El saneamiento y la depuración de aguas residuales son procesos fundamentales para la salud pública y la preservación del medio ambiente. En las Islas Baleares, la gestión de estas infraestructuras recae principalmente en la Agencia Balear del Agua y Calidad Ambiental (ABAQUA), que se encarga del denominado "saneamiento en alta". Este abarca desde la conexión con las redes municipales de alcantarillado hasta la restitución de los efluentes, ya sea devolviendo el agua depurada al medio natural o destinándola a su reutilización.

El sistema de saneamiento y depuración balear se compone de una red interconectada de instalaciones. Las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) son el corazón de este sistema, diseñadas para eliminar contaminantes mediante procesos físicos, químicos y biológicos. Estas EDAR reciben el agua a través de Estaciones de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR), que la impulsan desde las redes de colectores. La red de tuberías, o colectores, es la encargada de recoger las aguas residuales municipales y transportarlas hasta las EDAR o EBAR. Finalmente, las instalaciones de restitución de efluentes se encargan de devolver el agua tratada al medio o de suministrarla para su reutilización.
El Proceso de Depuración: De las Aguas Residuales al Efluente Tratado
El "saneamiento en baja" se refiere a la recogida de aguas residuales dentro del alcantarillado, cuya competencia recae en los municipios. Posteriormente, el "saneamiento en alta" conecta estas redes municipales con la infraestructura de colectores que conduce el agua hasta las depuradoras.

El funcionamiento de una EDAR, especialmente las de tipo biológico, se divide en dos líneas principales: la línea de aguas y la línea de barros.
En la línea de aguas, el proceso comienza con el sistema de criba o pretratamiento, donde se retienen los sólidos de mayor tamaño. A continuación, puede encontrarse un tratamiento primario, que incluye procesos como la decantación primaria, destinada a separar sólidos en suspensión y grasas. El tratamiento secundario, el más común, es el biológico, donde microorganismos (como en el sistema de lodos activados) degradan la materia orgánica disuelta. Si se requiere una calidad de agua superior para su reutilización, se implementa un tratamiento terciario, que puede incluir procesos de filtración, desinfección o eliminación de nutrientes específicos.
Paralelamente, la línea de barros se encarga del tratamiento de los lodos generados durante todo el proceso de depuración. Estos lodos pasan por procesos de espesamiento, digestión (para estabilizarlos y reducir su volumen) y deshidratación, antes de su disposición final o valorización.
La Red de Depuradoras en las Islas Baleares y el Caso de Manacor
La Agencia Balear del Agua gestiona un total de 79 depuradoras en las Islas Baleares, cuya capacidad de depuración se distribuye por islas. Mallorca, con 56 EDAR, es la isla con mayor número de instalaciones, seguida por Menorca (12), Ibiza (10) y Formentera (1). La capacidad de diseño total de estas instalaciones asciende a 1.415.744 habitantes-equivalente (HE) y un volumen de diseño de 92.970.975 m³/año.

En el contexto de Manacor, la situación de las infraestructuras de saneamiento es un tema de relevancia. La localidad de Porto Cristo, perteneciente al municipio de Manacor, ha sido objeto de atención reciente. El Govern de les Illes Balears ha cedido al Ayuntamiento de Manacor una parcela de 15.000 m² para impulsar dos proyectos clave: la habilitación de un Punto Verde y la ampliación de la actual depuradora de Porto Cristo y S’Illot.
El alcalde de Manacor, Miquel Oliver, ha destacado la necesidad de estos terrenos para dar solución a la situación actual, con una depuradora inaugurada en los años 90 y un Punto Verde que tuvo que ser cerrado por su situación irregular. La ampliación de la EDAR permitirá adecuarla a la normativa vigente de aguas residuales urbanas y mejorar su tratamiento biológico.
Proyectos de Mejora y Ampliación en Diversas Localidades
La necesidad de mejorar y ampliar las infraestructuras de depuración no es exclusiva de Manacor. El proyecto de ampliación y mejora de la EDAR de Portocolom, en el término municipal de Felanitx, se encuentra en fase de tramitación ambiental. Esta depuradora, con más de 30 años de antigüedad, requiere una actuación integral para aumentar su capacidad, mejorar el tratamiento de nutrientes, renovar equipos obsoletos y solucionar problemas de deterioro y falta de sistemas de extracción de aire y eliminación de olores. El proyecto contempla la ampliación del caudal de tratamiento hasta 3.000 m³/día, la renovación de conducciones y la incorporación de sistemas de reducción de nitrógeno y fósforo.

Otro ejemplo de mejora es el proyecto de ampliación y mejora de la EDAR de Ariany, que da servicio a cuatro municipios del Pla de Mallorca: Ariany, Sineu, Petra y Maria de la Salut. Esta actuación, actualmente en exposición pública para alegaciones, busca aumentar la capacidad de la planta mediante la sustitución de equipos electromecánicos y mejorar la calidad del agua depurada, destinada a su reutilización para riego. El proyecto incluye actuaciones en la propia EDAR, en la red de colectores, la construcción de un tanque de tormentas y mejoras en la laguna de infiltración-evaporación.
El Gobierno central ha destinado una partida de 20 millones de euros para financiar la mejora de la gestión del ciclo integral del agua en las Islas Baleares, fondos que se transferirán al Govern autonómico para ser invertidos en un plazo de dos años.
Desafíos y Futuro de la Depuración en las Baleares
Uno de los proyectos que enfrenta mayores desafíos es la depuradora de Son Bosc, situada junto al Parc Natural de s’Albufera. La normativa actual obliga a su cierre y construcción de una nueva instalación más alejada del humedal. Este proyecto, pospuesto durante décadas, tiene un coste estimado de más de 40 millones de euros y requiere la búsqueda de financiación. La firma de un protocolo entre las partes implicadas en octubre de 2024 se ha visto estancada por la solicitud de informes que demuestren la imposibilidad de modificar la normativa vigente.
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La inversión en infraestructuras de saneamiento y depuración es crucial para garantizar la sostenibilidad de las Islas Baleares, especialmente ante el crecimiento poblacional y la presión turística. La colaboración entre administraciones, la optimización de los procesos de depuración y la búsqueda de soluciones innovadoras son fundamentales para afrontar los retos presentes y futuros en la gestión del agua. La adecuada depuración no solo protege el medio ambiente y los ecosistemas marinos y terrestres, sino que también asegura la disponibilidad de recursos hídricos para usos como el riego, contribuyendo a una economía más circular y sostenible. La mejora continua de estas instalaciones es un pilar esencial para el bienestar de la ciudadanía y la preservación del valioso entorno natural balear.
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