El tratamiento de fangos de depuradora es una cuestión esencial para el desarrollo de la sociedad y para el respeto medioambiental, garantizando el mínimo impacto en el entorno. Cuando se tratan las aguas residuales, se genera una gran cantidad de fangos, que son residuos semisólidos que se originan como subproducto de este proceso. Estos fangos están compuestos por una mezcla de materia orgánica e inorgánica, así como microorganismos y nutrientes. Inicialmente, los fangos de depuración son extremadamente líquidos, con más del 95% de su composición en agua. Su composición varía significativamente dependiendo de la carga de contaminación del agua residual y de las características técnicas de los tratamientos aplicados. El tratamiento de fangos es, por tanto, vital para reducir el volumen y la peligrosidad de estos residuos, permitiendo su disposición final de manera segura o su reutilización.

La Naturaleza y Composición de los Fangos de Depuradora
Los fangos de depuradora, también conocidos como lodos residuales, son el residuo sólido o semisólido resultante del proceso de tratamiento de aguas residuales. Su origen se encuentra en la eliminación de contaminantes presentes en el agua, ya sean partículas en suspensión, materia orgánica disuelta, o microorganismos. La naturaleza exacta de estos fangos varía considerablemente, influenciada por múltiples factores. Entre ellos, destacan la fuente del agua residual (industrial o urbana), la carga contaminante específica, y las tecnologías de tratamiento empleadas en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR).
En las EDAR, el tratamiento secundario o biológico por fangos activos es el responsable de reducir la carga contaminante orgánica que se encuentra en estado coloidal o disuelto. Este sistema se basa en la acción de bacterias aerobias que degradan la materia orgánica. El cultivo bacteriano encargado de la depuración se encuentra en suspensión dentro del reactor biológico, formando lo que se denomina "licor mezcla". Este licor es una mezcla íntima de agua residual tratada y el cultivo bacteriano en suspensión, formado por un gran número de microorganismos agrupados en flóculos. Las bacterias incorporan la materia orgánica a su metabolismo para generar nuevo tejido celular y mantener su actividad vital. Los productos de la degradación de la materia orgánica por vía aerobia son el CO2, H2O y nuevos microorganismos.
Existen variantes de este sistema, como el bioreactor de lecho móvil (MBBR), donde el cultivo bacteriano se encuentra adherido a soportes sumergidos y en movimiento dentro del reactor, o el proceso IFAS, que combina ambos enfoques.
El proceso biológico de fangos activos requiere una cantidad determinada de materia orgánica como alimento. Sin embargo, cantidades excesivas de compuestos orgánicos, metales pesados y/o sales pueden inhibir o destruir la actividad bacteriana. Del mismo modo, cantidades reducidas de nutrientes pueden no ser suficientes para mantener el proceso.

Objetivos y Fases del Tratamiento de Fangos
El objetivo principal del tratamiento de fangos es la reducción de su volumen y la minimización de sus costes de operación, eliminando agua y aumentando la concentración de sólidos. Las finalidades secundarias, pero no menos importantes, son reducir la carga de patógenos, eliminar olores desagradables y disminuir o eliminar la capacidad de putrefacción de la materia orgánica (MO).
El tratamiento de fangos comprende varias etapas clave, cada una con un propósito específico:
Acondicionamiento: Los lodos de densidad gelatinosa dificultan las operaciones posteriores, especialmente el secado. Por ello, se recurre a un proceso de acondicionamiento para modificar las propiedades fisicoquímicas del fango, facilitando la deshidratación y reduciendo la humedad y el volumen. Este acondicionamiento puede ser:
- Estabilización biológica: Busca la degradación de la materia orgánica a través de procesos biológicos, reduciendo la putrescibilidad.
- Estabilización química: Se trata de una alternativa a la estabilización biológica, empleando reactivos químicos para lograr la estabilidad deseada.
Deshidratación: Esta es una etapa crucial diseñada para reducir significativamente el contenido de agua en los fangos y, por ende, su volumen. La deshidratación de fangos permite una reducción volumétrica superior al 95%, facilitando su manejo, transporte y disposición final.
- Procesos de deshidratación:
- Evaporación al vacío: Técnica altamente eficiente basada en la evaporación de agua a baja temperatura (30-40 °C) bajo condiciones de vacío. Es especialmente adecuada cuando el fango contiene contaminantes peligrosos y debe ser enviado a vertederos de alto costo, o cuando se requiere una alta concentración del residuo por su peligrosidad o complejidad.
- Centrifugación: Utiliza la fuerza centrífuga para separar las fases sólida y líquida.
- Filtros prensa: Sistemas discontinuos que generan tortas muy secas mediante presión hidráulica.
- Filtros de banda: Procesos continuos de menor costo y simplicidad operativa que los filtros prensa.
- Procesos de deshidratación:
La elección de la tecnología de deshidratación más adecuada depende de varios factores, incluyendo la concentración inicial del lodo, la naturaleza de los sólidos, el destino final del fango deshidratado (vertedero, compostaje, valorización energética) y los flujos de tratamiento. Los lodos de baja concentración, como los producidos en decantadores secundarios (menos del 1% de materia seca), a menudo requieren un proceso intermedio de espesamiento antes de la deshidratación.

El Tornillo Deshidratador de TAGA: Una Solución Eficiente
Dentro de las diversas tecnologías de deshidratación, el tornillo deshidratador de fangos de TAGA Tecnología Ambiental Gallega se presenta como una solución particularmente eficiente y coste-efectiva. Este sistema se distingue por su operación a baja velocidad, utilizando un tornillo rotatorio que aplica una presión gradual para extraer el agua de los fangos.
Ventajas del Tornillo Deshidratador de TAGA:
- Eficiencia Energética y Operativa: A diferencia de las decantadoras centrífugas, que requieren altos niveles de energía, el tornillo deshidratador opera a una fracción del coste energético, generando ahorros sustanciales a largo plazo para las plantas de tratamiento. Comparado con los filtros prensa, permite una operación continua sin necesidad de intervención manual frecuente.
- Coste-Efectividad: El mantenimiento y la operación del tornillo deshidratador son notablemente más económicos. Esta tecnología no solo reduce los costos operacionales en términos de energía, sino también en el manejo y disposición de residuos.
- Flexibilidad y Escalabilidad: El diseño modular del tornillo deshidratador lo hace ideal para una amplia gama de aplicaciones industriales y municipales. Puede adaptarse fácilmente a diversas capacidades de tratamiento, ofreciendo flexibilidad a medida que las necesidades de las plantas de tratamiento cambian y crecen.
El tratamiento de aguas residuales genera lodos de baja concentración que deben ser transformados en residuos sólidos estables para su manejo y gestión. Las plantas de tratamiento suelen incorporar sistemas de secado (mecánicos, térmicos o combinados) para cumplir con estos requisitos. El tornillo deshidratador de TAGA se alinea perfectamente con esta necesidad, optimizando la etapa de deshidratación.
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Diseño y Parámetros de un Proceso de Fangos Activos
El diseño de las instalaciones para el tratamiento de aguas residuales mediante fangos activos es un proceso detallado que involucra varias etapas y la consideración de numerosos parámetros.
Pasos para el Diseño:
- Establecer los datos de diseño: Se recopilan datos hidráulicos (caudal medio y punta de aguas residuales) y de carga contaminante (DQO, DBO5, Sólidos Suspendidos en el agua decantada).
- Definir los parámetros de diseño: Se calculan parámetros clave como la edad del fango (θ), el volumen de las balsas biológicas (V), la concentración del licor mezcla (MLSS), y la producción de fangos generados (Pf). La producción de fangos (Pf) se obtiene de la DBO5 de entrada y salida del proceso, junto con una tasa de producción de fangos (ζ).
- Diseñar las instalaciones y equipos: Se dimensionan las balsas biológicas y los decantadores secundarios.
- Balsas Biológicas: Se define el rendimiento de DBO5 deseado, se adoptan parámetros de diseño como MLSS y edad del fango, se calcula la producción de fangos, y se determina el volumen de las balsas según la expresión: V = (Pf * θ) / MLSS. La altura de las balsas depende del sistema de aireación (4 metros para aireadores superficiales o de burbuja gruesa, 5-7 metros para burbuja fina). Se calcula el número de unidades, las dimensiones unitarias, el volumen mínimo por unidad, y las necesidades de oxígeno (medias y reales). Finalmente, se determina la potencia del sistema de aireación y el número de equipos, así como el sistema de agitación.
- Decantador Secundario: Se calcula la superficie mínima necesaria en planta, el número de unidades y sus dimensiones (respetando relaciones largo-ancho y dimensiones máximas). Se define la altura recta en vertedero y el volumen unitario. Si la altura necesaria supera el máximo, se redefinen las dimensiones. Se calcula el caudal de recirculación y se definen las bombas de fangos biológicos.
- Verificar los parámetros de funcionamiento: Con las dimensiones definidas, se comprueba que se cumplen todos los parámetros de diseño establecidos.
Recomendaciones para un Buen Diseño:
- Realizar el reparto de caudales a las diferentes unidades mediante vertedero.
- Disponer de una zona polivalente (anaerobia-óxica) en cabecera del tratamiento biológico para permitir al operador seleccionar microorganismos o reducir la carga de fósforo.
- No mezclar la salida de las balsas biológicas ni las recirculaciones externas.
- Estudiar la implantación de las unidades para permitir ampliaciones futuras en las balsas biológicas, especialmente si se prevé la necesidad de reducir nutrientes en el futuro.
La calidad del agua de salida del tratamiento biológico se caracteriza por rendimientos de SS (90%), DQO (80-90%), DBO5 (85-92%), NTK (15-25%) y P (15-25%).
El sistema de fangos activos es un proceso biológico aerobio esencial para el tratamiento de aguas residuales, y su correcto dimensionamiento y operación son fundamentales para garantizar la protección del medio ambiente.
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