La gestión de la calidad del agua es un pilar fundamental para la salud pública y la preservación del medio ambiente. Este análisis se adentra en la complejidad del control de las aguas depuradas, explorando la normativa aplicable, los métodos de muestreo, los parámetros clave y las tecnologías emergentes. Se examinará la importancia crítica de la monitorización para garantizar la seguridad sanitaria, el cumplimiento legal y la eficiencia de los procesos de tratamiento, abarcando desde aguas de consumo hasta aguas residuales urbanas y reutilizadas.

La Imperativa Necesidad del Análisis de Aguas
Cuando nos planteamos la realización de un análisis de agua, es imprescindible saber cuál es el objetivo del análisis, los recursos económicos y tecnológicos con los que contamos, y qué requisitos debe cumplir el laboratorio (acreditación, certificación u homologación) para que los resultados tengan validez. La necesidad de realizar un análisis de aguas de consumo puede derivarse de un requerimiento legal o de un usuario que desee saber la calidad del agua que está consumiendo. En cualquiera de los dos casos, la normativa vigente en España que nos indica qué parámetros analizar, con qué metodología y cuáles son los valores de referencia es el Real Decreto 140/2003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano. Los grupos de análisis que se establecen van desde los relativamente sencillos como los autocontroles o análisis en grifo de consumidor, a análisis más complejos que incluyen, entre otros, parámetros microbiológicos, aniones, cationes, metales, compuestos orgánicos volátiles (COVs), hidrocarburos aromáticos (PAHs), pesticidas y radiactividad. A pesar del elevado número de los parámetros contemplados en este R.D. 140/2003, el mismo no incluye todos los posibles contaminantes que podrían afectar a un agua de consumo; por ejemplo, los hidrocarburos. A nivel europeo, recientemente se ha publicado la Propuesta de DIRECTIVA DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano (versión refundida) que sustituirá a la vigente Directiva 98/83/CE y sus modificaciones.
Otro Real Decreto que incluye parámetros de control y valores de referencia para aguas de consumo humano es el Real Decreto 1798/2010, de 30 de diciembre, por el que se regula la explotación y comercialización de aguas minerales naturales y aguas de manantial envasadas para consumo humano (modificado en 2016).
Control de Aguas Superficiales y sus Múltiples Usos
Si el objetivo de los ensayos es determinar la calidad de las aguas superficiales, la normativa que establece los parámetros y características de análisis y valores de referencia es el Real Decreto 817/2015, de 11 de septiembre, por el que se establecen los criterios de seguimiento y evaluación del estado de las aguas superficiales y las normas de calidad ambiental. Este Real Decreto fija objetivos ambientales desde el punto de vista biológico y químico para distintos tipos de aguas (ríos, lagos, aguas costeras y de transición, embalses y puertos), estableciendo a su vez programas de seguimiento, control, vigilancia y control operativo. Los valores de referencia en este caso se denominan Normas de Calidad Ambiental (NCA). En cuanto a los contaminantes a controlar en las masas de aguas se han establecido límites, NCAs, para 47 sustancias consideradas como sustancias prioritarias y otros contaminantes, y otras 16 catalogadas como sustancias preferentes. Estas sustancias incluyen, principalmente, metales y diversos compuestos orgánicos. También se especifican 10 sustancias, muchas de ellas fármacos, en la denominada lista de observación. Estas no tienen límite o NCA, pero han de ser controladas para evaluar la conveniencia de establecer NCAs en caso necesario.
Las aguas superficiales también pueden ser analizadas desde el punto de vista de sus usos, por ejemplo, el baño, para ello nos remitimos al Real Decreto 1341/2007, de 11 de octubre, sobre la gestión de la calidad de las aguas de baño. También hay otros posibles usos que requieren control, como la cría de moluscos según el Real Decreto 345/1993, de 5 de marzo, por el que se establecen las normas de calidad de las aguas y de la producción de moluscos y otros invertebrados marinos vivos. En ambos casos, a diferencia del RD 817/2015, se establecen requisitos más específicos relacionados con la salud humana y la seguridad alimentaria.
AGUAS SUPERFICIALES
Protección y Evaluación de Aguas Subterráneas
El control de aguas subterráneas se lleva a cabo generalmente en el marco del control de suelos contaminados. Es una práctica aceptada entre las entidades de inspección que llevan a cabo estos controles tomar como referencia los parámetros indicados para el análisis de suelos según el Real Decreto 9/2005, de 14 de enero, por el que se establece la relación de actividades potencialmente contaminantes del suelo y los criterios y estándares para la declaración de suelos contaminados. Los valores de referencia para comparar resultados se toman de la legislación holandesa. A nivel nacional, la normativa en vigor en lo que se refiere a la protección de las aguas subterráneas es el Real Decreto 1514/2009, de 2 de octubre, por el que se regula la protección de las aguas subterráneas contra la contaminación y el deterioro. Entre otros aspectos, este Real Decreto fija criterios y procedimientos para evaluar el estado químico de las aguas subterráneas. Como parámetros de control se incluyen varias familias de compuestos y se fijan normas de calidad concretas para nitratos y plaguicidas.
La Complejidad del Análisis de Aguas Residuales
No hay una legislación específica que indique qué parámetros se deben analizar en un agua residual y qué límites debe cumplir. Cada vertido debe disponer de su correspondiente autorización en la que se indican estos aspectos. La concesión de autorizaciones de vertidos tiene en cuenta el proceso productivo, las materias primas empleadas y la calidad exigida al medio receptor (RD 817/2015 en el caso de las aguas superficiales). Si el agua residual es vertida a Dominio Público Hidráulico, el marco legislativo de referencia es el RD 606/2003, de 23 de mayo, por el que se modifica el RD 849/1986, de 11 de abril, por el que se aprueba el Reglamento del Dominio Público Hidráulico (RDPH). En el RDPH se establecían los parámetros característicos que se deben considerar, como mínimo, en la estima del tratamiento del vertido, conocidas como tablas II, III y IV. Los parámetros de control pueden ser sencillos, como sucede con los vertidos de aseos y asimilables a aguas urbanas (pH, conductividad, amonio, DBO5, DQO, Sólidos en suspensión, etc.), o más complejos y específicos de actividades industriales (aldehídos, aminas, amidas, pesticidas, etc.). Otro objetivo que puede perseguir el análisis de aguas residuales es dar respuesta a requerimientos de convenios internacionales como el OSPAR o recabar información para la cumplimentación del registro PRTR (Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes).
El agua residual doméstica también puede clasificarse en distintas categorías. Por un lado, encontramos las aguas negras, las cuales incluyen orina y heces fecales provenientes de inodoros y urinales. Por otro lado, están las aguas grises, que principalmente contienen detergentes, grasas y provienen de lavaplatos, lavadoras, lavabos y lavaderos. El uso de agua contaminada con heces fecales expone a aproximadamente 1.800 millones de personas al riesgo de contraer enfermedades como cólera, diarrea, polio o disentería cada año.

Eurofins Control Ambiental: Experiencia y Capacitación
Eurofins Control Ambiental cuenta con un laboratorio propio con un amplio alcance de acreditación y con personal experto y cualificado en inspección y asesoría que permiten dar apoyo y resolver las necesidades de los clientes que demandan análisis de aguas. Nuestro laboratorio está acreditado como laboratorio de ensayo por ENAC (Entidad Nacional de Acreditación) para diversas matrices ambientales, entre las que están las aguas de consumo, las aguas continentales (superficiales y subterráneas), las aguas marinas y las aguas residuales (incluye lixiviados, aguas regeneradas y aguas depuradas).
El Control de Calidad del Agua Tratada: Un Proceso Fundamental
El control de calidad del agua tratada es un proceso fundamental en cualquier sistema de abastecimiento, depuración o reutilización de aguas. Ya sea en plantas potabilizadoras, estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR), instalaciones industriales o sistemas de reutilización de aguas pluviales y grises, la toma sistemática de muestras analíticas permite garantizar la seguridad sanitaria, el cumplimiento normativo y la eficiencia de los procesos de tratamiento.
¿Por qué es tan importante el control analítico del agua tratada? El agua tratada puede tener distintos usos: uso industrial o de proceso, riego agrícola o urbano, reutilización de aguas grises y pluviales. En todos los casos, es necesario:
- Verificar la eliminación de contaminantes biológicos, químicos y físicos.
- Garantizar la potabilidad o calidad de uso del agua según destino.
- Cumplir la normativa vigente (nacional, autonómica y europea).
- Evitar riesgos sanitarios y medioambientales.
- Monitorizar la eficacia de las etapas de tratamiento.
El control analítico periódico de calidad del agua tratada permite actuar rápidamente ante cualquier desviación, evitando problemas mayores.
Tipos de Muestreo y Puntos Clave
Los tipos de muestreo de control de calidad del agua tratada incluyen:
- Muestreo de control de proceso: Durante las distintas fases del tratamiento. Permite ajustar parámetros operativos.
- Muestreo de autocontrol rutinario: Realizado periódicamente por los responsables de explotación. Incluye parámetros básicos de calidad.
- Muestreo oficial o reglamentario: Exigido por la autoridad sanitaria o medioambiental. Supervisado por laboratorios acreditados.
- Muestreo de validación inicial: En nuevas instalaciones o tras reformas. Confirma la adecuación del sistema de tratamiento.
Los puntos de muestreo deben ser representativos de la calidad final del agua: a la salida de la planta de tratamiento (agua tratada final), en los depósitos de almacenamiento, en los puntos de distribución principales, en los puntos de uso (grifos, salidas de proceso, etc.), y en cada etapa de tratamiento cuando se evalúa el rendimiento del proceso (decantadores, filtros, UV, cloración, etc.). Se deben identificar claramente todos los puntos de muestreo y mantenerlos accesibles, higiénicos y normalizados.
Frecuencia y Parámetros Esenciales
La frecuencia de los muestreos de control de calidad del agua tratada depende de diversos factores: tipo de instalación y uso del agua tratada, volumen diario tratado, riesgo sanitario asociado y normativa aplicable. Como orientación general:
- Potabilizadoras: Muestreo diario o semanal.
- Aguas residuales: Muestreo semanal o quincenal.
- Aguas grises o pluviales reutilizadas: Muestreo mensual.
- Sistemas industriales: Según especificación interna o permisos de vertido.
- Controles oficiales: Trimestrales o semestrales según regulación.
Los principales parámetros varían según el destino del agua tratada. A modo de resumen:
- Potabilización (Real Decreto 3/2023): Turbidez, cloro libre residual, pH, conductividad, nitratos, nitritos, pesticidas y metales pesados. Bacteriología: coliformes, E. coli, enterococos.
- Depuración de aguas residuales (RD 509/1996): DBO5, DQO, sólidos en suspensión, nitrógeno total, fósforo total, coliformes fecales.
- Reutilización de aguas grises o pluviales (RD 1620/2007): Turbidez, sólidos en suspensión, Escherichia coli, Legionella spp (si existe riesgo de aerosolización), cloro residual.
Procedimiento de Muestreo y Roles
Para obtener resultados representativos, es esencial seguir una metodología rigurosa:
- Preparación previa: Identificar claramente el punto de muestreo, etiquetar correctamente los envases estériles y utilizar material limpio y homologado.
- Toma de muestra: Dejar correr el agua antes de la toma, llenar los frascos sin agitación excesiva y evitar el contacto de la tapa o frasco con superficies externas.
- Conservación y transporte: Mantener las muestras refrigeradas a 4°C y transportar al laboratorio en menos de 24 horas. Proteger de la luz y el calor.
- Registro documental: Anotar fecha, hora, punto de muestreo, responsable y observaciones.
Los análisis deben ser realizados por laboratorios acreditados por ENAC para análisis oficiales, personal de explotación formado para autocontroles de rutina, o servicios de prevención de riesgos laborales y control de calidad del agua tratada en empresas industriales. La interpretación de los resultados debe realizarla un técnico cualificado que pueda correlacionar los datos con el proceso.
Marco Normativo y Consecuencias
La normativa española y europea aplicable incluye el Real Decreto 3/2023 (calidad del agua de consumo humano), el Real Decreto 1620/2007 (reutilización de aguas depuradas), el Real Decreto 509/1996 (control de aguas residuales), la Directiva Europea 2020/2184, y las normas ISO y UNE de muestreo y análisis de aguas. El cumplimiento normativo es esencial para evitar sanciones y asegurar la protección de la salud pública.
Las consecuencias de un control deficiente incluyen riesgo de contaminación microbiológica o química, incumplimiento legal y sanciones administrativas, daños a equipos de proceso por incrustaciones o corrosión, impacto ambiental negativo, y pérdida de imagen pública y reputacional.
Los beneficios de un buen programa de muestreo son la garantía sanitaria y ambiental, la mejora continua del rendimiento de la planta, la prevención de averías graves, la documentación completa ante inspecciones oficiales, y la confianza del consumidor o usuario final.
Tecnologías Modernas y Casos Prácticos
Las tecnologías modernas de monitorización incluyen sondas online de turbidez, cloro o pH, sistemas automáticos de muestreo programado, plataformas digitales de análisis predictivo y alarmas de calidad en tiempo real. Estas tecnologías complementan, pero no sustituyen, los controles analíticos de laboratorio.
Casos prácticos de control de calidad del agua tratada abarcan redes de agua potable municipal, depósitos de almacenamiento de aguas pluviales, análisis de aguas grises tratadas en viviendas sostenibles, y control de vertidos industriales conforme a permisos ambientales.
El control de calidad del agua tratada mediante muestreos analíticos es un pilar esencial para cualquier instalación hidráulica moderna. Desde TodoAgua recomiendan siempre: diseñar un plan de muestreo adaptado a cada tipo de instalación, formar al personal en procedimientos de toma de muestra, trabajar con laboratorios homologados para el análisis, e interpretar los resultados de forma técnica y responsable.
Análisis de Cumplimiento en las Islas Baleares
En el conjunto de las Islas Baleares, se ha producido un cumplimiento en 74 de las 79 depuradoras gestionadas por ABAQUA en el año 2021. Únicamente en 2 depuradoras de Mallorca (Llubí y Vilafranca) y 3 depuradoras de Ibiza (Cala San Vicent, Ibiza y Sant Josep) se han producido incumplimientos. Además, durante el último trimestre del 2021 se alcanzó el cumplimiento en 76 de las 79 depuradoras, de acuerdo a las actuaciones de mejora realizadas durante el año.
En la isla de Mallorca, durante el año 2021, se detectó un bajo porcentaje de incumplimiento del 0,4% del caudal total en la isla y se produjo una mejora del cumplimiento de la calidad del agua depurada respecto al año 2019, pasando de 3 incumplimientos a 2 incumplimientos en el año 2021 (Llubí y Vilafranca). Para hacer frente a los incumplimientos en la isla de Mallorca, se está licitando en la EDAR de Llubí un proyecto de obras de reposición del sistema de aireación y retirada de lodos de los lagunajes por un valor de 406.929,50 €, que se ejecutará durante el año 2022.
En la isla de Ibiza, se han detectado tres depuradoras que incumplieron los requisitos del efluente del ARUD en el año 2021: Eivissa (100% de incumplimiento), Cala Sant Vicent (87,77%) y Sant Josep (73,63%). Los efluentes de la depuradora de Ibiza, la más grande de la isla, incumplieron los requisitos de la normativa todos los meses del año 2021. El Ministerio de Transición Ecológica está ejecutando la nueva depuradora de Vila con un presupuesto de 51 millones de euros. La Agencia Balear del Agua ha ejecutado un proyecto de mejora de la depuradora de Sant Josep durante el año 2021 con un importe de 113.416,92 euros, logrando una mejora en el último trimestre. En Cala San Vicent se han adjudicado obras de mejora en el presente 2022 con un importe de 165.029 euros.
Formentera cumple los requisitos del efluente de aguas depuradas a lo largo del periodo 2016-2021.
Aguas Residuales Urbanas Depuradas: Análisis y Cumplimiento Normativo
Las aguas residuales urbanas son recogidas por la red de saneamiento municipal y de ahí llegan a las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR). El agua residual municipal del alcantarillado es sometida a un tratamiento para reducir la carga contaminante y devolverla al medio o reutilizarla en condiciones óptimas. Los efluentes de estas instalaciones de depuración se denominan agua residual urbana depurada (ARUD).
Este apartado analiza la calidad del agua residual urbana depurada que sale de las depuradoras, para comprobar el cumplimiento de los requisitos de vertido establecidos en la normativa estatal (Real Decreto 509/1996). Se ha evaluado el cumplimiento del ARUD por cada EDAR y por cada mes. Se considera que el agua depurada cumple los requisitos establecidos cuando no se superan las concentraciones máximas permitidas o bien cuando se consigue el porcentaje mínimo de reducción.
| Parámetro | Concentración máxima permitida | Porcentaje mínimo de reducción |
|---|---|---|
| Demanda bioquímica de oxígeno a 5 días (DBO5) | 25 mg/L O2 | 75-90% |
| Demanda química de oxígeno (DQO) | 125 mg/L O2 | 75% |
La tabla 7 muestra los parámetros, concentraciones máximas permitidas y porcentajes mínimos de reducción del ARUD, establecidos en la normativa estatal (RD 509/1996). El periodo de estudio comprende desde el año 2016 hasta el año 2021. Se ha analizado mensualmente el volumen de ARUD que cumple este indicador, relacionándolo con el volumen tratado, y se han comparado los resultados obtenidos de las EDAR y de las islas. También se ha determinado la estacionalidad de los incumplimientos, comprobando si se producen durante la temporada alta de actividad turística (considerada de mayo a octubre, ambos incluidos).
En la isla de Mallorca, la Figura 13 muestra el caudal total depurado entre los años 2016-2021 y, en rojo, los porcentajes de ARUD que no cumplen los requisitos del efluente. A lo largo del periodo de estudio se muestra una mejora de la calidad del agua depurada, con un aumento del incumplimiento en 2017 y 2018, seguido de una destacable reducción en 2019 y 2021, consiguiendo la buena calidad del 99,6% del volumen depurado (incumplimiento del 1%). La Tabla 8 detalla el incumplimiento en el año 2021, con solo dos depuradoras (Llubí y Vilafranca) incumpliendo los requisitos del efluente, sin estacionalidad. Para abordar estos problemas, se ejecutaron obras en la EDAR de Vilafranca y se está licitando la reposición del sistema de aireación en la EDAR de Llubí.
En la isla de Menorca, los valores más altos de incumplimiento se detectan en 2016 y 2018 (6,1% y 5,9% respectivamente). El año 2019 se reduce a un 1,7%, y en los años 2020 y 2021 este pequeño porcentaje de incumplimiento desaparece, logrando el 100% de cumplimiento del volumen depurado.
En la isla de Ibiza, el porcentaje de incumplimiento del ARUD se sitúa entre el 42% y el 51,9% del volumen total depurado durante el periodo 2016-2021. Este alto porcentaje se debe principalmente al mal funcionamiento de la depuradora de Vila, que trata el 44% de las aguas residuales de la isla. Se han detectado tres depuradoras con incumplimiento en 2021: Eivissa (100%), Cala Sant Vicent (87,77%) y Sant Josep (73,63%). El Ministerio de Transición Ecológica está ejecutando la nueva depuradora de Vila. La Agencia Balear del Agua ha ejecutado mejoras en la depuradora de Sant Josep, observándose una mejora en el último trimestre. En Cala San Vicent se han adjudicado obras de mejora.
El efluente de la depuradora de Formentera siempre cumple los requisitos establecidos en la normativa estatal a lo largo del periodo estudiado, demostrando un buen funcionamiento de la EDAR.
La Agencia Catalana del Agua gestiona y planifica el ciclo integral del agua bajo una visión integradora de los sistemas acuáticos que considera el equilibrio de todos los ecosistemas. El agua constituye un elemento estructural y funcional básico para el medio natural y la vida. Su gestión debe ser compatible con la creciente exigencia de permanencia, universalidad e inmediatez de los ciudadanos de una sociedad avanzada, y debe garantizar la calidad y el buen servicio. Los datos de calidad de las aguas muestran los controles registrados de acuerdo con la Directiva Marco del Agua a partir del año 2007. Para el estudio de las aguas de baño en playas, ríos y lagos se mide la calidad microbiológica del agua. Como Entidad de Inspección, Depma ECA, ofrece servicio profesional para la inspección de vertidos de aguas residuales.