La campana extractora es un electrodoméstico esencial en cualquier cocina, encargada de eliminar humos, partículas de grasa y olores, garantizando un ambiente más limpio e higiénico. Sin embargo, su eficacia depende en gran medida del mantenimiento y la limpieza de sus componentes, especialmente de los filtros. Ignorar esta tarea no solo reduce su rendimiento, sino que también puede dar lugar a olores desagradables y, en el peor de los casos, a un funcionamiento deficiente del aparato. Este artículo te guiará paso a paso a través de los métodos más efectivos y sencillos para limpiar los filtros de tu campana extractora, asegurando que tu cocina se mantenga en perfectas condiciones.

La importancia crucial de los filtros de la campana extractora
Los filtros son el corazón de la campana extractora, actuando como barrera principal contra la grasa y las partículas que se desprenden durante la cocción. Su función es vital: atrapar la grasa para evitar que se deposite en el motor y en las superficies de la cocina, y absorber los olores, depurando así el aire. Cuando estos filtros se saturan de grasa y suciedad, su capacidad de filtración disminuye drásticamente. Esto no solo significa que los olores y vapores permanecerán en tu cocina por más tiempo, sino que también puede forzar el motor de la campana a trabajar más intensamente, acortando su vida útil y aumentando el riesgo de averías. Por lo tanto, mantener los filtros limpios es fundamental tanto para la higiene de tu hogar como para el óptimo funcionamiento y longevidad de tu electrodoméstico.
Frecuencia de limpieza: ¿Cada cuánto tiempo?
La frecuencia con la que debes limpiar los filtros de tu campana extractora depende directamente de la intensidad con la que utilices la cocina. Como norma general, se recomienda realizar una limpieza profunda de los filtros al menos una vez cada dos meses. Sin embargo, si cocinas a diario, especialmente platos que generan mucho vapor o grasa, es aconsejable aumentar esta frecuencia. Una buena práctica es realizar una limpieza superficial después de cada uso, utilizando una bayeta húmeda o papel de cocina para retirar el exceso de grasa y suciedad acumulada. Este mantenimiento diario te ahorrará un gran esfuerzo en las limpiezas más profundas y te ayudará a mantener tu cocina siempre impecable.
Tipos de filtros: Metálicos vs. Carbón
Es importante distinguir entre los dos tipos principales de filtros que encontramos en las campanas extractoras: los filtros metálicos (o antigrasa) y los filtros de carbón.
Los filtros metálicos se encuentran en todas las campanas extractoras y son los encargados de atrapar la grasa. Estos filtros, generalmente fabricados en aluminio o acero inoxidable, son lavables y, por lo tanto, reutilizables. Su limpieza regular es esencial para mantener la eficacia de la campana.
Por otro lado, los filtros de carbón se utilizan en las campanas extractoras de recirculación. En estos modelos, el aire se aspira, se filtra y se devuelve limpio a la cocina. Los filtros de carbón absorben los olores, pero a diferencia de los filtros metálicos, la mayoría de ellos no se pueden limpiar y deben reemplazarse periódicamente, generalmente cada seis meses, a menos que se trate de filtros de carbón de larga duración que sí pueden ser lavados. Es fundamental consultar el manual de tu campana para conocer las recomendaciones específicas del fabricante sobre el mantenimiento y reemplazo de estos filtros.

Cómo limpiar los filtros metálicos: Métodos efectivos
La limpieza de los filtros metálicos de la campana extractora puede parecer una tarea ardua, pero con los métodos adecuados, resulta sorprendentemente sencilla y eficiente.
Método 1: Limpieza con desengrasantes específicos y agua caliente
Este es uno de los métodos más recomendados y efectivos, especialmente si se utilizan productos de calidad como KH-7 Quitagrasas o KH-7 Quitagrasas Desinfectante.
- Desmontaje de los filtros: Lo primero es retirar los filtros de la campana. El sistema de montaje puede variar según el modelo, por lo que es recomendable consultar el manual del aparato.
- Aplicación del producto: Rocía generosamente los filtros con KH-7 Quitagrasas Desinfectante. Este producto no solo es un potente antigrasa, sino que también elimina el 99% de virus y bacterias, dejando tu cocina limpia y segura. Deja que el producto actúe durante unos minutos para que la grasa se ablande.
- Remojo en agua caliente: Para facilitar la eliminación de la grasa, sumerge los filtros en un barreño con agua caliente. Deja que reposen durante un tiempo, permitiendo que la grasa se ablande aún más.
- Limpieza sin esfuerzo: Gracias a la eficacia del producto, no será necesario frotar ni cepillar intensamente. Simplemente, limpia los filtros con agua y pasa una bayeta húmeda para retirar cualquier resto de producto.
Cómo limpiar una campana extractora de grasa por dentro (TRUCO FÁCIL Y EFECTIVO)
Método 2: Limpieza en el lavavajillas
Una opción cómoda y efectiva para limpiar los filtros metálicos es introducirlos en el lavavajillas.
- Pretratamiento: Antes de meter los filtros en el lavavajillas, rocíalos con KH-7 Quitagrasas Desinfectante y deja actuar unos minutos.
- Lavado: Coloca los filtros en el lavavajillas. Es recomendable lavarlos sin otros utensilios de vajilla o cubertería, ya que la grasa y suciedad de otros platos podrían adherirse al filtro. Utiliza un ciclo de lavado normal.
- Resultado: Al finalizar el ciclo, los filtros saldrán limpios. Ten en cuenta que algunos filtros de aluminio pueden perder parte de su color con este método, pero su funcionalidad no se verá afectada.
Nota importante: Los filtros de grasa de aluminio, en particular, no se recomiendan para la limpieza en lavavajillas debido a la posible degradación del material. Para estos, es preferible el método de remojo en agua tibia y limpieza manual.
Método 3: Soluciones caseras y naturales
Existen alternativas caseras que también son efectivas para eliminar la grasa acumulada.
- Vinagre blanco y bicarbonato de sodio: Mezcla partes iguales de vinagre blanco y agua caliente. Sumerge los filtros en esta solución y déjalos en remojo. Para manchas más difíciles, puedes añadir bicarbonato de sodio a la mezcla, creando una pasta que se aplica sobre la superficie, se frota suavemente con un cepillo y luego se aclara. El vinagre actúa como desengrasante natural, mientras que el bicarbonato aporta un ligero efecto abrasivo para aflojar la suciedad.
- Limón y agua hirviendo: Llena una olla grande con agua y el zumo de 3 limones. Ponla a hervir. Cuando esté a punto de ebullición, añade media taza de bicarbonato de sodio y detergente para platos. Sumerge los filtros y deja que hiervan durante unos 5 minutos. Tras apagar el fuego y dejar que el agua se entibie, puedes usar un cepillo suave y detergente en polvo para eliminar los restos de grasa. Repite el proceso de hervir con vinagre y agua, sumergiendo los filtros nuevamente durante una hora, y luego aclara con agua tibia.
Método 4: Limpieza manual con cepillo suave
Si no dispones de lavavajillas o prefieres un método más directo:
- Remojo: Llena el fregadero con agua caliente y añade un buen chorro de detergente desengrasante. Sumerge los filtros y déjalos en remojo durante al menos 15-30 minutos para que la grasa se ablande.
- Frotado suave: Utiliza un cepillo de cerdas suaves (como un cepillo de dientes viejo o un cepillo específico para limpieza de filtros) y frota suavemente las rejillas para eliminar la suciedad incrustada.
- Aclarado y secado: Aclara los filtros a fondo con agua limpia y déjalos secar completamente al aire antes de volver a colocarlos en la campana.
Importante: Evita el uso de estropajos de aluminio, productos abrasivos o limpiadores para hornos, ya que pueden dañar la superficie de los filtros, especialmente si son de aluminio.
Cómo limpiar el interior de la campana extractora
La limpieza del interior de la campana es igualmente importante, aunque a menudo más complicada debido al acceso limitado.
- Desengrasante: Rocía el interior de la campana con un desengrasante y deja que actúe durante unos minutos. Luego, utiliza una bayeta o esponja húmeda para retirar la grasa ablandada. Repite el proceso si es necesario.
- Vapor: Otra opción es hervir agua con vinagre blanco o bicarbonato de sodio en una olla. Coloca la olla debajo de la campana (protegiendo la vitrocerámica o cocina con papel absorbente) y deja que el vapor actúe durante al menos una hora. El vapor disolverá la grasa, que irá cayendo. Este método puede consumir bastante energía.
- Esponja y producto no abrasivo: Utiliza una esponja y un producto de limpieza no abrasivo o desengrasante diluido en agua para limpiar las superficies internas.
Cómo limpiar el exterior de la campana extractora
La limpieza exterior de la campana requiere precaución para no dañar el acabado.
- Seguridad: Antes de empezar, asegúrate de desenchufar el aparato.
- Elección del producto: Elige el producto de limpieza adecuado según el material de tu campana (acero inoxidable, cristal, etc.). Para la mayoría de superficies, un paño húmedo con un poco de jabón neutro o un limpiador específico para el material es suficiente. Evita productos abrasivos.
- Movimientos circulares: Limpia la superficie con una bayeta o esponja suave realizando movimientos circulares para evitar rayar. Nunca uses rascadores.
- Mandos: Para limpiar los mandos, utiliza solo un paño seco para evitar que la humedad cause daños.
Mantenimiento diario y consejos adicionales
Incorporar buenos hábitos de limpieza en tu rutina diaria marcará una gran diferencia:
- Limpieza post-cocinado: Después de cada uso, limpia el exterior de la campana y los filtros (sin desmontar) con una bayeta húmeda o papel de cocina.
- Uso eficiente de la campana: Enciende la campana unos minutos antes de empezar a cocinar y déjala funcionando un poco después de terminar. Esto permite que el aire siga circulando y absorba toda la grasa en suspensión. Ajusta la velocidad de la campana a la intensidad de la cocción; no siempre es necesario usarla a máxima potencia.
- Evitar el aceite quemado: No permitas que el aceite se queme, ya que esto genera humo y grasa que se depositarán en la campana y otras superficies de la cocina.
- Uso de esponjas suaves: Al limpiar la campana, utiliza siempre esponjas suaves para evitar rayar o dañar el acabado.
Siguiendo estas pautas, la limpieza de tu campana extractora y sus filtros se convertirá en una tarea manejable y rutinaria, asegurando un ambiente de cocina más saludable, seguro y agradable. Recuerda que un mantenimiento regular es la clave para prolongar la vida útil de tu electrodoméstico y garantizar su máximo rendimiento.