Víctor José Amador Purificación, conocido afectuosamente por sus contemporáneos como Pepe “el pintor”, nació el 20 de abril de 1908 en Talavera la Real, en el seno de una familia con profundas raíces locales. Su vocación artística se manifestó desde muy temprana edad, siendo apreciada por el médico D. Victoriano Agut, quien instó a su padre a fomentar su talento. Esta inclinación por el dibujo y la pintura, según se comentaba en su entorno, provenía de la rama paterna, marcada por la maestría en albañilería y carpintería de la familia "chaquetillas".

Formación y Primeros Pasos Artísticos
Los inicios de su formación tuvieron lugar en la Escuela de Artes y Oficios de Badajoz, donde se convirtió en alumno predilecto de Adelardo Covarsí. Durante esta etapa juvenil, su insaciable curiosidad le llevó a plasmar en sus bocetos todo aquello que le rodeaba: las calles de Talavera la Real, los escaparates de los comercios locales, sus amigos, familiares y el entorno cotidiano. Estos primeros dibujos, llenos de vitalidad y detalle, ya anunciaban la destreza que caracterizaría su obra posterior.
Posteriormente, su búsqueda de conocimiento lo condujo a Sevilla, donde continuó su formación en la Academia de Bellas Artes, y finalmente a Madrid, en la prestigiosa Escuela de Bellas Artes de San Fernando, donde culminaría sus estudios artísticos. Este periplo formativo sentó las bases para una carrera prolífica y versátil.
Una Carrera Artística Multifacética
Víctor José Amador Purificación demostró ser un artista de amplios horizontes, incursionando con maestría en prácticamente todos los géneros pictóricos. Su obra abarca desde el paisaje hasta la naturaleza muerta, pasando por apuntes costumbristas, ilustración y diseño. Sin embargo, fue en el retrato donde alcanzó una destreza excepcional, capturando la esencia y personalidad de sus modelos con una singular habilidad.
A lo largo de más de sesenta años de actividad artística, se estima que realizó varios cientos de óleos y al menos dos mil dibujos. Su dedicación a la pintura fue absoluta; vivió de su arte, dedicando cada momento a su pasión. Los primeros momentos de su trayectoria, aparte de sus tareas escolares, estuvieron marcados por la plasmación exhaustiva de su entorno, desde la arquitectura local hasta las escenas cotidianas y las personas que formaban parte de su vida.

La Guerra Civil y la Conservación de su Obra
Durante los difíciles años de la Guerra Civil española, la obra de Amador Purificación se vio amenazada. Ante el temor de que sus cuadros fueran robados o destruidos, su familia trasladó las obras desde su estudio hasta los doblaos de la casa de la familia Durán González en El Rollo, garantizando así su preservación. Este acto de protección subraya la importancia y el valor que su arte ya poseía en aquel entonces.
Vida Personal y Amor por Talavera
El 19 de marzo de 1952, a la edad de 43 años, Víctor José Amador contrajo matrimonio con Angelita Coleto, quien contaba con 24 años. La profunda pasión que sintió por su esposa se reflejó en su obra, utilizándola frecuentemente como modelo, incluso en representaciones de la Virgen.
A pesar de establecerse definitivamente en Madrid, Amador Purificación nunca perdió el vínculo con Talavera la Real. Regresaba con frecuencia para visitar a familiares y amigos, y en estas visitas realizaba encargos de diversa índole: retratos, paisajes de las huertas locales, adornos para celebraciones, bodegones con motivos extremeños y el estandarte del Nazareno para la Cofradía de Nazarenos, una obra por la que no cobró nada.
La Tragedia y la Resiliencia Artística
La vida personal del artista se vio marcada por una profunda tragedia el 28 de diciembre de 1963, con el fallecimiento de su esposa Angelita a la temprana edad de 36 años. Esta pérdida supuso un duro golpe del que, según se relata, nunca llegó a recuperarse del todo. Sin embargo, encontró en la pintura una vía de escape y una forma de canalizar su dolor, continuando su labor artística con la misma dedicación. A pesar de las adversidades, los encargos seguían llegando desde diversas partes del mundo, incluyendo Estados Unidos y Japón.

Reconocimientos y Homenajes
En reconocimiento a su dilatada trayectoria y a su contribución al arte, la Diputación de Badajoz le organizó una exposición antológica en marzo de 1983, evento durante el cual se le impuso la Medalla de Oro de la provincia. En Talavera la Real, se llevaron a cabo emotivos actos de homenaje los días 19 y 20 de marzo, incluyendo eventos en la Plaza y el Ayuntamiento, y una comida en el bar "Carsal". Como gesto de gratitud y reconocimiento, el Ayuntamiento de Talavera la Real decidió cambiar el nombre de la calle Derecha por el de "calle del pintor" y se colocó una placa conmemorativa en la fachada de la casa número 1, lugar de su nacimiento. Durante estos actos, Amador Purificación prometió donar un cuadro al pueblo de Talavera para ser expuesto en el salón de plenos, un gesto que, lamentablemente, no llegó a materializarse para disfrute de sus paisanos.
"¡Y tenía corazón! La Vida y Obra de Enrique Simonet, el Maestro del Realismo Español"
Legado Familiar y Continuidad Artística
La vocación artística de Víctor José Amador Purificación trascendió su propia figura, inspirando a miembros de su familia. Su hermano menor, Pablo Amador Purificación, también poseía dotes para la pintura, conservándose de él excelentes dibujos, principalmente retratos, en Talavera la Real.
Más allá de su hermano, encontramos a dos sobrinas de primos hermanos que han destacado como pintoras: Teresa Crespo Purificación (nacida en Talavera la Real en 1962), quien se dedica de manera más exclusiva a la pintura, mostrando una gran capacidad para la creación e innovación, y Mª Dolores Purificación Tovar (nacida en Talavera la Real en 1961), cuya pintura es una afición que combina con un gran dominio del dibujo y un marcado perfeccionismo. También se tiene noticia de sobrinos carnales del pintor, residentes en Madrid, que han mostrado inclinaciones y aptitudes hacia la pintura, aunque su obra es aún desconocida.
Conmemoración del Centenario: Rescate y Difusión de su Obra
En el año 2008, con motivo del primer centenario de su nacimiento, el Museo de Bellas Artes de Badajoz, bajo la dirección de Román Hernández Nieves, asumió la importante tarea de organizar los actos conmemorativos. Estos actos incluyeron la localización exhaustiva de la obra del pintor, un proceso que culminó con la elaboración de un libro-catálogo. Para la portada de este catálogo se eligió el cuadro "El mendrugo de pan", un conmovedor retrato de Antonio Algaba Coronado, conocido como "el mirlo", cuando era niño. La Fundación Caja Badajoz financió este catálogo, así como un calendario de pared, un calendario de bolsillo y un marcapáginas, todos ellos ilustrados con obras del artista.

Durante la investigación para el catálogo, se fotografió todo el material conservado por los familiares en Madrid. El resultado más significativo de este trabajo fue la publicación del tomo nº 3 de la serie "Rescate": "Dibujos inéditos de un pintor extremeño. Víctor José Amador Purificación (Talavera la Real, 1908-Madrid, 1994)". Una exposición con parte de su obra se presentó en el Museo de Bellas Artes de Badajoz durante los meses de febrero y marzo de 2008. De las 128 obras que componen el libro-catálogo, 26 proceden de colecciones particulares de Talavera la Real y de sus paisanos, incluyendo 22 retratos, 3 obras de temática religiosa y un paisaje. La participación de Antonio Gómez en la localización de la obra en manos de los talaveranos fue fundamental para la consecución de estos proyectos editoriales.
El Legado Imperecedero
Víctor José Amador Purificación falleció en Madrid el 9 de enero de 1994, a la edad de 85 años. Su extensa y variada obra, su dedicación incansable y su profunda conexión con su tierra natal han dejado una huella imborrable en el panorama artístico extremeño. Los esfuerzos por recuperar, catalogar y difundir su legado, como los realizados con motivo de su centenario, aseguran que su figura y su arte sigan siendo valorados y admirados por las generaciones venideras. Su vida es un testimonio de pasión, resiliencia y un compromiso inquebrantable con el arte, que le permitió vivir de su vocación y dejar un legado rico y diverso.

La Retablística y el Contexto Socioeconómico de Tierra de Barros
La figura de Víctor José Amador Purificación se enmarca dentro de un contexto cultural y artístico amplio en Extremadura, donde la retablística ha sido un elemento fundamental en la arquitectura religiosa, especialmente en comarcas como Tierra de Barros. La ponencia "Retablística de Tierra de Barros: el caso de la Parroquia de Nuestra Señora de la Purificación de Almendralejo" de D. Román Hernández Nieves, Doctor en Historia del Arte y una figura destacada en la investigación del patrimonio extremeño, nos ofrece una perspectiva sobre los aspectos socioeconómicos que rodearon la contratación y ejecución de estas obras. Román Hernández Nieves, cuya trayectoria profesional comenzó en 1974 como profesor y se extendió a la docencia universitaria impartiendo Historia del Arte, ha dedicado gran parte de su carrera al estudio del patrimonio artístico de Extremadura. Su labor como comisario de exposiciones en el Museo de Bellas Artes de Badajoz y su gestión en el mismo museo, junto con su actividad académica en la UNED, lo convierten en una autoridad en la materia.

La investigación sobre la retablística, como la que aborda Hernández Nieves, no solo se centra en el análisis estilístico y formal de las obras, sino también en los aspectos prácticos de su creación. Esto incluye el estudio de los contratos, los materiales empleados, los artistas involucrados y las condiciones económicas que permitieron la realización de estos monumentos. La contratación de retablos implicaba una compleja red de interrelaciones entre las cofradías, las parroquias, los maestros retablistas, los escultores, los doradores y los pintores. Los aspectos socioeconómicos de esta contratación eran determinantes para la envergadura y la calidad de las obras, influyendo en la elección de los materiales, el tiempo de ejecución y, en última instancia, en el resultado artístico. La comprensión de estos factores nos permite apreciar no solo la belleza de los retablos, sino también el contexto histórico y social en el que fueron concebidos y financiados. La labor de investigadores como Román Hernández Nieves es crucial para desentrañar estas capas de significado y valorar la riqueza del patrimonio artístico extremeño en su totalidad, desde la pintura de maestros como Amador Purificación hasta las imponentes estructuras de los retablos.
tags: #victor #jose #amador #purificacion