Modernización y Optimización de la Depuradora de Gijón Oeste: Un Avance Crucial para la Calidad del Agua y el Medio Ambiente

La gestión de las aguas residuales es un pilar fundamental para la salud pública y la preservación de los ecosistemas acuáticos. En este contexto, la mejora y modernización de las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) adquieren una relevancia capital. Gijón, como ciudad costera y con una significativa actividad industrial y poblacional, ha emprendido un ambicioso proyecto de actualización de sus infraestructuras de depuración, centrándose en la EDAR de Gijón Oeste, ubicada en La Reguerona. Este proceso de transformación, que ha contado con la asistencia técnica de WSP Spain y el impulso del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha supuesto una inversión considerable y la implementación de tecnologías de vanguardia para garantizar un tratamiento de aguas residuales de máxima eficiencia y mínimo impacto ambiental.

La Transformación Integral de la EDAR de Gijón Oeste

El proyecto de mejora de la EDAR de Gijón Oeste ha sido un proceso complejo y multifacético, diseñado para potenciar su capacidad operativa y su rendimiento ambiental. Durante la ejecución de los trabajos, la planta ha mantenido su funcionamiento ininterrumpido, un logro que subraya la meticulosa planificación y la ejecución coordinada de las distintas fases.

Una de las intervenciones iniciales y de mayor envergadura fue la demolición del tanque de tormentas existente. Esta estructura, diseñada para gestionar los picos de caudal derivados de episodios de lluvia intensa, ha sido reemplazada por una nueva unidad y se ha implementado un tratamiento terciario avanzado. Este tratamiento adicional es crucial para eliminar contaminantes específicos y asegurar que el agua vertida al medio marino cumpla con los más altos estándares de calidad.

Otras actuaciones significativas han incluido la demolición y retirada de las instalaciones de secado térmico en desuso. Estas estructuras, que ya no respondían a las necesidades actuales de tratamiento de fangos, han dado paso a la construcción de nuevos espesadores de fangos. Los espesadores son esenciales para aumentar la concentración de sólidos en los lodos residuales, un paso previo fundamental para optimizar su posterior tratamiento y disposición final, reduciendo así el volumen y facilitando su manejo.

La modernización también ha abarcado la construcción de un nuevo edificio destinado a albergar los reactivos químicos necesarios para los procesos de depuración, así como las instalaciones para el tamizado de fangos previo a su espesamiento. La remodelación de la sala de cuadros eléctricos ha sido otra pieza clave, adaptando la infraestructura eléctrica a las demandas de los nuevos equipos y sistemas de control, garantizando así la fiabilidad y seguridad de la planta.

En un esfuerzo por mejorar la eficiencia y reducir los costes operativos, una de las dos torres de desodorización existentes ha sido reconvertida en un biofiltro percolador. Esta adaptación no solo contribuye a la minimización de los gastos asociados a la desodorización, sino que también aprovecha una infraestructura existente para implementar una solución biológica más sostenible y eficaz en la eliminación de olores.

Diagrama de flujo de una planta de tratamiento de aguas residuales

Incorporación de Tecnologías de Vanguardia en el Tratamiento Biológico

Las fases posteriores del proyecto han estado marcadas por la adopción de tecnologías punteras en el tratamiento biológico de las aguas residuales. Se ha procedido a la actualización de los reactores biológicos, el corazón del proceso de eliminación de materia orgánica y nutrientes. Paralelamente, dos de los decantadores secundarios han sido remodelados para adaptarlos al nuevo tratamiento biológico MBBR (Moving Bed Biofilm Reactor).

El sistema MBBR representa un avance significativo en la depuración de aguas residuales. Esta tecnología se caracteriza por la utilización de pequeños soportes plásticos que flotan en el reactor biológico, proporcionando una gran superficie para el crecimiento de biomasa (microorganismos). Esta mayor superficie permite aumentar significativamente las concentraciones de biomasa en el reactor, lo que se traduce en una mayor eficiencia en la eliminación de contaminantes, una mayor resistencia a las fluctuaciones de carga y un menor espacio requerido en comparación con los sistemas convencionales. La adaptación de los decantadores secundarios asegura la correcta separación de la biomasa tratada del agua depurada, un paso crucial para la calidad final del efluente.

Además de las mejoras en el tratamiento biológico, se ha dado un paso adelante en la eficiencia energética con la instalación de soplantes de levitación magnética. Estos soplantes, que eliminan la fricción mediante campos magnéticos, ofrecen una eficiencia energética superior, un funcionamiento más silencioso y una mayor durabilidad en comparación con los sistemas de soplantes convencionales. La energía es un componente de coste importante en la operación de una EDAR, por lo que esta mejora tiene un impacto directo en la sostenibilidad económica de la planta.

El tratamiento terciario se ha reforzado con la implementación de una cámara de mezcla, un sistema de microfiltración y la desinfección mediante rayos ultravioleta (UV). La cámara de mezcla asegura una distribución homogénea de los agentes químicos o biológicos en el agua, optimizando su acción. La microfiltración proporciona una barrera física adicional para la eliminación de partículas finas y microorganismos. Finalmente, la desinfección UV es un método de tratamiento avanzado que inactiva patógenos mediante la exposición a luz ultravioleta, garantizando la seguridad microbiológica del agua antes de su vertido al medio marino.

MBBR, una biotecnología para el tratamiento de aguas residuales.

La EDAR del Este de Gijón: Un Ejemplo de Gestión Ambiental y Cumplimiento Normativo

Si bien el foco principal de las mejoras recientes se centra en la EDAR de Gijón Oeste, es importante mencionar el contexto de la depuración de aguas residuales en Gijón en su conjunto, incluyendo la EDAR del Este. La estación depuradora de aguas residuales del este de Gijón, gestionada por el Consorcio de Aguas de Asturias (Cadasa), ha demostrado ser un elemento vital en la protección de la costa gijonesa. En un solo año, esta instalación evitó el vertido a la costa de 13,4 millones de metros cúbicos de aguas fecales, una cantidad que supera con creces la capacidad de embalses significativos.

La EDAR del Este, que comenzó a operar a pleno rendimiento a principios de 2022, trata un caudal medio de 424 litros por segundo, aunque su capacidad máxima es de mil litros por segundo. La planta está diseñada para retirar 1.600 toneladas de sólidos en suspensión anualmente y trata los fangos generados, enviándolos a la depuradora de La Reguerona para su tratamiento posterior.

Los controles ambientales y analíticos en la EDAR del Este son exhaustivos. Se realizan análisis quincenales en puntos de muestreo en la costa, independientes de los que efectúa el Ayuntamiento de Gijón. Los resultados obtenidos son notables: el agua vertida al Cantábrico a través del emisario submarino de Peñarrubia presenta una concentración de sólidos en suspensión de 5 miligramos por litro y una demanda bioquímica de oxígeno (DBO) de entre 5 y 6 miligramos por litro. Estos niveles son significativamente inferiores a los exigidos por la normativa europea, hasta 7 y 5 veces menos respectivamente. Estas cifras demuestran un nivel de depuración que sería adecuado incluso para vertidos en áreas medioambientalmente sensibles, lo que pone de manifiesto la alta calidad ambiental que se logra.

La instalación, que emplea a 28 trabajadores y tiene un coste anual de explotación de 2,9 millones de euros, cuenta con un avanzado sistema de desodorización. Un filtro subterráneo de 350 metros cuadrados, con microorganismos sobre fibra de coco, elimina los gases malolientes hasta niveles indetectables en mediciones con equipos de laboratorio. Además, se realizan estudios olfatométricos anuales, inspecciones submarinas del emisario y más de 15.000 controles analíticos al año. La insonorización de las áreas ruidosas y el revestimiento de paredes contribuyen a minimizar las molestias acústicas en el entorno.

Gestión y Coordinación de las Infraestructuras de Saneamiento

La gestión de las infraestructuras de saneamiento en Gijón es un esfuerzo coordinado entre diversas entidades. La Empresa Municipal de Aguas (EMA) y el Consorcio de Aguas de Asturias (Cadasa) trabajan en estrecha colaboración. La EMA gestiona la planta de pretratamiento, "La Plantona", y se ha avanzado en el tapado de instalaciones para reducir olores y mejorar la estética.

Actualmente, el Principado de Asturias, a través del Ministerio para la Transición Ecológica, ha recibido las instalaciones de la EDAR de Gijón Oeste tras la finalización de las obras de mejora, que supusieron una inversión superior a los 18 millones de euros. El Principado cederá provisionalmente la explotación al Ayuntamiento de Gijón, manteniendo el coste de mantenimiento y explotación de ambas depuradoras: La Reguerona (Gijón Oeste) y El Pisón (Gijón Este). La gestión de La Reguerona pasará a ser municipal, mientras que El Pisón continuará bajo la gestión de Cadasa.

En conjunto, las dos instalaciones depuran las aguas residuales generadas en Gijón y en varias parroquias limítrofes de Carreño, tratando más de 35 millones de metros cúbicos de aguas residuales al año. La EDAR de Gijón Oeste atiende a cerca de 165.000 habitantes, tratando 22,1 millones de metros cúbicos anuales, mientras que la EDAR de Gijón Este da servicio a más de 110.500 personas, tratando 12,9 millones de metros cúbicos. La inversión anual del Principado para el mantenimiento y explotación de estos sistemas de saneamiento asciende a 8.728.000 euros, de los cuales 6 millones se destinan a La Reguerona y 2.728.000 euros a El Pisón.

Mapa de Gijón con la ubicación de las EDAR

Hacia la Economía Circular: Reutilización del Agua Depurada

La tendencia hacia la economía circular en la gestión del agua abre nuevas perspectivas para las EDAR. En Gijón, la EDAR del Este ya está implementando un sistema de reutilización de agua depurada. Tras un tratamiento terciario con rayos ultravioleta para eliminar cualquier microorganismo, el agua se almacena en una instalación con capacidad para 2.500 metros cúbicos y se utiliza en las propias instalaciones de la depuradora, incluyendo el riego de la parcela ajardinada que cubre parte de las instalaciones subterráneas.

La posibilidad de extender esta reutilización a usos industriales se está evaluando, aunque el criterio actual es centralizar el abastecimiento de agua de uso industrial para el centro de Asturias en la depuradora de Villapérez. Esta decisión se fundamenta en el mayor caudal y la cota superior de la depuradora ovetense, lo que facilita el abastecimiento energético a las industrias situadas a menor altitud.

No obstante, no se descarta la posibilidad de que otras depuradoras, incluida la del Este, puedan sumarse en el futuro al abastecimiento de agua a la industria u otros clientes. Para que esto sea viable, se requerirían mejoras significativas en las instalaciones, como sistemas de ósmosis para reducir la salinidad, redes de distribución, aumento de caudales y el uso de energías renovables para bombear el agua de manera sostenible. La consecución de "clientes" sería, además, un factor determinante para la viabilidad de tales proyectos.

La modernización de la EDAR de Gijón Oeste, junto con la continua optimización de la EDAR del Este, representa un compromiso firme con la calidad del agua, la protección del medio ambiente marino y la sostenibilidad de los recursos hídricos en la región. Estas inversiones en infraestructuras avanzadas no solo cumplen con las normativas más exigentes, sino que también sientan las bases para un futuro más resiliente y respetuoso con el medio ambiente.

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