El consumo de agua purificada, especialmente aquella tratada con minerales como el cuarzo, ha experimentado un resurgimiento en popularidad en las últimas décadas, aunque sus raíces se extienden mucho más atrás en el tiempo, con prácticas comunes en Oriente desde épocas remotas. La creencia fundamental que impulsa esta tendencia es la de que al colocar un cuarzo, cristal u otro mineral en el agua, este puede transferir su supuesta energía al líquido, beneficiando a quien lo ingiere. Esta idea, arraigada en la gemoterapia, postula que los cristales poseen poderes curativos inherentes, capaces de renovar la energía de otros cuerpos y aportar propiedades terapéuticas. Sin embargo, es crucial examinar estas afirmaciones con un ojo crítico y basarse en información contrastada para determinar si este tipo de agua es verdaderamente lo que el cuerpo necesita.
Gemoterapia: La Ciencia Detrás de la Creencia en las Piedras
La gemoterapia se define como el estudio de las piedras y gemas, considerándolas portadoras de nutrientes y energías. La premisa central de esta disciplina es que los minerales, al absorber la energía de su entorno natural, adquieren la capacidad de transmitir y renovar la energía de otros cuerpos. Se les atribuyen, por tanto, propiedades curativas. No obstante, es importante señalar que la evidencia científica que respalda estas teorías de manera concluyente es limitada.
En años recientes, la práctica de añadir piedras al agua ha ganado una tracción significativa, convirtiéndose en una tendencia de moda. Esta popularidad se ha manifestado en la aparición de recipientes y vasos reutilizables diseñados específicamente para incorporar una piedra en su estructura. A continuación, nos proponemos desmitificar algunas de las creencias más extendidas en torno a esta práctica.
Mito: El Color del Cuarzo Determina la Enfermedad a Curar
Una de las creencias más arraigadas en la gemoterapia es la asociación de los colores de las piedras con padecimientos específicos que podrían aliviar. Según esta perspectiva, el cuarzo rosa se destinaba a dolencias relacionadas con la sangre, el azul para afecciones respiratorias, y el morado para problemas de la piel y los huesos.
Realidad: La Comprobación de Poderes Curativos Sigue Pendiente
La realidad es que, en muchos casos, los colores de los cuarzos que encontramos en el mercado son artificiales. Debido a las dificultades y altos costos asociados a la extracción de cuarzos puros, los ejemplares comerciales suelen ser sometidos a procesos de pigmentación. Si bien los colores son una característica intrínseca de cada mineral, hasta la fecha no se ha podido demostrar científicamente que posean poderes curativos específicos relacionados con su tonalidad.
Mito: Los Cristales Eliminan Virus y Bacterias
Los cristales, en su estado natural, exhiben una variedad de propiedades físicas y químicas que podrían, en teoría, relacionarse con beneficios para el cuerpo humano. Existe la creencia de que los cristales están "vivos" debido a su forma de aparición en la naturaleza, donde su crecimiento lento y gradual simula un proceso vital. El descubrimiento científico de las razones detrás de este fenómeno, así como de las condiciones ambientales propicias para su existencia, ha fortalecido esta percepción.
Esta característica de "crecimiento" es a menudo citada como la base de la creencia en la capacidad de los cristales para absorber y transmitir energía, y por ende, poseer poderes curativos. Sin embargo, independientemente de estas creencias, es fundamental establecer que no existe evidencia científica que respalde la afirmación de que los cristales eliminen virus y bacterias del agua.
Realidad: La Purificación es Esencial para Eliminar Microorganismos
La ausencia de evidencia científica que confirme que la simple presencia de cuarzos en el agua logre eliminar virus y bacterias es un punto crucial. La forma más efectiva y científicamente probada de erradicar microorganismos del agua es a través de procesos de purificación rigurosos.

Un ejemplo de un sistema de purificación avanzado es el purificador de ósmosis inversa de bebbia. Este sistema opera en cinco etapas de purificación. Los filtros de carbón activado desempeñan un papel fundamental al retener sedimentos como tierra, insectos o arena, y además, eliminan el desagradable sabor a cloro del agua. Simultáneamente, la plata coloidal, presente en cada etapa, es capaz de eliminar el 99.9% de las bacterias presentes en el agua. Es importante destacar que ninguna de estas tareas de desinfección y eliminación de contaminantes podría ser realizada eficazmente mediante la simple adición de un cuarzo al agua.
Por lo tanto, independientemente de las creencias personales sobre la energía de los cuarzos, no es recomendable utilizarlos como método para eliminar virus y bacterias del agua. Este proceso debe llevarse a cabo exclusivamente mediante el uso de purificadores de agua certificados, para así salvaguardar la salud y evitar riesgos innecesarios.
Mito: Es Posible Purificar el Agua con Piedras
Existen en el mercado algunos filtros de agua que incorporan minerales o piedras, como la piedra volcánica. Estos filtros pueden exhibir cierta efectividad en la filtración de agua, ya que su naturaleza porosa les permite retener sedimentos sólidos a medida que el agua fluye a través de ellos.
Realidad: Las Piedras por Sí Solas No Purifican el Agua
A nivel microscópico, los contaminantes pueden permanecer en el agua incluso después de haber pasado por un filtro con piedras. Es crucial entender que ninguna piedra purifica el agua por sí misma. Si bien pueden formar parte de un sistema de filtración más amplio, su sola presencia no garantiza la eliminación de microorganismos perjudiciales para la salud.
Además, introducir piedras en agua que ya ha sido purificada podría, paradójicamente, contaminar el agua. Esto puede ocurrir si las piedras disuelven impurezas que previamente habían sido eliminadas durante el proceso de purificación, introduciendo así nuevos contaminantes en el líquido.
El Camino Hacia el Agua Pura: La Necesidad de la Purificación
Para obtener agua verdaderamente pura y segura para el consumo, el proceso fundamental es la purificación. El agua, en su origen, proviene de diversas fuentes naturales como ríos, lagos o mantos acuíferos. Desde allí, se somete a un proceso de potabilización, que implica su tratamiento para que pueda ser consumida por los seres humanos sin representar un riesgo para su salud. Una vez potabilizada, el agua llega a nuestros hogares, siendo apta para usos de higiene y limpieza. Sin embargo, no se recomienda su consumo directo para cocinar o beber sin un tratamiento adicional.
Para garantizar que el agua potable sea segura para beber, es indispensable el uso de un purificador de agua. Estos dispositivos están diseñados con una serie de filtros especializados que trabajan en conjunto para eliminar partículas sólidas, virus y bacterias.
¿CÓMO FUNCIONA EL SISTEMA DE PURIFICACIÓN DE AGUA ÓSMOSIS INVERSA? #osmosisinversa #filtrodeagua
La posibilidad de tener agua pura y lista para beber directamente desde el grifo de la cocina es una realidad gracias a servicios como el ofrecido por bebbia. Los purificadores de bebbia emplean múltiples etapas de filtración, utilizando materiales específicamente seleccionados para eliminar eficazmente virus y bacterias presentes en el agua.
Cierzo Brewing Co.: Un Viento Purificador en el Mundo de la Cerveza Artesanal
En un contexto distinto, pero que evoca la idea de pureza y la fuerza de la naturaleza, encontramos a Cierzo Brewing Co. Esta es la marca de cerveza artesana originaria de Zaragoza, España. Se define como una cerveza "de verdad, sin sucedáneos, noble y con alma". Su filosofía se basa en una profunda apreciación por esta bebida milenaria, considerando que solo alcanza la perfección cuando se elabora con pasión, respetando escrupulosamente cada receta, sus tiempos de maduración y la calidad de sus ingredientes.
El nombre "Cierzo" no es casual. El cierzo es el viento típico de la región de Zaragoza, un viento poderoso que recorre el valle del Ebro. Se describe como intenso, frío y seco, pero también como purificador. Esta dualidad entre la fuerza y la limpieza se refleja en la identidad de la marca.
La historia de Cierzo Brewing Co. comenzó en agosto de 2018, con la comercialización de sus primeras cervezas. Sin embargo, las raíces de sus fundadores en el mundo de la cerveza artesana se remontan a 15 años atrás, cuando Sergio Ruíz, el maestro cervecero, comenzó a elaborar sus primeras recetas de forma casera. Con la experiencia acumulada y sus sólidos conocimientos en Química (es Doctor por la Universidad de Zaragoza), fundó Populus en 2011, un proyecto al que se uniría David Laguarda, también un apasionado "homebrewer".
Tras años de éxitos y mejoras en sus procesos, en 2018, Sergio y David decidieron unir fuerzas con otras dos empresas aragonesas: Hoppy y Gourpass. El objetivo era crear una marca de cerveza artesana de gran envergadura. Hoppy, especializada en hostelería y conocida por sus 15 grifos de cerveza y una extensa selección de botellas (considerada la cervecería más grande de Aragón y una de las mejores de España según RateBeer), aportaba experiencia en el canal de distribución y atención al público. Gourpass, por su parte, era una de las importadoras y distribuidoras más importantes de España, con acuerdos exclusivos con prestigiosas marcas internacionales de cerveza como Mikkeller (Dinamarca), Flying Monkeys, Dieu du Ciel o Collective Arts (Canadá), y marcas nacionales como The Flying Inn. Esta sinergia de conocimientos y recursos fue una baza fundamental para el nuevo proyecto.
La fábrica principal de Cierzo Brewing Co. se encuentra en Caspe, un municipio significativo en la provincia de Zaragoza. La empresa pone un énfasis primordial en la calidad de sus materias primas, priorizando la excelencia sobre la reducción de costes. Esto se traduce en el uso de malta de cebada en lugar de cereales más económicos como el maíz o el arroz; la selección de lúpulo fresco de diversas variedades y procedencias; e incluso la incorporación de ingredientes ecológicos y de proximidad.

Cierzo Brewing Co. se enorgullece de elaborar una amplia gama de estilos de cerveza, principalmente de alta fermentación. Son fervientes amantes del lúpulo, y no escatiman en su uso para crear excelentes IPAs. Al mismo tiempo, disfrutan explorando y elaborando estilos más equilibrados, cervezas oscuras, variedades ácidas o aquellas donde la malta es la protagonista indiscutible. La filosofía de la empresa es clara: "En la variedad está el gusto", y se esfuerzan por ofrecer cervezas para todos los paladares, asegurando que los clientes de Cierzo Brewing Co. puedan encontrar siempre una opción que les deleite.
La historia de Gustavo de Maeztu, un artista cuya vida estuvo marcada por la búsqueda de la expresión y la crítica social, aunque aparentemente desconectada del tema del agua, comparte un hilo conductor de "purificación" a través del arte y el pensamiento crítico. Nacido en Vitoria en 1887 en el seno de una familia cosmopolita, Maeztu se formó en un ambiente cultural vibrante. Sus primeros pasos en el arte lo llevaron a estudiar dibujo en Bilbao, influenciado por pintores como Antonio María de Lecuona y Manuel Losada Pérez de Nenin. La lectura del "Guzmán de Alfarache" despertó en él un interés por retratar la sociedad de su tiempo, con un enfoque en la "andante picaresca".
Su participación en exposiciones de Bellas Artes en Bilbao, a una edad temprana, y su primera estancia en París en 1906, marcaron hitos importantes en su desarrollo artístico. En París, contactó con figuras como Paco Durrio y se sumergió en la observación de obras maestras en museos, desarrollando una concepción del arte donde la contemplación de la naturaleza no era el único camino, sino que la experiencia museística y el estudio de cuadros previos eran fundamentales. Durante este período, compartió vivencias con Tomás Meabe, un amigo cercano, y su obra comenzó a reflejar un sentido decorativo, con una paleta de colores vibrantes y un enfoque en el volumen y el ritmo.
Tras su regreso a Bilbao, que percibía como una ciudad provinciana y anquilosada, Maeztu participó en la creación de la revista "El Coitao". Este proyecto literario, impulsado por un grupo de jóvenes intelectuales, buscaba la denuncia y la agitación cultural, criticando el conformismo y el "bizkaitarrismo" de la época. Colaboraron con figuras de la talla de Miguel de Unamuno, quien se convirtió en una guía espiritual del grupo. La revista, a pesar de su corta vida, reflejó un fuerte anticlericalismo y una postura individualista, oponiéndose a lo que consideraban un obstáculo para el desarrollo de la personalidad humana.
La estancia de Maeztu en Sevilla en 1908 también fue significativa. La ciudad andaluza le deslumbró con su riqueza ancestral, y a pesar de su anticlericalismo, llegó a residir en una iglesia abandonada, lo que él mismo consideraba una ironía. Durante su tiempo en Sevilla, coincidió con Ricardo Baroja y Gutiérrez Solana, con quienes compartió inquietudes artísticas y exploraciones de la cultura local.
A su regreso a Bilbao, reanudó las tertulias en el Café Arriaga, donde sus ideas audaces y proyectos extraordinarios, aunque a menudo limitados por la falta de financiación, demostraban su espíritu emprendedor y su deseo de innovación. Estos episodios, aunque centrados en el mundo del arte y la crítica social, reflejan una búsqueda constante de "purificación" de las ideas y de la expresión, de manera análoga a cómo un purificador de agua busca eliminar impurezas para ofrecer un líquido limpio y saludable.
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