La necesidad de protegerse contra la propagación de partículas en el aire, especialmente en el contexto de pandemias, ha impulsado una investigación exhaustiva sobre la eficacia de diversos materiales en la fabricación de mascarillas. Si bien las mascarillas quirúrgicas y las N95 sin válvula han demostrado ser las más efectivas para bloquear partículas proyectadas al aire al hablar, la búsqueda de materiales alternativos y la comprensión de sus propiedades son cruciales. En este sentido, la viscosa, un tejido semisintético conocido por su suavidad y caída, ha surgido como un material de interés, no solo en la moda, sino también en el ámbito de la protección personal.
Comprendiendo la Viscosa: Origen y Producción
La viscosa, también conocida como rayón, es un tejido semisintético que se obtiene a partir de fibras de celulosa. Su origen se remonta a finales del siglo XIX, cuando se buscaba una alternativa a la seda. La producción de viscosa comienza con la extracción de celulosa de fuentes vegetales, siendo las más comunes la madera de árboles como el bambú, el eucalipto y el pino. Este proceso de obtención de celulosa implica métodos de desfibrado que buscan preservar la calidad del material.
Una vez obtenida la celulosa, esta se somete a un complejo proceso químico para transformarla en fibras utilizables. La celulosa se trata con hidróxido de sodio y disulfuro de carbono, lo que da lugar a la formación de xantato de celulosa. Posteriormente, este compuesto se disuelve y se extruye a través de finos filamentos, que al ser sumergidos en un baño ácido, coagulan y forman las fibras de viscosa.

A pesar de su origen natural, la naturaleza semisintética de la viscosa implica un proceso de manufactura que involucra una transformación química sustancial. Este proceso, si bien permite obtener un tejido con propiedades deseables, no está exento de desafíos ambientales.
Propiedades de la Viscosa: Suavidad, Absorción y Transpirabilidad
Las cualidades inherentes de la viscosa la convierten en una elección popular en diversas aplicaciones, destacando su suavidad al tacto, que a menudo se compara con la de la seda. Esta suavidad aporta un nivel de confort adicional a las prendas y otros productos textiles.
Además de su tacto agradable, la viscosa posee una notable capacidad de absorción de humedad. Esta característica permite que el tejido regule la humedad corporal, lo que contribuye a mantener una sensación de frescura, especialmente en climas cálidos. La transpirabilidad de la viscosa favorece la circulación del aire, complementando su capacidad de gestión de la humedad.
El drapeado de la viscosa es otra de sus propiedades distintivas. La fluidez con la que cae este tejido permite a los diseñadores crear siluetas elegantes y prendas con una caída ligera y armoniosa. Asimismo, la viscosa tiene una excelente afinidad con los tintes, lo que permite obtener colores vibrantes e intensos que además son duraderos.
Aplicaciones de la Viscosa: Moda, Hogar y Más Allá
La versatilidad de la viscosa se manifiesta en su amplia gama de aplicaciones. En el sector de la moda, su delicadeza y atractivo drapeado la hacen ideal para la confección de prendas elegantes y fluidas. Los atributos únicos de la viscosa también la hacen adecuada para la ropa deportiva, donde la comodidad y la gestión de la humedad son factores importantes.
En el ámbito del hogar, la viscosa se utiliza en la fabricación de productos como manteles y servilletas, que combinan durabilidad con facilidad de mantenimiento. Más allá de la moda y el hogar, la viscosa encuentra aplicación en diversas áreas técnicas, demostrando su adaptabilidad a diferentes necesidades.
La Viscosa en el Contexto de las Mascarillas: Eficacia y Consideraciones
La investigación sobre la eficacia de los materiales para mascarillas ha puesto de relieve la importancia de la estructura y las propiedades del tejido. Si bien la viscosa no se menciona explícitamente como un componente principal en los estudios de mascarillas quirúrgicas o N95, su presencia en textiles y su capacidad de filtración son aspectos relevantes.
Un estudio realizado por investigadores de Duke University probó la eficacia de catorce mascarillas comúnmente disponibles. Descubrieron que las mascarillas quirúrgicas y las N95 sin válvulas fueron las más eficaces para bloquear las partículas que se proyectan al aire al hablar. Por el contrario, los materiales menos eficaces incluyeron pañuelos, mascarillas de tejido de punto y vellones para cuello. Curiosamente, un vellón para cuello de una sola capa fina de poliéster y elastano, analizado en el estudio, dispersaba más partículas en lugar de reducirlas.
En cuanto a las mascarillas de algodón de doble capa, de estilo plisado, los investigadores las probaron. La advertencia sobre los vellones para cuello, Fischer señaló que solo se probó uno que tenían a mano, el cual era lo suficientemente fino como para ver la luz a través de él, sugiriendo que los resultados podrían variar con otros tipos de vellones.
La prueba sencilla para determinar la eficacia de una mascarilla es estirarla y sostenerla contra la luz. Si se puede ver la luz del día a través de ella, su capacidad de bloqueo de partículas es limitada. La recomendación general para el público es "usar la mejor mascarilla que puedan", sugiriendo las mascarillas quirúrgicas de tres capas o, en su defecto, las mascarillas de algodón de doble capa hechas en casa.
Si bien la viscosa no se clasifica típicamente como el material principal en las capas de filtración de mascarillas de alta eficiencia, su uso en mezclas o capas de soporte podría ser considerado. La norma UNE para mascarillas quirúrgicas, por ejemplo, menciona una capa central de polipropileno spunlance que puede estar compuesta de 80% poliéster y 20% viscosa. Esta composición sugiere que la viscosa puede contribuir a la estructura y, potencialmente, a la comodidad de la mascarilla.
Desafíos y Sostenibilidad en la Producción de Viscosa
La producción de viscosa presenta desafíos ambientales significativos. El uso de productos químicos tóxicos puede generar contaminación del aire y del agua. La extracción de celulosa de fuentes forestales plantea preocupaciones sobre la deforestación y la pérdida de biodiversidad. Además, el proceso de fabricación de viscosa consume una cantidad considerable de agua, lo que puede agotar recursos hídricos esenciales en ciertas regiones.
Ante estos desafíos, la industria textil está explorando tecnologías más limpias y sostenibles. El uso de celulosa reciclada como materia prima es una estrategia para reducir la dependencia de la tala de árboles. La economía circular, que promueve el diseño de productos para un ciclo de vida más largo y la reutilización de materiales, también está ganando terreno. Las marcas están adoptando enfoques que permiten regenerar y reutilizar fibras de viscosa, minimizando así su impacto ambiental.
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Cuidado y Mantenimiento de Tejidos de Viscosa
Para preservar la integridad y la durabilidad de los tejidos de viscosa, es fundamental un cuidado adecuado. Se recomienda el lavado a mano con agua fría, ya que el calor excesivo puede provocar encogimiento o deformación de las fibras. El uso de detergentes suaves, específicos para prendas delicadas, es preferible para conservar el color y la textura del tejido.
En cuanto al secado, se aconseja el secado al aire libre, evitando la luz solar directa y las secadoras, cuyo calor intenso puede afectar la forma de la prenda.
Consideraciones Finales sobre Materiales para Mascarillas
La elección del material para una mascarilla depende de la aplicación y el nivel de protección requerido. Mientras que las mascarillas comerciales de alta filtración utilizan materiales especializados, la investigación sobre mascarillas caseras sugiere que la tela de camiseta de algodón, con dos capas, ofrece un equilibrio entre capacidad de filtrado y resistencia a la respiración. La adición de una capa de filtro, como un filtro de café, entre las capas de algodón, también se ha propuesto.
Sin embargo, es crucial recordar que las mascarillas caseras, aunque útiles en ciertas circunstancias, no ofrecen el mismo nivel de protección que las mascarillas comerciales homologadas. Pueden proporcionar una protección básica y reducir la transmisión de partículas, pero no deben considerarse un sustituto de las mascarillas de alta eficiencia en entornos de alto riesgo. La advertencia sobre la "falsa sensación de seguridad" es pertinente, ya que un uso inadecuado o materiales poco efectivos pueden ser contraproducentes.
La viscosa, con sus propiedades de suavidad, absorción y drapeado, es un material valioso en la industria textil. Si bien su papel directo en las capas de filtración de mascarillas de alta eficacia puede ser limitado, su potencial uso en componentes de mascarillas o en alternativas de uso civil, siempre evaluando su eficacia de filtración y transpirabilidad, podría ser un área de exploración futura. La clave reside en comprender las características de cada material y aplicarlo de manera informada según las necesidades específicas de protección y el contexto de uso.
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