Depuradoras de Aguas en Bodegas: Un Análisis Técnico para la Sostenibilidad Vitivinícola

El sector vitivinícola, a pesar de su arraigada tradición y su importancia económica, se enfrenta a un desafío ambiental cada vez más apremiante: la gestión de las aguas residuales generadas durante el proceso de producción. La fabricación de vinos y licores, por su naturaleza, produce vertidos con características particulares que exigen soluciones técnicas especializadas y eficientes. Este artículo explora en detalle las tecnologías y procesos involucrados en la depuración de aguas residuales en bodegas, destacando la importancia de la reutilización del agua y el cumplimiento de normativas ambientales cada vez más estrictas.

Proceso de elaboración del vino y generación de aguas residuales

La Problemática de las Aguas Residuales en Bodegas

Las bodegas, como centros de producción de bebidas, generan aguas residuales que comparten factores específicos: estacionalidad, variabilidad según la bodega, alto contenido de materia orgánica y una elevada relación de biodegradabilidad (DBO5/DQO). La principal fuente de generación de estas aguas residuales proviene de los procesos de limpieza de las instalaciones y de los camiones que transportan la materia prima, especialmente en época de vendimia. Estudios desarrollados por Salher indican que producir una sola botella de vino puede generar entre tres y cuatro litros de agua residual.

Además, el agua es una materia prima fundamental para la fabricación de bebidas. De hecho, para obtener un litro de vino se estima que se necesitan entre 30 y 250 litros de agua limpia. Esta cifra subraya la importancia de optimizar el uso del agua y, de manera crucial, de tratar las aguas residuales para su posible reutilización, contribuyendo así a un modelo de producción más sostenible y al cuidado del entorno.

Las aguas residuales de la industria agroalimentaria, y en particular las de las bodegas durante los meses de vendimia, se caracterizan por una alta biodegradabilidad. Esto significa que la materia orgánica presente en ellas puede ser descompuesta por microorganismos, un principio fundamental en los tratamientos biológicos de depuración.

Tecnologías de Depuración: Un Enfoque Multietapa

El tratamiento de aguas residuales en bodegas suele implicar un proceso multietapa diseñado para eliminar los contaminantes y, en muchos casos, preparar el agua para su reutilización. Los sistemas de tratamiento de aguas residuales Salher, por ejemplo, ayudan a las bodegas a mejorar la calidad del agua y a reducir los vertidos contaminantes. Estos sistemas se basan en diversas fases de tratamiento, que comienzan con un pretratamiento y continúan con tratamientos físico-químicos y biológicos, para finalizar, en ocasiones, con tratamientos terciarios.

Pretratamiento y Tratamiento Físico-Químico

El primer paso suele ser el pretratamiento, que puede incluir una limpieza previa en seco de los equipos para eliminar subproductos como burbas y lías. Posteriormente, se procede a un tratamiento físico-químico. En esta fase, Salher ofrece dos sistemas DAF (flotadores por aire disuelto): el modelo Vespa para instalaciones más pequeñas o que requieran un equipo compacto, y el Xcorpio para caudales más grandes.

Un elemento clave en la gestión de las aguas residuales de bodega es la regulación del caudal. Para evitar caudales punta excesivos, muchas depuradoras disponen de un depósito de almacenamiento de agua bruta de acero inoxidable. Este depósito actúa como un pulmón, permitiendo que los vertidos se traten de manera continua y controlada.

En el caso de las bodegas, las aguas residuales tienden a ser ácidas. Por ello, un paso común es la adición de un regulador de pH, que normalmente es sosa (hidróxido de sodio), para neutralizar la acidez y optimizar los procesos biológicos posteriores.

Tratamiento Biológico

Para tratar las aguas residuales con alto contenido orgánico, como las de las bodegas, Salher recomienda tratamientos biológicos, destacando los sistemas aerobios. Estos sistemas operan con aporte de oxígeno, lo que tiene la ventaja de no generar olores ni gases tóxicos, y ofrecen rendimientos más controlados en comparación con otros tipos de tratamientos.

Un ejemplo de este proceso se observa en la ampliación de la E.D.A.R. (Estación Depuradora de Aguas Residuales) ejecutada por Hideco en colaboración con Bodegas Unió Cellers del Noya S.A.U. (U.C.S.A.). En este proyecto, las aguas residuales se someten a un tamizado fino a través de un rototamiz. Posteriormente, tras la regulación del pH, las aguas se impulsan hacia una balsa biológica donde son tratadas por bacterias aerobias. Tanto la homogeneización como el tratamiento biológico se realizan en balsas impermeables, con un volumen de 400 metros cúbicos cada una, asegurando un aporte de oxígeno.

El tratamiento en la balsa biológica se desarrolla en fases: aireación, decantación y evacuación de agua tratada mediante bombeo flotante. Este sistema permite que los sólidos en suspensión se decanten en el fondo de la balsa, mientras que la bomba flotante extrae el agua tratada.

Diagrama de flujo de una planta depuradora de aguas residuales en bodega

Un ejemplo concreto de implementación técnica se describe en la instalación de un pozo de recepción de agua bruta, desde donde dos bombas impulsan las aguas hacia la planta depuradora. Tras el tamizado fino y la adición de sosa para regular el pH, el agua pasa a una balsa de homogeneización y luego a una balsa biológica aireada. El tratamiento en la balsa biológica incluye fases de aireación, decantación y evacuación del agua tratada mediante bombeo flotante. Este método asegura que solo el agua depurada sea enviada a las balsas de acumulación para su posterior uso.

Tratamientos Terciarios y Reutilización del Agua

El objetivo final de muchos de estos sistemas es la reutilización del agua depurada, especialmente para el riego de viñedos. El agua tratada adecuadamente se bombea hacia una balsa de almacenamiento destinada a este fin. En esta balsa, el agua puede someterse a un tratamiento terciario, que típicamente incluye bombeo a filtros de arena para la eliminación de sólidos en suspensión y un tratamiento ultravioleta para eliminar la bacteriología.

Este proceso, que cumple con los parámetros correctos para la reutilización de agua depurada, permite que cada vez que se quiere regar el viñedo, se tome el agua almacenada y se envíe al cultivo. Las tecnologías de reutilización desarrolladas por Salher permiten reducir significativamente el consumo de agua, contribuyendo al cuidado del entorno y optimizando los recursos hídricos disponibles.

Una planta depuradora para la fabricación de vinos y licores diseñada para vertido a cauce público con parámetros muy restrictivos, donde el efluente se envía a una acequia de riego, es un claro ejemplo de la aplicación de estas tecnologías avanzadas. En este caso, se proyectó una planta que reemplazó a una depuradora de turba y lecho fijo, que no posibilitaba los rendimientos requeridos.

La tecnología de depuración puede incluir, además, un tamiz rotativo con una luz de paso de 1 mm, bombeo a una balsa de depuración biológica aireada, y balsas impermeabilizadas con aireación flotante para mejorar la oxigenación. El bombeo de agua desde la balsa de almacenamiento hacia el tratamiento terciario final, que incluye filtros de arena y un equipo ultravioleta, completa el ciclo.

En línea con la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Agua Limpia y Saneamiento, la implementación de sistemas de tratamiento y reutilización de aguas residuales en bodegas es fundamental.

Reutilizar el agua, una solución ecológica para la industria - futuris

Consideraciones Técnicas y de Diseño

El diseño de plantas depuradoras para bodegas debe tener en cuenta las particularidades del sector. La estacionalidad de la producción, la variabilidad de los vertidos según la bodega y los métodos de fabricación, así como los parámetros exigidos por las normativas de vertido, son factores cruciales.

Una de las exigencias en la ampliación de la E.D.A.R. de Bodegas Unió Cellers del Noya S.A.U. fue que, durante la realización de la obra, se continuara tratando los vertidos generados en la bodega. Esto se planificó en dos etapas, logrando así no tener que parar la producción de la bodega. La nueva depuradora es capaz de tratar la carga contaminante de una población de 16.800 habitantes-equivalente, consiguiendo además un elevado rendimiento del proceso depurativo que permite verter con una DQO inferior a 50 mgO2/l.

En Proambiente Aguas, empresa dedicada al tratamiento del agua en Valladolid y Castilla y León, destacan su compromiso con la excelencia técnica y el medio ambiente, ofreciendo soluciones para distintas industrias, incluyendo la vitivinícola. Han implantado sistemas para el tratamiento de aguas residuales en bodegas, como en la zona de Rueda, con producciones significativas de uva.

El proceso de tratamiento puede incluir, además de los filtros de arena, la posibilidad de incorporar un biorreactor de membranas (MBR) cuando el agua no se ha sometido a un proceso de depuración previo. El MBR combina tecnologías de fangos activos y ultrafiltración para un tratamiento integral.

La aplicación de estas tecnologías de reutilización en la industria vitivinícola no solo reduce los costes asociados al consumo de agua, sino que también contribuye a reforzar el compromiso medioambiental del sector.

Comparativa de diferentes tecnologías de tratamiento de aguas residuales

En resumen, la depuración de aguas residuales en bodegas es un proceso técnico complejo pero esencial para la sostenibilidad del sector. La combinación de pretratamientos, tratamientos físico-químicos, biológicos y terciarios, junto con la posibilidad de reutilización del agua, permite a las bodegas minimizar su impacto ambiental, cumplir con las normativas y optimizar el uso de un recurso tan valioso como el agua. La inversión en estas tecnologías no solo es una responsabilidad ambiental, sino también una estrategia inteligente para la eficiencia y la competitividad a largo plazo.

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