entre la carga orgánica y la forma en que las muestras biológicas de agua se comportan durante la conservación. Las muestras con una carga orgánica menor tienden a preservarse de manera más efectiva y por periodos más prolongados en comparación con aquellas que presentan concentraciones elevadas de materia orgánica.
Cuando una muestra de agua presenta una alta concentración de DBO5, la materia orgánica disponible actúa como un sustrato abundante para los microorganismos. Si la temperatura de conservación es adecuada, las poblaciones bacterianas pueden encontrarse en una fase de crecimiento exponencial al momento de la toma de muestra. En estas condiciones, la velocidad de crecimiento microbiano está fuertemente influenciada por las condiciones ambientales y las características genéticas de los organismos. Por lo tanto, el tiempo transcurrido entre la recolección de una muestra con alta DBO5 y su posterior análisis puede resultar en un número de organismos indicadores determinado que sea significativamente más alto que el real, debido al crecimiento continuado.
Inversamente, en aguas con bajos valores de DBO5, el sustrato disponible para los microorganismos es limitado. Incluso manteniendo una temperatura de conservación adecuada, las células microbianas consumirán rápidamente los nutrientes. Si bien permanecen vivas y metabólicamente activas, el análisis de una muestra donde los microorganismos están en una fase de declive o muerte podría no reflejar con precisión la contaminación original. Este fenómeno plantea un desafío particular, ya que el análisis de la muestra con microorganismos en decaimiento no arrojaría el resultado real de la contaminación.
Modelando el Tiempo de Conservación: Un Estudio Experimental
Ante la necesidad de comprender mejor cómo la carga orgánica y el tiempo de almacenamiento afectan la viabilidad de los organismos indicadores, se llevó a cabo un estudio exhaustivo. El objetivo principal fue desarrollar modelos predictivos para estimar las Unidades Formadoras de Colonias (UFC) por cada 100 mL de organismos indicadores -específicamente coliformes totales, coliformes fecales y enterococos- en muestras de agua, en función de su DBO5. Las determinaciones se realizaron en intervalos de tiempo que variaron entre 6 y 48 horas después de la toma de muestras.
Para ello, se analizaron muestras de agua con distintas cargas orgánicas, provenientes de diversas fuentes: aguas residuales domésticas, aguas de mataderos, aguas de granjas avícolas y aguas de pozos someros. La recolección de muestras, los métodos de conservación y los análisis para la determinación de DBO5 y UFC/100 mL de los organismos indicadores se llevaron a cabo siguiendo los procedimientos establecidos en "Standard methods for the examination of water and wastewater" (APHA, 2005).
Los tipos de agua analizados incluyeron:
- Agua de pozo: Proveniente de una oquedad de aproximadamente 10 metros de profundidad en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Yucatán.
- Agua residual de rastro: Obtenida en la Facultad de Veterinaria de la misma universidad.
- Agua residual doméstica: Procedente de la planta de tratamiento de aguas "Pensiones II", ubicada en la colonia Residencial del Norte, en la ciudad de Mérida, Yucatán.
- Agua residual porcina: Obtenida también en la Facultad de Veterinaria.
La determinación de la DBO5 en las aguas residuales porcinas se realizó por triplicado, empleando diluciones específicas (1:10, 1:20, 1:40, 1:80, 1:160, 1:320, 1:640, 1:1280, 1:2560, 1:5120, 1:10240) para obtener un rango representativo de valores y permitir la elaboración de modelos estadísticos robustos.

Hallazgos Clave y Desafíos a las Normativas Estándar
Los resultados obtenidos del análisis de los datos permitieron establecer conclusiones significativas sobre el tiempo máximo de almacenamiento de muestras de agua para análisis microbiológico:
Aguas con Alta Concentración de DBO5
Sorprendentemente, para muestras de agua con alta concentración de DBO5, el tiempo de conservación no resultó ser un factor determinante para la estimación de las UFC/100 mL de organismos indicadores. El estudio no encontró diferencias significativas en los recuentos de coliformes totales, coliformes fecales ni de enterococos cuando las muestras se analizaron en un lapso de 0 a 48 horas. Esto sugiere que, en condiciones de alta carga orgánica, la actividad microbiana es tan intensa que las variaciones por el tiempo de almacenamiento dentro de este rango no alteran drásticamente las poblaciones de estos indicadores.
Aguas con Bajos Valores de DBO5
En contraste, para aguas con bajos valores de DBO5, se observó una diferencia estadísticamente significativa en las UFC/100 mL de coliformes totales determinadas entre las 0 y las 6 horas de almacenamiento. Este hallazgo contradice directamente lo establecido en diversas normas analíticas, que generalmente permiten un período de hasta 6 horas para muestras no potables. La rápida disminución observada en la población de coliformes totales en estas condiciones subraya la necesidad de un análisis más inmediato para este tipo de muestras.
Con respecto a los coliformes fecales, las muestras con baja DBO5 pudieron ser preservadas hasta por 6 horas sin una alteración significativa. Sin embargo, a las 18 horas de almacenamiento, se presentó una diferencia significativa en los valores de UFC/100 mL, indicando que su viabilidad disminuye notablemente después de este punto.
Para los enterococos, el estudio reveló que no existe una diferencia significativa en sus recuentos de UFC/100 mL a lo largo de un período de preservación de 0 a 48 horas, independientemente de la carga orgánica de la muestra. Esto posiciona a los enterococos como un indicador potencialmente más robusto frente a las variaciones en el tiempo de almacenamiento y las condiciones de la muestra.

Consideraciones Adicionales sobre la Conservación de Muestras
La persistencia de microorganismos patógenos en el agua es un fenómeno multifactorial, donde la temperatura es el agente más influyente. Generalmente, la tasa de decaimiento microbiano es más rápida a temperaturas elevadas y puede ser exacerbada por la radiación solar UV que incide sobre la superficie del agua.
Las bacterias, para su crecimiento y desarrollo, requieren nutrientes. La reducción de estos, por consiguiente, limita su proliferación. Teóricamente, una cantidad mínima de sustrato (tan solo 1 ppb) es suficiente para sustentar una población considerable de bacterias (aproximadamente 9500 bacterias/L). La presencia de bacterias y virus en el agua juega un papel significativo en la determinación de su calidad, siendo frecuentemente utilizada como un indicador de contaminación.
Los métodos microbiológicos estándar para la detección de bacterias en ambientes acuáticos se basan en el conteo de unidades formadoras de colonias (UFC), lo que implica que solo se pueden detectar bacterias capaces de dividirse. Los microorganismos indicadores de contaminación fecal, como los coliformes totales, fecales y los enterococos, son de origen animal y su presencia en el agua puede señalar una contaminación fecal y, por ende, una posible asociación con patógenos entéricos.
Existen limitaciones inherentes al uso de estos indicadores. La escasa supervivencia de coliformes en cuerpos de agua no fecales, su capacidad para multiplicarse en ciertos entornos acuáticos, su susceptibilidad a los procesos de desinfección, la dificultad para rastrear fuentes específicas de contaminación fecal, y la baja correlación con la presencia de patógenos, han impulsado la búsqueda de indicadores alternativos como los anaerobios fecales, virus específicos (colifagos, fago B. fragilis) y componentes orgánicos fecales.
Métodos de Conservación y su Impacto
De acuerdo con las metodologías analíticas estándar (APHA, 2005), el análisis microbiológico de muestras de agua no puras (fuentes, corrientes contaminadas, agua recreacional o residual) debe iniciarse lo antes posible tras la toma para evitar cambios impredecibles. Si el transporte es necesario, las muestras deben mantenerse por debajo de 10 °C y ser analizadas en un plazo máximo de 6 horas. Una vez en el laboratorio, se recomienda su refrigeración y procesamiento en las siguientes dos horas.
En el caso de aguas potables, la muestra debe mantenerse por debajo de 10 °C durante el transporte y hasta el análisis, sin exceder las 30 horas. Es importante considerar que la mayoría de los factores físicos, químicos y ambientales afectan la supervivencia de los organismos coliformes en muestras de agua conservadas, lo que dificulta la predicción exacta de los efectos del almacenamiento.
Otras técnicas de conservación exploradas incluyen el congelamiento, aunque este método conlleva el riesgo de dañar la estructura celular de algunos microorganismos. Temperaturas de refrigeración de 5 °C o 4 °C se han utilizado para preservar muestras hasta por 24 horas. La adición de agentes quelantes como el ácido tetra-acético etilendiamida (EDTA) o la peptona también ha sido empleada con fines de conservación, buscando estabilizar las poblaciones microbianas y retardar su metabolismo.
Cadena de custodia y regla de exclusión probatoria - Dr Edwin Javier Murillo
Conclusiones sobre el Tiempo Máximo de Almacenamiento
El estudio concluye que la carga orgánica de una muestra de agua residual es un factor crucial a considerar al determinar el tiempo máximo de almacenamiento para análisis microbiológico. Mientras que en muestras con alta DBO5, los indicadores coliformes totales, fecales y enterococos parecen mantener una estabilidad poblacional razonable hasta 48 horas post-muestreo, en muestras con baja DBO5, la viabilidad de los coliformes totales y fecales se ve comprometida significativamente en plazos más cortos, desafiando las normativas analíticas vigentes. Los enterococos, por su parte, demostraron una mayor resistencia a las variaciones de tiempo de almacenamiento en el rango estudiado. El desarrollo de modelos que incorporen la DBO5 y otros parámetros fisicoquímicos podría mejorar la precisión en la estimación de la calidad microbiológica del agua, permitiendo establecer tiempos de conservación más adecuados y científicamente fundamentados para diferentes tipos de muestras.